Testimonio de una persona en silla de ruedas agredida por los Mossos en plaza Catalunya

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Mi nombre es Sebastián Ledesma


Sebastián Ledesma durante la manifestación en la Plaza Cataluña

Sebastián Ledesma durante la manifestación en la Plaza Cataluña

Sebastián Ledesma es el minusválido que participó en la movilización de Barcelona y que sufrió como otros la carga de los Mossos d’Esquadra. Ha escrito un texto en la sección de Participación de La Vanguardia, que ha sido traducido en Menéame:

“Soy la persona en silla de ruedas que aparece en numerosas fotografías del intento de desalojo en plaza Catalunya y quiero poner nombre a las imágenes que son objeto de controversia. Mi nombre es Sebastián Ledesma Morán, tengo 55 años y quiero dejar claras tres cosas:

1) Que las imágenes son un reflejo cierto de lo que allí ocurrió.

2) Que el Mosso d’Esquadra no me estaba defendiendo como han dicho el consejero Felip Puig y algunos medios de comunicación, sino que me estaba agrediendo, como así lo acreditan los golpes y rozaduras que tiene la silla en el lateral izquierdo, provocadas por un golpe de porra.

3) Que no recibí ningún golpe en mi cuerpo porque el Mosso que me amenazaba con su porra (como se aprecia en la foto) fue detenido por otro Mosso que le dijo: “No, joder, a ese no, que nos llevan al Juzgado “.

desalojo-barcelonaTambién quiero dejar claro que no soy ni un héroe, ni una víctima, ni un “borroka” ni, mucho menos un inconsciente. Únicamente soy, ni más ni menos, un indignado más. Cada día participo en las actividades de plaza Cataluña, en especial en la comisión de diversidad funcional, que entre otros trata temas de discapacidad.

Y podéis estar seguro de que seguiremos la protesta y la lucha pacífica hasta que este estado de cosas desaparezca.

Tendré que llevar al taller la silla para que la reparen, porque si no pintan las rozaduras se oxidarán. No sé ni me importa nada si este gasto irá sólo a cuenta mia, que conste. Lo que me preocupa de verdad es que yo de joven tuve que correr delante de los grises y que esta policía, que consideraba mía, me ha hecho correr delante de ellos. A ver cómo le explico ahora a mis hijas que esta es la policía que nosotros pedíamos.

Durante la carga policial sentí varios Mossos diciendo, en castellano todos por cierto: “¿Qué hace este hombre aquí? ¡Llévenselo! ¡Llévenselo!”. Estoy hasta el moño que se cuestione por qué estaba yo allí: tengo todo el derecho y todo el deber de estar como indignado. ¿Por qué no querían que estuviera? ¿Por qué les dificulto repartir porrazos a placer? Y me parece muy grave que se genere polémica por la posibilidad de que me hayan pegado a mí y en cambio parece que no importe que otras personas sí que fueran agredidas o sufrieran crisis de ansiedad severas. Todos somos iguales ante la ley y tenemos el mismo derecho de manifestación y de legítima defensa, en especial ante una agresión gratuita como la del viernes pasado.

Los que estaban detrás de mi silla, a quienes los Mossos querían zurrar, estaban porque yo les dije que se escondieran allí, convencido de que a mí no me harían gran cosa. Nadie me manipuló ni había que proteger a mis compañeros indignados, como se ha dicho. Sólo me he sentido manipulado por la versión de Felip Puig sobre la actuación policial y sólo he necesitado ser protegido de sus Mossos.

Estábamos haciendo resistencia pacífica a los accesos a la plaza para impedir que salieran los camiones con nuestras pertenencias. Como se ha podido comprobar, no hemos podido recuperar nada de lo que se llevaron, ni las firmas recogidas, ni móviles ni nada. Además los han descargado en un descampado como si fuera un vertedero.

