Uruguay: “Caducidad”menos uno

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

100_1705.jpgEl senador Lourier dice que no está desilusionado porque para desilusionarse hay que haber estado ilusionado. Estuve

 

Estuve ilusionado y confieso que lloré a moco tendido el primero de marzo del 2005; el día que Tabaré asumió y nos habló de pajaritos y de paraíso para todos y nos aseguró de que en este país ya nunca más sería un castigo ni nacer, ni llegar a viejo (ni nacer, ni vivir, ni envejecer sería una condena para los pobres)...Y todavía está por verse.

 

Y  volvimos a lagrimear con el discurso de Mujica en su asunción cinco años después y con los Olimareños haciendo de cortina musical. Parecen varias generaciones y apenas hace 6 años.

 

Veníamos de una dictadura miserable, que de rastrera que era envidiaba a Pinochet. Y de una pos-dictadura de la misma calidad, con los mismos propósitos de ahogar al pueblo en la desigualdad, la injusticia y el olvido por medios electorales.

 

Dijimos: por fin. Pero como cantaba Chico Buarque… tristeza no tein fin

 

No queríamos olvidar pero existían algunos que no querían recordar los tiempos amargos y todos, todos, queríamos paz y no conflictos y nos parecía que con un poco de justicia este país sería casi feliz.

 

Se quiso legislar el olvido pero faltaba el sello frenteamplista. Bioy Casares (derechista acérrimo) había escrito que si se legisla el olvido desaparece la historia… Tenía razón  ¿no? ¿Porque qué podría ser recordado si se borra la memoria?

 

Benedetti nos decía que la paz uruguaya era una paz un poco densa,  a prueba de disturbios, pero pensamos que no necesitábamos disturbios y que nos alcanzaba con las leyes, para hacer justicia con los dictadores, porque… ¿En qué cuartel se iban a esconder los torturadores que el pueblo no pudiera alcanzarlos?

 

Creíamos que por fin habíamos llegado al estado de derecho y suponíamos que en un año,  a más tardar en 2, 3, 4, 5… bueno… que las leyes se den el tiempo que sea necesario, pero a la larga no hay matrero que no caiga… ¿si cayó Juan Moreira, como no van a caer estos milicos? ¿Y dónde van a “fondearse” que el pueblo no los encuentre?

 

Y así llegamos al día de hoy donde la impunidad de tantos crímenes dictatoriales podía ser no ya eliminada pero por lo menos disminuida.

 

Y aparece un señor del partido nacional que nos recomienda “ni olvido ni rencor”, dice que representa a Gutiérrez Ruiz, un diputado demócrata asesinado por la dictadura. Dice que es un mártir de “su partido”. Una más de las víctimas. Este personaje; sonámbulo y sin historia, diputado actual, está a cargo de la teoría y doctrina del “NI esto NI lo otro”. Su nido ideológico  tiene un nombre  algo así como Agrupación 250 y personalmente tiene el apellido Gandini. Y este Gandini  anda con un discurso de “ni olvido ni rencor” es decir no guardamos ni guardemos rencor por el asesinato de un representante del pueblo y no  nos importa que lo hayan asesinado por sus ideas democráticas. Mirá que clase de compañero… Según este sujeto  se infiere que estaría bien matar a la gente que tiene ideas democráticas y por esas cosas no hay que guardar rencor. Gandini  se quiere jugar un Gandy (fonético) pero le sobra el  Ni, de Ni olvido NI rencor.

 

Bueno ese es uno de los sujetos que ofician como diputados en este país. Hay muchos como él y esto es lo grave porque encontramos otro personaje ex -empleado bancario que después de pasar por las mazmorras de la dictadura fue declarado inimputable por una junta médica militar.

 

La estadía obligada en el cuartel le dejo secuelas a este señor que según los médicos no permitían tratarlo como a un individuo responsable de sus actos; lo que es admisible porque la tortura no le hace bien a nadie y según la junta médica el tipo era equiparable “con carne pa’los gatos”.

 

Este señor  frenteamplista de apellido Semproni dice que el resultado de  los plebiscitos (sesgados) valen más que la vida de los ciudadanos o que la responsabilidad por los delitos contra los derechos humanos. Es decir que los vericuetos jurídicos y los caprichos circunstanciales  e inducidos de la opinión pública estarían por encima del derecho a ser opositor, con la falta de garantías que significarían para todos aquellos que en algún momento no estén de acuerdo con los  que están en el poder. Sería lo mismo que reconocer la legitimidad de una consulta popular que elimina las garantías individuales. Más o menos como hacerse el harakiri con una percha.

 

Y Semproni nos viene a decir que está a favor de dejar todo como está, es decir está a favor de sus captores y torturadores en esta etapa en que se trata de enjuiciar no a la dictadura sino a sus personajes más macabros. Podría ser considerado como un caso típico del síndrome de Estocolmo pero no  vamos a entrar en psicología. Hay gente que dice que su estado mental se debe a la tortura… en el caso de que haya sido torturado. Lo cierto es que al palacio legislativo entró como un “okupa” por las ventanas o por la ventilación y ahora tranca, el solito, la “interpretación” sin que el pueblo se haya enterado que este sujeto era “su” representante.

