Uruguay: 11 de abril Salsipuedes - La campaña de exterminio indígena 1831-1834

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

El Desarrollo de los Hechos

Soldados del ejército uruguayo de 1830.
Estas fueron las tropas que actuaron en Salsipuedes

 

Por: Martín Delgado Cultelli

Un grupo de estancieros representados por el terrateniente inglés (que tenía propiedades en nuestro país) Diego Noble se presentaron ante el Ministro de Hacenda y Finanzas (Ministro de Economía) Lucas J. Obes y le propusieron la idea de la Campaña contra los Charrúas. Incluso le pagaron $30.000 al Presidente Rivera para que financiara la expedición. Fue principalmente el Ministro Lucas Obes quien convenció al Presidente de realizar la Matanza de Salsipuedes. Rivera junto con su Ministro de Guerra y Marina (Ministro de Defensa) Julián Laguna y con el General Eugenio Garzón organizaron de la mejor manera posible para doblegar a los indómitos charrúas y tener la menor cantidad de bajas posibles. En el verano de 1831 se encomendó al General Garzón que cruzara el Río Negro y combatiera a los gauchos corambreros con los cuales comerciaban los charrúas. De los corambreros se obtuvieron los datos de cuantos eran, quienes eran sus caciques y donde se encuentran. Luego se manda al Coronel Bernabé Rivera a que se entreviste con los caciques y los convenza de que se reúnan todos con sus familias en las orillas del Arroyo Salsipuedes. Es así que el 11 de abril de 1831 en el Paso del Tihatucura del Salsipuedes, en la Cueva del Tigre (Salsipuedes abajo) y en las Puntas del Queguay se reúnen aproximadamente 900 charrúas con el Presidente de la República en persona y con el ejército nacional. Rivera quien había peleado junto con los charrúas en la Revolución Artiguista y en la Campaña de las Misiones era uno de los pocos criollos capas de reunir a gran número de charrúas. Era el único Caudillo desde Artigas en quien confiaban las indiadas. Don Frutos les dice de ir a recuperar el ganado que Brasil nos había robado. De buena gana los caciques aceptaron y como era costumbre entre ellos cuando se celebraba un pacto o alianza hacían una comilona. Por supuesto los soldados distribuyeron el aguardiente (o quican en lengua charrúa) entre los indefensos indígenas. Cuando estuvieron bien borrachos el ejército los ataco. Debemos mencionar que el ejército nacional contó con la colaboración de las tropas del Caudillo unitario argentino Juan Lavalle y del Coronel del Ejército Imperial del Brasil José Rodrigues Barbosa. Tanto tropas argentinas como brasileñas participaron en la acción de Salsipuedes y sin que fuera informado de esto el Parlamento. El parte oficial de guerra informa de la muerte de 40 charrúas. Sin embargo estos probablemente sean nada más los que murieron en el Paso del Tihatucura del Salsipuedes. Las acciones de la Cueva del Tigre y de las Puntas del Queguay fueron también encubiertas (los soldados que estaban allí eran los extranjeros ilegales). Se calcula que en total debieron morir 400 charrúas y quedaron más de 300 prisioneros (la mayoría mujeres y niños). Unos 130 charrúas pudieron romper el cerco militar y escapar por los montes.

Los sobrevivientes de la masacre fueron conducidos a pie por 400 kilómetros hasta Montevideo. Muchos fueron vendidos como esclavos (los criterios esclavistas de la República eran distintos a los de la Corona Española) en las estancias entre Salsipuedes y la capital. Además se vendieron decenas de esclavos indígenas en los mercados de Durazno y Montevideo.
Sin embargo no todas las comunidades charrúas fueron a la Matanza. Hubo dos caciques con sus respectivas indiadas que nunca se juntaron con el gobierno. Uno era el Adivino quien ni siquiera acepto entrevistarse con Bernabé a principios de año. El otro era Polidoro y no fue al encuentro en Salsipuedes porque "Frutos era corazón malo y traidor". Cuan sabias fueron sus palabras. Tras Salsipuedes el Presidente encomendó al Regimiento de Caballería Nº3 comandado por Bernabé Rivera que persiguiera a los grupos charrúas que se habían dispersado tras la masacre. Así sucedieron las matanzas de Sierra del Infiernillo, de Mataperros y de Cañitas (donde es atrapado Laureano Tacuabé quien posteriormente será llevado a Francia).
Con la colaboración de un estanciero riverista se ejecuto al cacique Venado en el casco de la estancia de Bonifacio Benites. En agosto del año 31 sucedió la acción de Mataojo en donde Bernabelito ataca por sorpresa a la indiada del Adivino. Debemos mencionar que el Coronel Rivera pudo doblegarlos tan fácilmente debido a que los ataco por sorpresa en la noche y que según el informe del mismo muchos de los indígenas estaban enfermos de fiebre. Además del Adivino y otro cacique refugiado con este se asesino a 15 guerreros y tomando a 82 prisioneros. Nada más 32 charrúas pudieron escaparse del ataque.

http://chancharrua.wordpress.com/2012/04/09/la-campana-de-exterminio-indigena-1831-1834

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