Sólo sentí miedo después del momento de las fotos, cuando miles de simpatizantes rodeaban la plaza y abucheaban a los Mossos. Temí que se lanzaran sobre ellos, los Mossos respondieran y hubiera una gran desgracia. Fueron momentos de mucha, mucha tensión. Fueron momentos de otra época, de una que creía que habíamos superado hace tiempo”.

 

Cubadebate

 

 

Testimoni del lector

"Els Mossos d'Esquadra van agredir-me"

La persona en cadira de rodes de les fotos del desallotjament denuncia que els Mossos el van intentar agredir rebent cops i rascades a la cadira

Participación | 01/06/2011

Sóc la persona en cadira de rodes que apareix a nombroses fotografies de l'intent de desallotjament a plaça Catalunya i vull posar nom a les imatges que són objecte de controvèrsia. El meu nom és Sebastian Ledesma Morán, tinc 55 anys i vull deixar clares tres coses:

1) Que les imatges són un reflex cert del que allí va ocórrer.

2) Que el Mosso d'Esquadra no m'estava defensant, com han dit el conseller Felip Puig i alguns mitjans de comunicació, sinó que m'estava agredint, com així ho acrediten els cops i rascades que té la cadira al lateral esquerre, provocades per un cop de porra.

3) Que no vaig rebre cap cop al meu cos perquè el Mosso que m'amenaçava amb la seva porra (com s'aprecia a la foto) va ser aturat per un altre Mosso que li va dir: "No, joder, a ése no, que nos llevan al juzgado".

També vull deixar clar que no sóc ni un heroi, ni una víctima, ni un "borroka" ni, molt menys un inconscient. Únicament sóc, ni més ni menys, un indignat més. Cada dia participo en les activitats de plaça Catalunya, en especial a la comissió de diversitat funcional, que entre altres coses, tracta temes de discapacitat.

I podeu estar segurs que seguirem la protesta i la lluita pacífica, fins que aquest estat de coses desaparegui.

Hauré de portar al taller la cadira perquè la reparin, perquè si no pinten les rascades s'oxidarà. No sé ni m'importa gens si aquesta despesa anirà només a compte meu, que consti. El que em preocupa de veritat és que jo de jove vaig haver de córrer davant dels grisos i que aquesta policia, que considerava meva, m'ha fet córrer davant seu. A veure com li explico ara a les meves filles que aquesta és la policia que nosaltres demanàvem.

Durant la càrrega policial vaig sentir diversos Mossos dient, en castellà tots, per cert: "¿Qué hace este hombre aquí? ¡Llévenselo! ¡Llévenselo!". Estic fins al monyo que es qüestioni per què era jo allà: tinc tot el dret i tot el deure de ser-hi com a indignat. Per què no volien que hi fos? Perquè els dificulto repartir cops de porra a plaer? I trobo molt greu que es generi polèmica per la possibilitat que m'hagin pegat a mi i en canvi sembla que no importi que altres persones sí fossin agredides o patissin crisis d'ansietat severes. Tots som iguals davant la llei i tenim el mateix dret de manifestació i de legítima defensa, en especial davant d'una agressió gratuïta com la de divendres passat.

Els qui eren darrere de la meva cadira, a qui els Mossos van atonyinar, hi eren perquè jo els vaig dir que s'amaguessin allà, convençut que a mi no em farien gran cosa. Ningú em va manipular ni calia protegir-me dels meus companys indignats, com s'ha dit. Només m'he sentit manipulat per la versió de Felip Puig sobre l'actuació policial i només m'ha calgut ser protegit dels seus Mossos.

Estàvem fent resistència pacífica als accessos a la plaça per impedir que sortissin els camions amb les nostres pertinences. Com s'ha pogut comprovar, no hem pogut recuperar res del que es van endur, ni les firmes recollides, ni mòbils ni res. A més els han descarregat en un descampat com si fos un abocador.

