URRA: La temperatura se pone caliente en la región Asia-Pacífico

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Barco ruso

David Urra/CONTRAINJERENCIA –

Corea del Sur, lanza constantes amenazas sobre el norte y realiza interminables maniobras con EE.UU en la región; Corea del Norte amenaza a EE.UU de que tiene la capacidad de responder contra su territorio si es atacado; India anuncia la ejecución de una prueba de lanzamiento de un cohete por etapas de largo alcance que puede portar cabeza nuclear; Paquistán realiza prueba de cohete de largo alcance, también posible portador de cabezas nucleares; EE.UU realiza maniobras con Filipinas en zona litigiosa con China; Vietnam realiza incomprensibles maniobras con EE.UU en su territorio; China y Rusia muestran todo su musculo en maniobras navales, aéreas y terrestres en el Mar de China. ¿Se estarán preparando para una guerra?

A buen entendedor pocas palabras. La recién emitida en Enero del 2012, “Guía Estratégica para la Defensa” (defense strategic guidance),por el Presidente de EE.UU Barack Obama, deja bien claro que la Dirección Principal de las operaciones futuras a corto y mediano plazo, serán realizadas en la Región Asia-Pacifico.

Inmediatamente todo el mundo reaccionó a este anuncio de Guerra, porque es precisamente este país el que lidera el “Eje de la Guerra”, causante de no pocos atracos a mano armada en múltiples países y poseedor de recursos militares, económicos, informativos y financieros que le permiten llevar a cabo todo tipo de fechorías.

Es importante señalar que, como parte de la Guerra Psicológico-Informativa que lleva a cabo Occidente para lograr sus objetivos estratégicos, en este momento se trata de tergiversar por los MMD a su servicio el verdadero carácter de las acciones.

¿Quién en su sano juicio puede ignorar que el Presidente de EE.UU oriente en su consabido documento que los países de la región estarán sometidos a las acciones que hasta este momento han ido desarrollando los norteamericanos en otras regiones del mundo (Medio Oriente, Norte de África, América Latina)?

Los EE.UU han desplegado una ofensiva dominadora que abarca prácticamente todas las esferas de influencia en el mundo actual: los medios informativos; el ciberespacio; el cosmos; los recursos naturales, los organismos multilaterales convertidos por obra y gracia de su poder en “unilaterales” y toda esfera de influencia que pueda ser de interés para el logro de sus objetivos estratégicos – Construir o destruir el Nuevo Siglo Americano.

Claro que la lectura de los acontecimientos no puede ser homogénea y lineal, se necesita leer entre líneas para poder orientarse en lo que realmente sucede. Para nadie es un secreto que el mundo que nos muestran los MMD occidentales es un mundo virtual, que nada tiene que ver con el real. Se hace imperiosamente indispensable que los medios que se respetan traten de mostrar “la otra cara de la moneda”.

En estos días se ha repetido hasta el cansancio el papel que está jugando Corea del Norte en la confrontación. EE.UU conoce bien las características de los dirigentes de este país, por eso manipula sus emociones. Provoca sin descanso al país, manteniéndolo bajo una presión psicológica y material muy grande. De esta forma, generan constantes respuestas de los coreanos del norte, que se sienten amenazados y muestran su consabido patriotismo lanzando contraataques verbales en los que va casi siempre implícita una amenaza de respuesta.

De inmediato los medios sacan de contexto las declaraciones norcoreanas y las presentan como una amenaza, mostrando de esta forma la actitud “malévola” del “régimen” norcoreano.

Observemos como Corea del Norte anuncia el lanzamiento de un cohete con un satélite y a pesar de invitar a todo el mundo a que presencie el hecho y compruebe que no hay nada amenazador en esto, es víctima de una verdadera guerra de comunicados acusándola de cualquier cosa. Inclusive Corea del Sur, Japón y todos los medios militares de EE.UU se ponen en alertas y generan un clima hostil poco visto en este tipo de sucesos.

Por otro lado India y Paquistán hacen pruebas con cohetes de largo alcance que pueden poseer cabezas nucleares y nadie dice nada. Acaso no es esto una manipulación.

Si esto se quedara en el plano informativo no tuviera ninguna consecuencia, solo que no estamos en el tiempo de la Guerra Fría, aunque algunos especialistas lo quieran comparar. Estamos en la Guerra Caliente y si no, analicemos los conflictos que en los últimos años han acontecido en el mundo y las consecuencias que estos han traído. Países enteros desbastados, millones de muertos, regiones totalmente desestabilizadas, migraciones masivas, ocupaciones interminables y robo descarado de recursos financieros y naturales por parte de los agresores.