 

Sea como sea, Semproni es un tránsfuga político cuyas convicciones andan a la deriva y sigue siendo el mismo enfermo “irresponsable jurídicamente” que los médicos militares exoneraron de cárcel. A decir verdad, el tipo no tiene convicciones, tiene enfermedades; no tiene ideología sino patología. A mi parecer aparte de merecerse un par de salivazos por habitante, el diputado no merece castigos corporales sino tratamiento siquiátrico y como señala Veronika… ¿Quiénes lo metieron en el parlamento como representante frenteamplista y sobre todo para qué? ¿Lo pusieron de golero para que parara la pelota de la “caducidad”?

 

Y cuando hablamos de ponerle termino a la ley de la caducidad  y de enjuiciar responsables, estamos hablando de uruguayos que fueron asesinados en las cámaras de torturas (por ser  o parecer presuntamente zurdos y tener propuestas más igualitarias sobre la distribución de la riqueza). Gente asesinada durante la tortura con descargas eléctricas y toda clase de horrores. Me acuerdo de un caso: Rosik que murió porque le reventaron el hígado y para lograr ese efecto es necesaria  la potencia de una patada de caballo sobre esa parte del cuerpo. Y así cientos de uruguayos corrieron la misma suerte y de los cuales como 200 han sido desaparecidos y borrados de la historia junto con sus cadáveres.

 

Durante estos últimos 25 años seguimos el camino de la justicia y pensamos ilusionados que con el FA había llegado la hora de investigar los asesinatos y desapariciones ocurridos durante la dictadura. Como pueblo nos negamos a que el asesinato y la tortura  sean los métodos que el estado utiliza para eliminar a sus adversarios  comprobados o supuestos. Esta  no puede ser  la práctica política y la jurisprudencia oficial de esta república. No señor.

 

Ahora resulta que un infeliz como Semproni pone el palito en la rueda por orden superior.

 

No esperamos que Semproni tenga o sienta vergüenza por sus actos, porque esta es un sentimiento social que se experimenta cuando se ha hecho algo condenable ante la comunidad. La traición siempre  ha sido condenable y ha causado vergüenza. Pero para sentir vergüenza hay que ser lucidamente responsable, lo que no parece ser el caso del diputado Semproni. Se le acusa de ser instrumento, de ser idiota útil, herramienta  parlamentaria sin voluntad propia, ideal para las tareas sucias que se le ordenen. Mujica dice que no lo puede convencer porque el tipo tiene su personalidad… enferma y sugestionable.

 

Da bronca  que a la voluntad explícita y manifiesta de más de un millón de uruguayos en un paisito donde no alcanzan a votar ni dos  millones y medio se le burle de esta manera grosera. Capaz que Semproni  termina asumiéndose como Luis XIV y piensa: “el estado soy yo”… y yo decido.

 

La cuestión es que un sujeto “irresponsable de sus actos” nos trasmite, (siguiendo la voz presidencial como un “zombi”), discursos de una civilidad amojosada, con el único interés de negarnos el acceso a la justicia.

 

Y todavía dice que eso es en el bien del FA y que quiere hacer el bien siguiendo la voluntad del actual presidente, del vice y del ex. Dicho sea de paso Mujica ayer condecoró a todos los ex presidentes con las medallas mayores del ejercito; ese ejército que ni él ni  los anteriores mandamases quieren que sea cuestionado en lo más mínimo.

 

¿Si no se puede conseguir un mínimo de investigación a través de los caminos legales cuales son las opciones restantes para obtener respuestas y aplicar los principios de justicia?

 

Esta interrogante abierta, parece ser el mensaje final de este “enfermo” (Semproni) a quien quizás y paradójicamente haya que terminar agradeciendo que con su amenaza de “no voto” acelere las transformaciones en este país. La moraleja sería que el camino parlamentario no conduce a la justicia porque cualquier imbécil puede bloquear  las propuestas por mas tímidas que están sean.

 

¿Cuáles son las opciones restantes? Bueno sobre ese tema se expedirá el pueblo… El Pueblo es ese sujeto histórico del cual formo parte y del  cual  según Benedetti ya en  México del 68 los ministros decían “con el pueblo me limpio el culo”. Al parecer la praxis se ha extendido y continua hoy muy campante en el paisito.

 

Ya veremos cómo les queda el culo a diputados como Semproni, a los senadores como Saravia, a los milicos torturadores, a los ministros pragmáticos, a los presidentes condecorados y por condecorar.

 

Ya veremos; porque de esta no se nos escapan aunque circunstancialmente hagan “mayoría” más  o menos uno. No sabemos el resultado que tendrá este proyecto en la cámara de diputados. Dentro de unas horas lo sabremos. Sea como sea, si se salvan hoy…pa’ la próxima no hay  “enfermo mental” que los salve.

 

jaime g

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