Només vaig sentir por després del moment de les fotos, quan milers de simpatitzants envoltaven la plaça i escridassaven els Mossos. Vaig témer que es llancessin sobre seu, els Mossos responguessin i hi hagués una gran desgràcia. Van ser moments de molta, molta tensió. Van ser moments d'una altra època, d'una que creia que havíem superat fa temps.

 

La Vanguardia-

 

Los Mossos d'Esquadra me agredieron
La persona en silla de ruedas de las fotos del desalojo denuncia que los Mossos intentaron agredir recibiendo golpes y rozaduras en la silla.

Soy la persona en silla de ruedas que aparece en numerosas fotografías del intento de desalojo en plaza Catalunya y quiero poner nombre a las imágenes que son objeto de controversia. Mi nombre es Sebastian Ledesma Morán, tengo 55 años y quiero dejar claras tres cosas:

1) Que las imágenes son un reflejo cierto de lo que allí ocurrió.

2) Que el Mosso d'Esquadra no me estaba defendiendo como han dicho el consejero Felip Puig y algunos medios de comunicación, sino que me estaba agrediendo, como así lo acreditan los golpes y rozaduras que tiene la silla en el lateral izquierdo, provocadas por un golpe de porra.

3) Que no recibí ningún golpe en mi cuerpo porque el Mosso que me amenazaba con su porra (como se aprecia en la foto) fue detenido por otro Mosso que le dijo: "No, joder, a ese no, que nos llevan al Juzgado ".

También quiero dejar claro que no soy ni un héroe, ni una víctima, ni un "borroka" ni, mucho menos un inconsciente. Únicamente soy, ni más ni menos, un indignado más. Cada día participo en las actividades de plaza Cataluña, en especial a la comisión de diversidad funcional, que entre otras trata temas de discapacidad.

Y puede estar seguro de que seguiremos la protesta y la lucha pacifica, hasta que este estado de cosas desaparezca.

Tendré que llevar al taller la silla para que la reparen, porque si no pintan las rozaduras se oxidarán. No sé ni me importa nada si este gasto irá sólo a cuenta mia, que conste. Lo que me preocupa de verdad es que yo de joven tuve que correr delante de los grises y que esta policía, que consideraba mia, me ha hecho correr delante de ellos. A ver cómo le explico ahora a mis hijas que esta es la policía que nosotros pedíamos.

Durante la carga policial sentí varios Mossos diciendo, en castellano todos por cierto: "¿Qué Hace este hombre aquí? ¡Llévenselo! ¡Llévenselo!". Estoy hasta el moño que se cuestione porque estaba yo allí: tengo todo el derecho y todo el deber de estar como indignado. ¿Por qué no querían que estuviera? ¿Por qué los dificulto repartir porrazos a placer? Y me parece muy grave que se genere polémica por la posibilidad de que me hayan pegado a mí y en cambio parece que no importe que otras personas sí que fueran agredidas o sufrieran crisis de ansiedad severas. Todos somos iguales ante la ley y tenemos el mismo derecho de manifestación y de legítima defensa, en especial ante una agresión gratuita como la del viernes pasado.

Los que estaban detrás mi silla, a quien los Mossos querían zurrar, estaban porque yo les dije que se escondieran allí, convencido de que a mí no me harían gran cosa. Nadie me manipuló ni había que proteger de mis compañeros indignados, como se ha dicho. Sólo me he sentido manipulado por la versión de Felip Puig sobre la actuación policial y sólo he necesitado ser protegido de sus Mossos.

Estábamos haciendo resistencia pacífica a los accesos a la plaza, para impedir que salieran los camiones con nuestras pertenencias. Como se ha podido comprobar, no hemos podido recuperar nada de lo que se llevaron, ni las firmas recogidas, ni móviles ni nada. Además los han descargado en un descampado como si fuera un vertedero.

Sólo sentí miedo después del momento de las fotos, cuando miles de simpatizantes rodeaban la plaza y abucheaban a los Mossos. Temí que se lanzaran sobre ellos, los Mossos respondieran y hubiera una gran desgracia. Fueron momentos de mucha, mucha tensión. Fueron momentos de otra época, de una que creía que habíamos superado hace tiempo.

