Tercerización, contaminación, desastre nuclear = barbarie capitalista

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

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Niño sobreviviente de la radiación atómica

 

 

Eliminar trabajadores efectivos y tercerizarlos a través de subcontratos (outsourcing) es el método para que los capitalistas obtengan más y más ganancias.

 

Esta práctica deja de lado medidas de seguridad laboral e industrial y el Estado acompaña abandonando el control y la inspección. Los casos emblemáticos de la desidia capitalista cada uno en su particularidad son Riachuelo, Cromagnon, el Balconazo en Lanús, el derrame de cinco millones de barriles de petróleo en el Golfo de México (EEUU) y en Japón el desastre nuclear en Fukushima.

 

Estos hechos criminales tienen en común la zona liberada por la corruptela estatal y la avaricia capitalista fundada en el ajuste estructural precarizando cada día más la vida humana.

 

El 20 de abril de 2010 nadie hizo caso a alarmas que venían sonando desde hacia meses, producto de haberse violentado infinitas normas de seguridad para abaratar los costos de la explotación de British Petroleum; en el pozo en Deepwater Horizon los sistemas y aparatos de seguridad y procedimientos de control fueron vulnerados. Una válvula de seguridad submarina que podría haber evitado el derrame no se instaló para “reducir costos”; esto significó la muerte de 11 obrerosy el derrame de unos cinco millones de barriles de crudo en las aguas del Golfo de México.

  

Cinco años antes (23/3/2005) en otra explosión de BP en Texas, EEUU, murieron 15 trabajadores contratados y hubo más de 100 heridos. Allí se comprobó negligencia en el mantenimiento de la refinería. La US Chemical Safety Borrad (agencia federal independiente), acusó a BP de reducir sus gastos en seguridad y mantenimiento para aumentar sus ganancias.

 

BP, que tiene desde 1998 una política criminal de reducción de costos basada en la precarización laboral (despidió a 6.500 trabajadores, tercerizando todo) y la mínima seguridad industrial, obtuvo entre enero y junio de 2009 ganancias de u$s 5.527 millones.

 

Pero la noticia es que lo ocurrido fue parte de un atentado organizado por la competencia para comprar por monedas a BP http://contraperiodismomatrix.com.Ahora se sabe que Tony Hayward, CEO de BP, vendió 223.000 acciones resguardando su fortuna antes de la explosión, lo mismo hizo Peter Sutherlandpresidente de Goldman Sachsy BP.Además, la tercerizadora que controlaba las válvulas de seguridad de la plataforma era Transocean, cuyo CEO Steven L. Newmanestá en el consejo de Halliburton, empresa de Cheney y Bush acusados de enriquecerse con el desplome de las torres gemelas y la invasión a Irak y Afganistán.

 

El poner cara de “yo no fui” es central en el capitalismo, por eso el Gobierno de Japón intenta hacerse el distraído en su responsabilidad en el desastre de Fukushima, donde se detectaron niveles de radioactividad 4000 veces superiores a los permitidos. Ese mismo gobierno en diciembre de 2010 había rechazado continuar cumpliendo el protocolo de Kyoto para reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

Bajando las medidas contra la contaminación el gobierno del Partido Democrático de Japón le quitaba trabas al complejo de industrias de energía (siderúrgica, aluminio, vidrio) de ese país. Las empresas quieren ganar tiempo y mucho dinero para amortizar las inversiones realizadas con tecnologías intensivas. Por otro lado la industria nuclear nipona pretendía más subsidios de parte del Estado.

 

Desde hace rato el gobierno y las agencias regulatorias, por un lado, y el lobby nuclear y el de las industrias de energía por el otro, tienen estrechos acuerdos. En Japón, la alianza de la casta política con los grandes grupos corporativos ha dejado ya una larga estela de engaños que nadie podrá olvidar. Fukushima es el escenario del último episodio.

 

El diario The Times de Londres señala que La empresa Tokyo Electric Power Co. (Tepco), operadora de la central de Fukushima, falsificó documentos sobre la seguridad de la planta nuclear para evitar sanciones legales y encubrir fallas.

 

En 1975 un empleado de General Electric (GE) renunció después de advertir que el reactor instalado en Fukushima tenía deficiencias de diseño, que traerían graves problemas si faltase refrigeración. En 1989 otro empleado de la compañía GE, falsificó informes de inspecciones de la planta número uno de la central nuclear a petición de directivos de Tepco. En 2002 inyectaron aire al reactor 1 para evitar una posible fuga radioactiva, aunque el hecho fue descubierto se ocultó”. (The Times)

 

Violar normas de seguridad es un gran negocio, por eso Tepco en 2009 tuvo ingresos de 30.382 millones de eurosy registró un volumen de ventas de 44.286 millones de euros. En marzo de 2010, Tepco vendió 280.000 millones de Kw/h.

 

En la actualidad, paradójicamente,la expansión nuclear se 'vendía' en Japón como el medio para cumplir la reducción de gases de efecto invernadero.

 

El horror del capitalismo es ilimitado: según Yoichi Shimatsu, ex editor de “Japan Times Weekly”, desde 1945 EEUU impuso al derrotado fabricar armas nucleares ocultas en las plantas de energía y desde 1957 obligó a los nipones almacenar bombas atómicas en Okinawa y en la base naval de Atsugi (Tokio).

Una segunda Hiroshima está en marcha.

Socialismo o Barbarie.

lisandromartinez47@yahoo.com.ar

 

 

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