Uruguay: Deuda pública: como si nos hubieran leído

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

BONOS EN UI AL ALZA

Como si nos hubieran leído.

Autor: William Yohai

23 de febrero de 2012

El 1 de enero del presente publicamos un artículo titulado: “PESIFICACIÓN” DE LA DEUDA PÚBLICA, Mentira y estafa que anticipan la catástrofe”En él sosteníamos varias cosas: 1) que no existía realmente una pesificación (o sea, cambio de moneda extranjera, casi toda dólares de EEUU) de la deuda dado que la deuda “pesificada” se emitía en realidad en Unidades Indexadas (UI). O sea, en moneda constante. 2) que la historia demostraba que, mientras la devaluación, o lo que es lo mismo, pérdida de poder adquisitivo frente al dólar del peso uruguayo había sido de, aproximadamente 50.000 (cincuenta mil) veces, la inflación, o sea, pérdida de poder adquisitivo del peso frente a una canasta de bienes y servicios, había sido de 220.000 veces. O sea, casi 4,5 veces más.3) Lo cual no es para nada sorprendente: la moneda ajustada por inflación (en realidad la UI recién aparece en 2003, pero esto no cambia en nada la esencia del asunto) se puede asimilar a moneda constante. El dólar, por el contrario es una moneda “fiat”, o sea, su poder adquisitivo tiene como base la “confianza” de los que lo usan en la economía del emisor, o sea una entidad privada pero ligada al gobierno de los EEUU: el Banco de la Reserva Federal o FED.Y claro, básicamente, esta diferencia entre devaluación e inflación en Uruguay está vinculada a la inflación en el país emisor. En efecto, según (1) el índice de precios al consumidor en EEUU se multiplicó por 6 enteros entre diciembre de 1969 y diciembre de 2011.La diferencia (4,5 veces si tomamos inflación en Uruguay menos devaluación en el mismo período) habría que ponerla en la cuenta de las distintas metodologías empleadas entre ambos países, e incluso, de cambios dentro de ellos.4) Decíamos, asimismo, que para efectuar dicho cambio (o sea, canjear emisiones nominadas en dólares por nuevos títulos nominados en UI) el gobierno había debido además, pagar. O sea, los nuevos títulos implicaban o un aumento de la deuda o aumento de las tasas de interés implícitas. 5) Por último, nos atrevíamos a esbozar una razón por la cual el gobierno nacional llevaba adelante esta política: se trata, siempre y ante todo, de defender los intereses de los grandes bancos, que son en esencia los acreedores y que además se benefician con generosas comisiones cada vez que se realiza una operación de estas características.Pues bien: hoy leemos en El País lo siguiente: “

Economía y Mercado
DEMANDA | Los títulos indexados son preferidos a los nominados en dólares