 

Detrás de la silla de ruedas

  • Un nuevo testimonio nos explica cómo vivió la carga de los Mossos d'Esquadra del pasado viernes. Se trata de Fernando, que se encontraba justo detrás de Sebastián Ledesma.

 

  • "Soy el "chico que se esconde" detrás de la silla de ruedas. Las palabras de Sebastián son ciertas, las personas que estábamos a su lado, como se ve en la primera foto de la secuencia, estábamos de rodillas, uno con una flor y yo con los brazos levantados.

    La carga nos pasa literalmente por encima, yo me levanto detrás de la silla y sigo recibiendo golpes y empujones, como se ve en los vídeos y otras fotos que el señor Puig utiliza como justificación para negar la realidad. Aquí se está jugando al "mientan, mientan", que algo queda de otros tiempos y los periodistas que participen de dicha mentira deberan rendir cuentas ante sus propias conciencias.

    Considero la resistencia pacífica no violenta como la única forma de protesta válida para empujar hacia la transformación de esta sociedad que considero, no solo posible, sino necesaria y urgente". 

La Vanguardia

 

Sebastián Ledesma: "El conseller Felip Puig mintió, los Mossos no me defendían"

En silla de ruedas


  • Su imagen, frente a un agente con la porra en alto durante el desalojo de la Plaza Cataluña de Barcelona el 27 de mayo, dio la vuelta al país; no resultó herido.
  • Este sociólogo de 55 años colabora con la acampada de Barcelona desde el día 23 como "ideólogo" en la comisión de diversidad funcional.
  • Tiene una lesión cerebral y va en silla de ruedas; dice que está "igual de indignado" que antes de la carga y se alegra de que "la gente por fin haya despertado".

Ha sido la imagen más comentada del desalojo de la Plaza Cataluña. Del día que algunos han bautizado ya como 27-M. Sebastián Ledesma, vasco de 55 años, estaba allí cuando los Mossos d'Esquadra, enviados por la consellería de Interior de la Generalitat, terminaron cargando contra los acampados en Barcelona dejando más de cien heridos. Un fotógrafo captó el momento en el que uno de los agentes levantaba la porra sobre él, su silla de ruedas y algunos de sus acompañantes. Sebastián no pasaba por allí, es uno de los indignados.

 Se declara "muy voluntario" para hablar con los medios ahora aunque no le guste del todo el enfoque "personalista" que ello supone, pero lo hace porque cree importante "que tenga eco" lo que está pasando alrededor del Movimiento 15-M. Sebastián empezó a ir a la acampada de Barcelona el pasado 23 de mayo, colabora con la comisión de diversidad funcional, en la que "ejerce de ideólogo" para explicar a los más jóvenes cómo es el sistema actual y de qué forma debería o podría corregirse. Ellos le llaman, de forma cariñosa, el "profe broncas".

"La juventud por fin ha despertado", explica a 20minutos.es por teléfono, "pero también la gente de mi edad". Lo pudo comprobar el pasado fin de semana durante el concierto de apoyo que ofreció el cantautor Paco Ibañez en la plaza. "Fue un éxito increíble que demuestra que hay necesidad de volver a una sociedad más política, más ideologizada, más nuestra", dice con entusiasmo. Su condición de sociólogo le empuja a realizar un análisis crítico de la situación actual -"empaquetada, de catering"- y a reivindicar más "naturalidad". Nos hemos olvidado de que las cosas no siempre se rigen por el "aquí y ahora", comenta.