Vivimos en un verdadero oeste y por mucho que traten de edulcorar los MMD lo que está pasando con clichés pre elaborados (“instauración de la democracia”, “salvar vidas humanas”, “derrocar regímenes autoritarios”, “preservar los derechos humanos”, “apoyar las ansias de libertad de los pueblos”, bla, bla, bla), la realidad muestra otra cosa absolutamente distinta.

Por eso estas situaciones se convierten en altamente peligrosas, los ánimos están crispados, las armas listas, los medios exacerbando las pasiones y cualquier chispa puede desencadenar un verdadero desastre.

Los norteamericanos tienen acantonadas en la región una gran cantidad de medios navales, aéreos, tropas y todo tipo de logística que generan preocupación por los países que la componen. A esto se le suma la realización de constantes maniobras con los aliados que en la zona se prestan para el logro de sus objetivos.

Las maniobras con surcorea son casi diarias, además de mantener un contingente militar compuesto por decenas de miles de militares, buques de guerra, aviación de combate y submarinos portadores de armas nucleares. A esto se le agregan maniobras con filipinas en una zona donde existe un conflicto con China. Sumémosle a esto el aumento desproporcionado de militares y medios en Australia, conjuntamente con la cada vez más preocupante militarización de Japón. Paquistán e India pulsando por ser los líderes de la subregión y Vietnam realizando unas poco comprensibles maniobras con EE.UU.

En este contexto Rusia y China realizan maniobras conjuntas, como para enviar un mensaje de que esta es zona de su influencia y no están dispuestos a dejársela arrebatar.

En un trabajo que escribimos en el sitio Rebelión titulado: La Corbeta Cheonan sigue navegando por aguas turbulentas, hicimos un análisis de la situación en el área y las verdaderas causas del hundimiento del “Cheonan”. Señalamos entre otras cosas, como EE.UU, al percatarse de su pérdida de influencia en la región Asia –Pacifico, se dedicó a generar un incidente o “montarse” sobre uno que sucediera, para comenzar su ofensiva que les permitiría por un lado restablecer su influencia y poderes en la zona y por otro reducir el terreno ganado por China y Rusia, sus principales rivales.

No hay dudas que el cerco sobre Rusia y China es en definitiva el objetivo estratégico principal de los políticos norteamericanos. La región juega un papel primordial en esta situación. Pero, EE.UU está calculando jugar con fuego. Asia no es el medio oriente y sus habitantes tienen una idiosincrasia absolutamente diferente.

Mantener una presión extrema sobre las tensiones en el área, es una política sumamente peligrosa. A pesar de la conocida sapiencia asiática y de su mesura, llevar hasta extremos los acontecimientos y exacerbarlos con la ayuda de los MMD puede terminar en un enfrentamiento fatal para la humanidad.

Dicen y no es matraca mía, que la respuesta que se está generando en el área será asimétrica. Algunos interpretan esto como “moderada”, pero pocos se percatan de que este juego puede producir un segundo Cheonan, o un segundo cañoneo y ¿Quién podría predecir que las respuestas serán moderadas?

Es necesario denunciar este juego con la paz mundial. Nadie está protestado para poner en peligro, bajo ningún concepto, la seguridad de todos.

Rusia y China tienen una alta responsabilidad en esto, no solo por la necesidad de ser contundentes y reflexivos a la vez, para de una vez por todas enviar un mensaje a EE.UU de que no le van a permitir que continúen con su política de atraco y asalto de “diligencias” al clásico estilo Westereano.

Pero no solo Rusia y China juegan en la geoestrategia de la región, los demás países, no importa de qué lado están, deben actuar con responsabilidad y no permitir que los utilicen con fines espurios.

Las concesiones para obtener prebendas económicas y políticas con EE.UU, suelen costar muy caras. La historia está plagada de ejemplos al respecto. Esperemos que esto lo entiendan los pequeños.

Esperemos que los lanzamientos de cohetes en el futura solo sean de práctica, que los comunicados agresivos, solo sean políticos, que las maniobras solo sean evasivas y que los Medios dejen de jugar a las mentiritas.

Ojala los EE.UU estén dispuestos a fumarse la pipa de la paz con los asiáticos y no tocar los tambores de la guerra y la confrontación.

Por desgracia, Obama con su doble discurso le está echando a la pipa haschich y esto no le permite ver los peligros.

 Contrainjerencia

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