Uruguay: Alfredo Silva y su club de amigos en ASSE

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Denuncian persecusión política por destitución en ASSE

27.05.2011

La Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) destituyó sin darle explicaciones a Carmen Vallejo como directora del Instituto Nacional del Cáncer (ex Oncología) luego de 32 años de trabajo y tras haber llegado a ese cargo por concurso de oposición y méritos. En su lugar, el directorio nombró a Pablo Seoane, administrativo de la Federación de Funcionarios y fiel al director de ASSE por los trabajadores, Alfredo Silva.

Denuncian persecusión política por destitución en ASSE

Esta maniobra fue denunciada por fuentes del organismo al diario El País que ven en esto una "persecución política" a Vallejo, de filiación blanca, así como a otros jerarcas nacionalistas. A Vallejo la cesaron hace dos meses de sus funciones y le redujeron el sueldo a la tercera parte (pasó de cobrar 57.000 pesos nominales a 19.000) sin darle motivos. El 30 de marzo se firmó esa resolución en la que le cesaban, y promovían en su lugar a Seoane, de quien decían reunía la capacitación y experiencia para el cargo.
   
Alfredo Silva, representante de los trabajadores en el directorio de ASSE, deslindó responsabilidades y atribuyó la decisión a la dirección del Instituto Nacional del Cáncer. Pero, por su parte, Lilián Aristimuño, directora del INCA, dijo que se había definido en el directorio de ASSE.
   
Pero hay más datos en este complejo escenario, que enrarecen el clima en ASSE.
   
Hace una semana renunció el director del INCA, Mario Varangot, aduciendo “motivos personales”. Pero, algunos funcionarios, dijeron que en realidad no soportó la presión y lo sobrepasaron los conflictos. 
   
Además, el matutino El País publicó este viernes que una nueva falla eléctrica provocó la pérdida de medicamentos en abril; fuentes del Instituto del Cáncer valoraron la pérdida económica en 50.000 dólares. A mediados de febrero ya había ocurrido que un corte eléctrico afectó la refrigeración del instituto echando a perder medicamentos por 800.000 dólares.
   
Este viernes, según divulgó Presidencia de la República, hablaron las autoridades de ASSE. Mario Córdoba, su presidente, dio estas explicaciones sobre la pérdida de medicamentos y acerca de la renuncia de Varangot.

“Hubo una pérdida de medicamentos a principios de año que terminaron en una investigación administrativa y una penal que están en marcha, por las pérdidas que tuvimos desde el punto de vista económico. Lo que se entrevera ahora también es cuando se mezclan los dos hechos. La renuncia del doctor Varangot, que es una persona muy capacitada, es otro tema. Él nos planteó la necesidad de abandonar pero sin desvincularse. En este momento concurre al instituto, quiere participar de todas las actividades, está en contacto directo con la directora. Así que para nosotros sigue siendo una persona muy influyente”.

“Su renuncia tuvo que ver con asuntos personales”, agregó.

También hizo declaraciones el vicepresidente de ASSE, Ángel Peñalosa, quien dijo que la remoción de la doctora Carmen Vallejo como directora administrativa del Instituto Nacional del Cáncer obedeció a que su gestión no era satisfactoria. 

“Nosotros tenemos un informe de evaluación de la propia dirección del programa. Ese informe nos deja una situación de insatisfacción con la gestión, problemas de recursos humanos y de infraestructura, y frente a una evaluación negativa tomamos la decisión de cambiar al administrador con el objetivo de mejorar la gestión de un instituto tan importante como es el Instituto Nacional del Cáncer”, dijo.

Córdoba dijo que en forma interina la subdirectora quedó al frente del INCA. Se manejan algunos nombres para suceder a Varangot y en tal sentido algunos curriculums fueron elevados a la gerencia asistencial de ASSE.

El cuestionado Alfredo Silva también habló en la mañana de este viernes. Dijo que estas bajas no repercuten en el funcionamiento normal del instituto.

“Cambios de autoridades o un relevo eventual no tiene que ver con el resto del funcionamiento. Nosotros sabemos que el funcionamiento es normal, tenemos un contacto permanente con nuestros compañeros y también con la directora interina. El instituto sigue funcionando porque evidentemente tenemos un cronograma de actividades y además es una especialidad que no podemos dejar de atender todos los días”.

Este viernes los diputados blancos Pablo Abdala y Antonio Chiesa decidieron convocar al ministro de Salud Pública, Daniel Olesker, y al directorio de ASSE por las graves denuncias de purgas, persecuciones políticas y pérdidas de medicamentos.

Al respecto Abdala dialogó con El Espectador:

“Todos sabemos que ha habido tremendos problemas en lo que tiene que ver con los medicamentos que se han vencido. Pero también ha habido otros problemas similares con servicios más básicos como la alimentación, en materia de administración de los recursos humanos ha sido caótica la situación. El llamado equipo de gestiones que ha estado a cargo de la gestión del organismo y ha tomado decisiones sin llamar a los jefes de área y del organismo. Todo eso motivó la renuncia del director del organismo hace pocos días”. 