"Tenemos demasiado apoyo"

Después de la carga del día 27 se declara "igual de indignado que antes y que dentro de dos días", porque lo que ha comenzado en todo el país -y en otros- no es algo efímero. Aun así, añade, "morirá, o mejor dicho, desaparecerá como han desaparecido Mayo del 68 y otros, pero quedará ahí" y, por supuesto, "indudablemente", conseguirá cambiar cosas. Sebastián tiene una lesión cerebral de nacimiento y habla despacio, aunque con mucha claridad: cree que lo de Barcelona fue "un ensayo" que ha servido para que las autoridades se den cuenta de que los acampados -y aquellos que les secundan- tienen "demasiado apoyo popular"; y muy variado. Opina que había orden de cargar, "algo que no se ha desmentido".

 No le molesta que su imagen se haya difundido en Internet o en la prensa, pero sí la actitud, entre otros, del conseller Felip Puig. "Dijo algo que era mentira, nadie me estaba defendiendo o protegiendo. ¿De qué? ¿de mis compañeros con los que llevaba trabajando una semana con toda la ilusión? Evidentemente, no. ¿De la manipulación? ¿de la que ellos han hecho?; esto me ha dejado un poco de mal sabor de boca". No le gusta tampoco que su condición de persona en silla de ruedas sea lo relevante de la foto: "Con la de heridos que hubo, todo el mundo se fijó en mi". Él no fue agredido físicamente -su silla sí resultó dañada-, pero está discutiendo con la comisión jurídica de la acampada si emprender o no alguna acción legal.

No es por dinero -"tengo una pensión que me ayuda a vivir cómodamente"-, sino por el hecho de mostrar esa indignación, palabra que repite constantemente. Lamenta la "incultura social" vigente y el hecho de que con cinco millones de parados "no pase nada". Él es autónomo, trabaja  haciendo estudios de movilidad y transporte para aquellas empresas que lo solicitan. Personalmente, dice, tiene la moral "muy alta" y considera que en la acampada también es así. Su opinión -siempre a título personal, porque la general la decide la asamblea- es que no deben dejar morir el movimiento y deben trasladarlo a los barrios, por lo que el pasó lógico ahora sería el de intentar resolver cómo podría llevarse a cabo una salida de la plaza. De momento, el campamento no pone fecha a su final.

BIO. Nació en Hondarribia (Guipúzcoa) hace 55 años. Es sociólogo. Tiene dos hijastras, una de las cuales le ha hecho abuelo recientemente, acontecimiento del que habla con emoción. Vive de una pensión que percibe como consecuencia de la lesión cerebral que padece y que afecta a su motricidad, pero conserva "el intelecto íntegro". También trabaja, como autónomo, realizando estudios de movilidad y transporte para empresas. Tiene "pasión" por los trenes. Colabora y ayuda en la acampada de Barcelona desde el día 23 de mayo.

 

20minutos.es

 

Y...la respuesta del Conseller no se ha hecho esperar:

 

DIA DE LES ESQUADRES

Puig condecora a los antidisturbios una semana después de las cargas en plaza Catalunya

Foto de la Noticia
Foto: EUROPA PRESS

BARCELONA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El conseller de Interior, Felip Puig, ha condecorado este viernes a la Brigada Móvil de los Mossos d'Esquadra por su gestión del orden público, justo cuando se cumple una semana de las cargas en la acampada de los 'indignados' de plaza Catalunya.

   En el acto central del Día de les Esquadres, el conseller les ha distinguido como unidad por actuaciones realizadas el año anterior como por ejemplo la visita del Papa y otras grandes concentraciones y celebraciones, en un momento en que están en medio de la polémica por su actuación contra los acampados.

   El premio lo ha recogido un sargento de la policía, que ha recibido una ovación por parte de los centenares de mossos que llenaban el Auditori, donde también han sido reconocidos el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, y varios cargos policiales y un ex teniente de alcalde de Roses, al cumplirse 10 años del atentado en este municipio.

 

Europa press continua titulando de "batalla campal" lo sucedido el pasado 27 en la plaza Catalunya...Para ser batalla, es necesario que existan al menos 2 bandos enfrentados.

