Uruguay: Balance Bicentenario

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

COLUMNA

Balance Bicentenario

 

 

 

GONZALO ABELLA *

 

 Gonzalo Abella.LAS CALLES de Montevideo, sucias y cubiertas de excrementos exhiben a familias enteras durmiendo sobre cartones. Carritos de clasificadores las recorren día y noche. Los asentamientos en la capital, en Mercedes o en Rivera, son apenas la parte visible de la pobreza extrema; la otra parte vive en sórdidos tugurios urbanos ocultos tras las puertas de antiguas casas que fueron alguna vez de una familia de ingresos medios. Solo durante el verano, cuando al olor del baño compartido se suma el calor insoportable, estas bocas se abren y uno puede ver las cortinas raídas que separan un dormitorio del otro, y el perro atado a la mesa de luz para evitar el hurto de los pocos efectos personales.

Algunos pisos del Hospital de Clínicas huelen fuertemente a orina. Las cárceles y sanatorios mentales se diferencian del Clínicas entre otras cosas por mayor intensidad de la fetidez, comparable a la que ronda en la vecindad de la morgue judicial.

Pero lo peor no es la miseria; es la desesperanza.

La mayoría de nuestros niños no son hijos de excluidos recientes; son hijos de dinastías de excluidos. Una muchacha que no tiene dientes ni siquiera puede aspirar a ser explotada como cajera de un supermercado. Aprende rápidamente las ventajas sociales de embarazarse desde los trece, y embarazarse muchas veces después, como estrategia de mejoramiento de su calidad de vida. Y la pobreza se multiplica.

No estoy hablando de la Patria rematada, de la forestación, de la minería salvaje, de los agrotoxicos, de los transgenicos, ni de la apropiación del rico patrimonio por parte de las trasnacionales. Estoy hablando de lo que cualquiera ve. Las cifras son aterradoras. La tendencia es mas preocupante aun.

Porque un balance del Bicentenario debe partir de los anhelos y los sueños de aquel pueblo en movimiento; debe preguntar cuales eran las tareas de esa etapa, y las fuerzas motrices convocadas para su cumplimiento.

Y a partir de aquella reconstrucción, preguntarse donde estamos y hacia donde vamos por el camino que nos han impuesto.

Los adolescentes de doscientos años atrás: Bartolome Hidalgo, Victoria la Cantora, aquellas lanceras aindiadas y afro…que hermosa es la adolescencia cuando levanta en sus tacuaras un sueño compartido; porque cuando un pueblo tiene un proyecto en común aflora lo mejor de cada uno, aflora el limpio rostro del pueblo. Y la pobreza se vuelve pulcritud, porque cada uno tiende la mesa, con sus mejores galas, para recibir la comunión de la esperanza.

En cambio cuando un sueño se pierde, o se falsifica y manipula, no solo entre los opresores, sino también entre los débiles aparecen los peores rasgos. Como ensena Jose Martí, hay veces que hasta los pueblos pierden el decoro, aunque siempre queda un puñado de seres humanos que asumen sobre sus hombros el decoro de todo un pueblo.

El gobierno de Tabaré marco el comienzo de una nueva frustración entre los mas lucidos. Otros quisieron esperar, sin aceptar lo que pasaba. Otros mas corrieron a acomodarse cerrando los ojos ante la nueva corrupción.

Y el clientelismo Mides, incentivador de la nueva mendicidad, suplió los proyectos que podían hacer cambiar las injusticias mas flagrantes del sistema.

Y ahora lo de Haití. Solo en el reino de la impunidad mas absoluta se puede hacer lo que se hace y filmarlo como diversión. Solo un ejercito de ocupación, mastín del amo imperial, puede llagar a tal extremo de abyección. Y la gente sencilla, que se enrola en estas misiones para mejorar su vida, debe pagar el peaje humillante de guardar silencio.

A donde hemos llegado?