Abdala dijo que la doctora Vallejo fue removida en forma ilegal, y en su lugar pusieron a alguien con menor jerarquía y experiencia y su único mérito era ser de la confianza del doctor Silva.

El diputado nacionalista dijo no creer el argumento de “motivos personales” que esgrimió Varangot en su renuncia.

“Sin ninguna duda que la catalogaría de excusa. La única explicación es que quieren justificar lo injustificable y resultan poco o nada convincentes. Porque él podrá haber invocado problemas personales para no generarle problemas al Gobierno pero hay elementos de convicción suficientes que indican lo contrario”, concluyó.

Abdala dijo que le parecía llamativa la casualidad de que Varangot justo decidió abocarse a asuntos académicos en el momento de turbulencias que vivía la institución. Señaló, además, que el directorio de ASSE dice que la decisión de cesar a Carmen Vallejo fue del INCA y en el instituto señalan que fue una decisión de ASSE, por lo que nadie se hace cargo de la medida.
   
Y terminó, en su suerte de desconfianza, agregando que si el verdadero motivo era que Vallejo no estaba capacitada para el cargo como sostenía el informe evaluatorio, esta explicación debía estar fundamentada en la resolución del cese. Sin embargo, no hubo fundamentos expresados en el documento.

Habrá que ver qué tiene para decir el ministro Olesker y la dirección de ASSE al respecto, cuando sean convocados al Parlamento por el mal momento que vive el Instituto Nacional del Cáncer.

 

El Espectador

Denuncian purgas y "política del terror" en Instituto del cáncer

Caos en la política sanitaria. Renunció el director y desplazaron a jerarca Lo atribuyen a una "maniobra" del director de ASSE, Alfredo Silva, para colocar a funcionarios gremiales al mando | w Se repitió falla de febrero cuando se rompió la heladera

 

PAULA BARQUET

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Una nueva maniobra de Alfredo Silva genera denuncias de "persecución" en ASSE: el organismo destituyó sin fundamentos formales a una jerarca del Instituto del Cáncer y en su lugar designó a un administrativo de la Federación de Funcionarios.

Carmen Vallejo trabaja hace 32 años en el Instituto Nacional del Cáncer (INCA). En 1999, mediante concurso de oposición y méritos, fue designada directora administrativa del instituto. Hace casi dos meses la cesaron de sus funciones, le redujeron el salario un 30% y le asignaron una tarea administrativa. No le dieron motivos.

Vallejo accedió a contar su historia a El País, aunque declinó hacer valoraciones al respecto "por temor a que la cosa empeore". La ex jerarca, afín al Partido Nacional, actualmente está de licencia porque aún está muy afectada, entre otras cosas porque pasó de cobrar 57.000 pesos nominales a 19.000.

Fuentes del instituto dijeron a El País que en el caso de Vallejo se dio una "persecución política" que también sufren otros jerarcas blancos.

En lugar de Vallejo, el directorio de ASSE designó a Pablo Seoane, un funcionario administrativo del INCA, tesorero de la Comisión Interna y militante de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP).

Las dos resoluciones, a las que accedió El País, fueron tomadas el 30 de marzo: la de Vallejo, firmada por todos los miembros del directorio menos el nacionalista Alejandro Draper, no incluye motivos; la que establece el ascenso de Seoane afirma, en tanto, que este "reúne los requisitos de capacitación y experiencia necesarios".

Consultados por El País, ni el directorio de ASSE ni la dirección del INCA se hacen cargo de haber promovido el cambio.

El representante de los trabajadores en el directorio de ASSE y delegado de la FFSP, Alfredo Silva, deslindó toda responsabilidad en la decisión y aseguró que el cese de Vallejo no fue impulsado desde el directorio, sino que "surgió de la dirección del instituto".

"Los motivos fueron valorados por el equipo de gestión (del INCA), que tiene esa potestad; supongo que habrán sido funcionales", señaló. Agregó que cuando el tema llegó al directorio "ya estaba el proceso discutido" y por eso "no se habló de motivos".

Por su parte, la subdirectora del INCA, Lilián Aristimuño, afirmó que "el cese de Vallejo y la designación de Seoane fueron resoluciones del directorio de ASSE". Aclaró, incluso, que "esas remociones no son potestad de la dirección" sino que son "tema del directorio". Dijo no saber siquiera de qué partido político es Vallejo. "Según tengo entendido, fueron motivos funcionales", agregó.

En tanto, el director del INCA, Mario Varangot, renunció hace una semana por "motivos personales", según comunicó a ASSE. El País intentó comunicarse con Varangot pero no respondió las llamadas. Extraoficialmente, los funcionarios dicen que "no soportó la presión" y que "se vio sobrecargado por los conflictos". En su lugar quedó Aristimuño como directora interina.