Aquí solo había gente resistiendo pacíficamente y las fuerzas de seguridad del estado cargando salvajemente contra ellas:

 


Tras la batalla campal del viernes pasado

El Conseller de Interior elogia a los Mossos por su compromiso garantizando las libertades

 


Foto de la Noticia
Foto: EUROPA PRESS

BARCELONA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El conseller de Interior, Felip Puig, ha elogiado este viernes al Cuerpo de Mossos d'Esquadra por ser un "símbolo de confianza" y una policía comprometida que garantiza permanentemente la libertad de los ciudadanos.

   En su discurso ante los policías y sus familiares para celebrar el Dia de les Esquadres en L'Auditori, el conseller ha vuelto a hacer un alegato en favor del Cuerpo, y ha asegurado que es estos tiempos convulsos se necesita una policía democrática y muy comprometida, sin hacer referencia en ningún momento a las polémicas cargas policiales de hace una semana en la plaza Catalunya de Barcelona.

   Aun así, ha resaltado que los mossos trabajan de manera "discreta, anónima y abnegada" y que solo son contundentes cuando es necesario porque tienen la legitimidad de hacerlo, aunque ha asegurado que siempre debe evitarse llegar a este límite.

   Ha destacado la capacidad de adaptación de los Mossos a los cambios que la sociedad necesita y el estar dispuestos a recibir las críticas más severas y no modificar ni un ápice su actitud.

   Puig ha destacado que tienen mucho margen para desarrollarse tras el final del despliegue en ámbitos como la inteligencia, la información, la persecución del crimen, pero también el trabajo comunitario, perfeccionar la relación con la Justicia y ser "una policía integral".

   Al acto también han asistido la vicepresidenta catalana, Joana Ortega; el delegado del Gobierno en Catalunya, Joan Rangel, y la fiscal jefa de Catalunya, Teresa Compte.

CONDECORACIONES POR EL ATENTADO DE ROSES

   Durante el acto, han sido condecorados con la medalla de bronce por el atentado de Roses (Girona) de 2001, por su participación protegiendo a la población, un ex teniente de alcalde del municipio, varios guardias civiles y cargos de la Policía Local.

   El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, ha recibido la medalla de plata con distintivo azul, así como otros representantes del mundo judicial, como la fiscal especial para el distrito de Ciutat Vella, Carmen Frutos, y el de Odio y Discriminación, Miguel Ángel Aguilar.

RECONOCIMIENTO A LOS ANTIDISTURBIOS

   Asimismo, se ha condecorado a la Brigada Móvil, los antidisturbios de los Mossos, por su efectiva gestión del orden público en grandes eventos como la visita del Papa, una unidad ahora muy cuestionada tras las cargas policiales en la acampada de plaza Catalunya.

   El director de Análisis de la Oficina Antifraude de Catalunya (OAC), Carlos Quílez, imputado por presuntamente aceptar sobornos de una trama de 'narcos', ha recibido la medalla al bronce con distintivo azul por su colaboración en la labor de la policía catalana desde este organismo.

   Se han otorgado 207 condecoraciones: 190 de bronce azul, cuatro de bronce rojo, cinco de plata azul, cinco de oro rojo, una de plata rojo, dos de bronce azul a título póstumo; y tres placas conmemorativas.

'INDIGNADOS'

   60 'indignados' se han concentrado mientras se celebraba el acto y han cortado la avenida Meridiana, para pedir la dimisión de Puig y a gritos de 'Tengo miedo a la limpieza'.

   Cuando los invitados al acto han ido saliendo, muchos de ellos uniformados, los 'indignados' les han abucheado; finalmente han decidido volver en grupo hasta plaza Catalunya, donde continúan acampados.

   Otros 40 'indignados' se han concentrado antes frente a la basílica de Santa Maria del Mar, donde este año se ha recuperado la tradición de la misa previa al acto del Dia de les Esquadres que ya se oficiaba durante los antiguos gobiernos de CiU.

 

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