Rafael Barret dijo hace cincuenta años: “que haya hombres ricos y hombres pobres es una injusticia, pero que haya niños ricos y niños pobres es una monstruosidad”.

En que monstruos nos hemos convertido cuando nos hemos habituado a la monstruosidad y convivimos con ella sin luchar?

De pronto aparece claramente la razón de tanta trivialidad, de festejar el Bicentenario al estilo de Tinelli, con show gigante, mientras el gobierno stripper hace el baile del caño para los inversores trasnacionales.

!El Bicentenario les molesta y les aterra!

Los artífices de la traición de hoy necesitan relativizar el heroísmo de ayer, para que este no pueda acusarlos. Para diluir el mensaje del Bicentenario, debía combinarse un homenaje formal con la difusión por los grandes medios de los fantoches académicos que en forma “independiente” denigran a Artigas. Nada es casual. Libertad hay para todos, pero grandes espacio en los medios solo para algunos.

No les esta saliendo bien.

Uruguay enciende sus pequeños fogones para estar a tono con el gran fogón continental.

Habían quedado buenos rescoldos y sobre todo un transfoguero que siempre dio las señales de humo que ahora sabemos leer. “Es primero una luz, luego una aurora” profetizo Zorrilla de San Martín, hablando de ese nuevo punto luminoso que “atravesando la noche del olvido” finalmente “en fragoroso incendio se desata”.

En cuanto a la conciencia renacida, el año cierra mucho mejor de lo que empezó y anuncia el fragoroso incendio, ese “himno con que mueren los tiranos”, el que supo intuir y anunciar el poeta

No eramos monstruos resignados; somos hijos de Artigas, y el alba nos vera nuevamente matando canallas con nuestro cañón de futuro.

 

 

* PROFESOR, INVESTIGADOR, INTEGRANTE DEL COORDINADOR NACIONAL DE LA ASAMBLEA POPULAR

 

Diario La Juventud - Ates y Sublevada

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malcolm allison 10/13/2011 01:40






cerdos en asentamientos-Barrio Boix y Merino- Montevideo






Néstor 10/13/2011 00:44



Dice Mafalda: me parte el alma ver gente pobre


  "    Susanita: a mí también


  "    Malfada: habría que darles techo, trabajo, educación, proteccion y bienestar                      a los pobres.


  "    Susanita: ¿para que tanto?, bastaría con esconderlos.


Quino....genio de los genios....tal cual!


 



Néstor 10/12/2011 13:56



Brillante, y muy triste, Gonzalo Abella posee la claridad de pensamiento y la facilidad de transmitirnos una realidad unívoca, muy lamentable. 


Leyendo el artículo de Gonzalo me vino a la mente una comparación grosera y dura, pero comparación al fin, es como querer vestir un jean de marca para tapar los calzoncillos rotos y cagados, pido
disculpas pero es lo que siento.


Y esto no solamente se ha visto en el caso del famoso bicentenario, también lo podemos apreciar en las bonitas fachadas, bien pintadas de algunos hospitales, por ejemplo del Vilardebó, o los
hermosos cristales que se colocaron en la fachada del Clínicas, eso sí dentro de los mismos, las carencias y miserias de siempre.


También podríamos pensar en lo "hermosos" que son a la vista muchos cuarteles, eso si, dentro de ellos la misma "basura, prepotencia e impunidad" de siempre.


Y bueno aquello de: "por mas que vista la mona de seda, mona queda", tampoco le iría mal a tanto desatino de este y el anterior gobierno. 



Ivonne Leites. - Atea y sublevada. 10/12/2011 18:28



 


Me hiciste acordar, que ahora no encuentro referencias, pero lo  he leído en otras oportunidades, que Pinochet cuando recibía visitas diplomáticas que recorrían Santiago,
colocaba enormes vallas publicitarios y cosas así para tapar a los barrios pobres y que no se viera la miseria del pueblo al paso de las comitivas.