TERROR. Las fuentes afirman que la "persecución" alcanza a muchos jerarcas y funcionarios, no solo los del Partido Nacional. Según ellos, "todo empezó" cuando nombraron a Aristimuño como subdirectora y a Andrea Valle como adjunta de dirección, en septiembre de 2010.

"Desde que llegaron ellas pareciera que quieren destruir todo y aplican una política del terror. Saltean a todos los jerarcas, a todos los compañeros tienen algo que criticarles. La cosa ha cambiado mucho acá", se lamentó una funcionaria.

Ambas "están muy vinculadas al gremio", dijeron las fuentes. Según pudo saber El País, Aristimuño fue designada directamente por Alfredo Silva y responde a sus intereses.

Los consultados acusan a las dos jerarcas de haber mudado el INCA al nuevo hospital "a prepo" en enero, cuando aún no estaba terminado. El edificio fue inaugurado por el entonces presidente, Tabaré Vázquez, en agosto de 2009.

Dijeron a El País que no funciona la cocina y que a los enfermos les sirven comida de catering. Además, han tenido serios problemas con las calderas, ya que no hay técnicos que sepan usarlas; también ha habido limitaciones con el ascensor.

Aristimuño confirmó las dificultades. Dijo que la empresa constructora lo entregó sin terminar y que ya pidió soluciones a ASSE. Actualmente el hospital funciona con 45 camas, cuando tiene capacidad para 90. El segundo piso está inhabilitado.

Otra fuente aseguró que Aristimuño y Valle "han hecho y deshecho", y que en los últimos meses "hubo situaciones que nunca se habían dado en el instituto", en referencia a denuncias de robos, mal funcionamiento y pérdidas de millones en fármacos (ver nota aparte).

QUEJA. El País accedió a una nota firmada por 13 jefes de servicios del INCA (incluida Vallejo), en la que relatan una reunión con el director Varangot.

"El motivo fue trasladarle diferentes inquietudes e informarle de situaciones a las que a diario nos vemos expuestos y que son ejecutadas directamente por la subdirectora y la adjunta de dirección", indica la nota, con fecha 10 de febrero.

Los firmantes denuncian "decisiones tomadas sin el conocimiento de los referentes del área (se asignó personal, se realizaron traslados o reestructuras de servicios)". Afirman que "se desmanteló el aparato administrativo de la institución" y que hay "dificultades para obtener recursos materiales básicos", entre otras cosas.

El País Digital

ASSE: polémica destitución de jerarca

No cree en brujas

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Fuente: Presidencia de la República

27.05.2011

El director de ASSE, Alfredo Silva, negó que la destitución de Carmen Vallejo al frente del Instituto Nacional del Cáncer sea una persecución política o "una caza de brujas". En declaraciones a Montevideo Portal, Silva comentó que antes "estos cambios se hacían a dedo", y que "los trabajadores no perseguimos a otros trabajadores".

Alfredo Silva, director de la Administración de los Servicios de Salud del Estado y dirigente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública, dijo a Montevideo Portal que "los trabajadores no perseguimos a otros trabajadores, más allá de que compartamos o no algunas funciones y visiones que tenemos con referencia la modelo asistencial que hoy estamos transitando".

Según información difundida por el diario El País, "ASSE cesó en sus funciones a la directora administrativa del Instituto Nacional del Cáncer, Carmen Vallejo, que había ocupado el cargo por concurso en 1999. En su lugar designó a un militante de la Federación de Funcionarios de Salud Pública. La destitución del Vallejo fue resuelta hace dos meses, sin dar explicaciones. A eso siguió hace una semana la renuncia del director del INCA, Mario Varangot, que ´no resistió la presión´ dijeron las fuentes consultadas".

En dicho cargo fue designado Pablo Seoane, militante de la Federación de Funcionarios de Salud Pública.

Consultado sobre el cambio, Silva explicó que "vino una propuesta de relevo por parte de la dirección del hospital que nos pareció correcta en su momento. Es un cargo que la dirección y el equipo de gestión maneja a su real saber y entender a los efectos de mejorar la gestión de la propia unidad ejecutora. En ningún momento existe persecución y la persona que asume es una persona que tiene muchos años de trabajo dentro del instituto y tiene una carrera administrativa que lo avala para estar donde está".

"Nosotros tenemos 28.000 trabajadores en el área salud. Sacando a los funcionarios médicos, que son 6.000, quedan 22.000. De los cuales 16.000 están afiliados a la Federación de Funcionarios de Salud Pública. La militancia va separada de la capacidad. A la hora de elegir, cualquier funcionario puede ser nombrado si está en condiciones. Este funcionario firma un compromiso de gestión y va a ser valorado. Estos cambios que antes se hacían a dedo, hoy tienen una fundamentación de compromiso con la gestión, y es una forma diferente de ver el Sistema Nacional Integrado de Salud. No entiendo cuál es el problema. La federación no persigue a nadie, y menos que estemos dejando a alguien sin trabajo. No hacemos ninguna caza de brujas".


Montevideo Portal

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