Uruguay: Cronicas de Luna: La teatralización del perdón, pura hipocresía.

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

“Correré entonces el riesgo de enunciar esta proposición: cada vez que el perdón está al servicio de una finalidad, aunque ésta sea noble y espiritual (liberación o redención, reconciliación, salvación), cada vez que tiende a restablecer una normalidad (social, nacional, política, psicológica) mediante un trabajo de duelo, mediante alguna terapia o ecología de la memoria, entonces el “perdón” no es puro, ni lo es su concepto. El perdón no es, no debería ser, ni normal, ni normativo, ni normalizante. Debería permanecer excepcional y extraordinario, sometido a la prueba de lo imposible: como si interrumpiese el curso ordinario de la temporalidad histórica.” 

(Jacques Derrida)

 

“El Estado reconocerá su responsabilidad por la desaparición de la nuera de Gelman.

Acto de reparación en marzo

El acto donde los tres poderes del Estado reconocerán de forma pública la responsabilidad por la desaparición de María Claudia García, nuera del poeta argentino Juan Gelman, durante la última dictadura (1973-1985) y en cumplimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) se realizará en Montevideo el próximo martes 21 de marzo, anunció ayer el ministro de Relaciones Exteriores, Luís Almagro.” (Diario Últimas Noticias)

 

 

Este acontecimiento se produce ante  la obligación que el Uruguay tiene frente a organismos internacionales, como la Corte Interamericana  de Derechos Humanos.

Al gobierno progresista solo lo mueve esta fecha perentoria, porque lo mismo se podría haber concretado muchos antes si la voluntad y compromiso político hubieran estado presentes.  Hasta ahora lo poco logrado en materia de derechos humanos en Uruguay es sobretodo consecuencia de la lucha incansable de muchas organizaciones de derechos humanos, familiares, abogados y periodistas.  Pero la masiva presencia de la  gente en la Calle cada 20 de mayo, día en que se conmemora el día del desaparecido, constituye la mayor fuerza moral de este pueblo que una y otra vez exige verdad y justicia.

Hace varios años ya que se ha querido dar vuelta demasiado rápidamente la página de la historia  para enterrarla.

Es más, se formó una Comisión para La Paz que fue una verdadera burla para cualquier persona conciente en este país.

Pero hay mucho más; por ejemplo  el montaje del plebiscito de “la rosada” por la cuál se pretendía anular la ley de caducidad,  a sabiendas de que se perdería, porque fundamentalmente habían sectores del propio Encuentro Progresista que no la votaría.  Si vamos un poco más lejos encontramos una y otra vez los intentos por generar en nuestro pueblo ese “cierto estado del alma” que allanaría el camino hacia el

“perdón “; es decir borrón y cuenta nueva, es decir consagración definitiva de la impunidad.

 

“El perdón se confunde a menudo, a veces calculadamente, con temas aledaños: la disculpa, el pesar, la amnistía, la prescripción, etc., una cantidad de significaciones, algunas de las cuales corresponden al derecho, al derecho penal con respecto al cual el perdón debería permanecer en principio heterogéneo e irreductible.”

( Jacques Derrida)

 

Aquí estamos, hasta aquí llegamos y ¿ahora qué?

Pensamos que ya no hay más tiempo para dilatorias y también se llegó al punto en  que  no se sostiene con nada la “buena fe”· de los gobernantes progresistas en solucionar este tema frente a la sociedad.  No solo no resuelven nada, si no que lo agravan.

Están dispuestos a asumir como suyos los crímenes cometidos por quienes  hasta ahora no han roto el pacto del silencio y que además no son quienes piden el perdón.

 

“Incluso cuando palabras como “crimen contra la humanidad” circulan ahora en el lenguaje corriente. Este acontecimiento mismo fue producido y autorizado por una comunidad internacional en una fecha y según una figura determinadas de su historia. Ésta se entrelaza, pero no se confunde, con la historia de una reafirmación de los derechos del hombre, de una nueva Declaración de los derechos del hombre. Esta especie de mutación ha estructurado el espacio teatral en el que se juega -sinceramente o no- el gran perdón, la gran escena de arrepentimiento que nos ocupa.

 A menudo tiene los rasgos, en su teatralidad misma, de una gran convulsión -nos atreveríamos a decir ¿de una compulsión frenética?-. No: responde también, felizmente, a un “buen” movimiento. Pero el simulacro, el ritual automático, la hipocresía, el cálculo o la caricatura a menudo son de la partida, y se invitan como parásitos a esta ceremonia de la culpabilidad.”  (Jacques Derrida)

 

Lo que ocurrirá en el mes de marzo no es más que la escenificación de la culpabilidad

 

Por verdad y justicia

Ni olvido ni perdón ¡

 

Recomendamos la lectura del seminario  del  filósofo Jacques Derrida sobre el perdón

http://www.jacquesderrida.com.ar/textos/siglo_perdon.htm

 

Luna

17 01 2012

Semanario Alternativas

Etiquetado en Uruguay y sus cosas

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