Bonos en UI al alza

Los títulos de deuda del gobierno uruguayo en Unidades Indexadas (UI) a la inflación continúan registrando una sólida demanda, lo que se traduce en el aumento sostenido de sus precios. A lo largo de la semana pasada, los Globales en UI que registraron los mayores incrementos de precio fueron el 2028 y el 2037. En el primer caso, el aumento "punta a punta" fue de 2,7 puntos porcentuales, al operarse el viernes en el 108% de su valor nominal. En el caso del 2037, la suba fue de 2,8 puntos porcentuales al 97,8%. De esta manera, este bono sigue con una franca recuperación, si se toma en cuenta que al final del año pasado se ubicaba en 87,5%.”Y como esta noticia no es más que una de varias en el mismo sentido aparecidas los últimos días sentimos que el colgado “como si nos hubieran leído” es pertinente.Sin embargo, no espere la estimada lectora que aparezcan en los medios de difusión artículos o estudios que se refieran al tema con este enfoque. Los que si están tomando debida nota son los “inversores”. De hecho, muchos ya lo hicieron hace tiempo y eso explica la importancia de las colocaciones en deuda en UI. Inclusive, visto el conjunto de sucesos de los últimos días en el país, donde uno se queda con la impresión de que lo único que queda por vender es la “torre ejecutiva” (si es que ya no la vendieron mediante algún “pacto de caballeros” secreto) empiezo a sospechar que la misma creación de la unidad indexada a la salida de la crisis en 2003 responde a estas razones.Lamentablemente, las grandes devaluaciones, en particular las dos últimas de 1982 y 2002 han generado un tal trauma en la psiquis de los uruguayos que la idea de que es peor deber en moneda nacional reajustable por inflación que en dólares provoca rechazo, aún en alguna gente con abundantes conocimientos económicos y que de ninguna forma integra las dos categorías más deleznables del entorno: los que defienden intereses ocultos y los que han abrazado la teoría económica neoclásica con tal grado de fanatismo que eso les impide pensar de forma alternativa.Sobre la deuda: sí, es un lío bárbaro, porque los instrumentos y "productos" financieros involucrados son infinitos, porque no informan con claridad o lisa y llanamente no informan, porque es tener la bola de cristal... Pero también por todo esto nos tenemos que cuidar un poco, creo, porque si nos jugamos a una proyección determinada de los acontecimientos y no se da, la quedamos.”Así nos responde un amigo, persona completamente honesta y que sabe mucho de economía al que propusimos denunciar conjuntamente este asunto.Y, como siempre tratamos de profundizar, escuchando cuando alguien pone en duda nuestras afirmaciones, nos pusimos a pensar en que podía “salir mal” en el planteo. O sea, en que circuntsancias futuras, que no fueran alguna gran devaluación como las mencionadas, cuyo efecto duró en ambos casos menos de un año (o sea el tiempo en que el ritmo de devaluación superó a la inflación) se pudiera dar lo contrario.Desde 1955 la estadística del “Bureau of labor statistics”, organismo de EEUU al cual recurrimos para buscar los datos citados en (1) no registra un solo año de inflación negativa. O sea, que los precios, medidos según un procedimiento muy elaborado y estándar, caigan.¿Porque decimos esto? Porque para que sea peor negocio deber en dólares que en moneda nacional indexada por inflación es necesario que se de un fenómeno de ese tipo. O en su defecto, que durante un tiempo prolongado la inflación en aquel país sea nula o casi nula. Como decíamos antes, la inflación en EEUU fue muy significativa en período estudiado, o sea, entre 1969 y la actualidad. Un 500% o, medida punta a punta y anualizada, un 12%.¿obedece esto a la casualidad? De ninguna forma. Después de la 2ª. Guerra mundial los países capitalistas del mundo firman los acuerdos de Bretton Woods. Surge de ellos, entre otras cosas, un “nuevo orden monetario mundial”. En éste, los EEUU, que emergen de la guerra como amos absolutos del mundo capitalista obtienen un gran privilegio: serán los emisores de la moneda universal. O sea, el dólar será la moneda de intercambio y, como consecuencia, la moneda de reserva, o sea, los bancos centrales y los tenedores de activos monetarios privados lo usarán para nominar sus depósitos.Como contrapartida, los EEUU se obligan a establecer un tipo de cambio fijo del dólar en relación al oro: 35 dólares por cada onza troy del metal.Dicho de otra forma, cualquier banco central tendrá la posibilidad de cambiar sus dólares por oro en la “ventanilla” (virtual) de la tesorería de aquel país.Pero, durante los años 60 y comienzos de los 70 los EEUU llevan adelante una política monetaria de emisión que rebasa los límites impuestos por las tenencias de oro en el mítico “Fort Knox”.Y, como final de este proceso, en 1971 el Presidente de Francia, Charles de Gaulle, exasperado ante lo que veía como una monumental tomadura de pelo por parte de la superpotencia al resto del mundo, reclama a la tesorería de aquel país el cambio de sus dólares por oro.Y entonces, el Presidente Nixon lleva adelante una de las estafas internacionales (por no decri LA más) más monumentales que registra la historia: declara la inconvertibilidad del dólar por oro. Sin embargo, el poder militar, económico y político de EEUU lleva a que, a pesar de haberse perdido el “ancla” del sistema monetario, la potencia imperial conserve aún el “privilegio exhorbitante” como lo ha llamado en aquellos años(2) Valery Giscar de Etaing, entonces ministro de finanzas de Francia.A partir de entonces EEUU usó y abusó de ese “privilegio exhorbitante”. Financió así sus guerras, empezando por Vietnam y siguiendo por las actuales, las dos de Irak, Afganistán y todas las demás intervenciones masivas militares y políticas en los asuntos mundiales. Y, muy en especial, ha financiado hasta ahora su tendencialmente creciente déficit comercial.Con el beneficio adicional de que, hasta ahora, la caída del dólar frente a las demás monedas “fiat” fuertes, las nacionales de Europa antes del euro, el yen, y después el yuan chino, el Franco suizo, etc. Le han mejorado su decadente competitividad industrial, aminorando algo su proceso de desindustrialización.Volviendo al tema del trabajo en sentido más estricto, la pregunta que se plantea es: ¿se terminará este proceso en algún futuro cercano?Cualquier análisis económico y político demuestra que, al menos en el próximo lustro ello no será así.Los “deficit gemelos” de EEUU, o sea, el comercial (importa más de lo que exporta) y el fiscal (su tesorería gasta más que lo que recauda) se van a mantener. En este momento éste último déficit ronda la insensata cifra del 10% del PBI. Cifra que está en la base de los desastres de deuda soberana que están asolando hoy a pequeños y grandes países de Europa. Y, como contrapartida, los EEUU ven aumentar su deuda pública en forma vertiginosa. Ésta ya se acerca al “mágico” 100% del Producto Bruto Interno. Agreguemos, de paso, que los episodios críticos en Europa que están haciendo eclosión este último año, han significado un alivio temporal para la inmanente crisis del dólar. Todavía éste es la moneda de refugio (mediante la adquisición de títulos de deuda pública de dicho gobierno) en tiempos de crisis. Sin embargo, por otro lado, suenan trompetas ominosas. Grandes (y no tanto) países, entre los cuales; China, Rusia, India, Iran, Venezuela, y otros tantos anuncian su propósito de comerciar entre ellos usando otras monedas. Se van creando alianzar regionales, la más importante de las cuales en el Sur de Asia, basadas en el comercio mutuo en las monedas de los mismos países. Se ha publicitado incluso, sin confirmación hasta ahora, que Iran vendería su petróleo a la India en oro. Y, es absolutamente lógico pensar que un país que no utiliza el dólar en su comercio exterior tampoco tendrá interés en mantener en esa moneda sus reservas internacionales.¿Qué le depara el futuro, teniendo en cuenta estos datos al dólar? Según analistas que nos merecen el más alto respeto dada su capacidad para preveer los grandes acontecimientos económicos de los últimos 12 años, la caída del poder adquisitivo del dólar no se detendrá. Alguno de ellos prevé, incluso, un “episodio monetario”. Esto es, el tipo de situaciones que hemos tenido periódicamente en distintos países de América Latina, cuando los aumentos de la deuda pública generan grandes inflaciones acompañadas de fuga de capitales. La moneda nacional, entonces, pierde su poder de compra rápidamente y los gobiernos se ven obligados a tomar medidas drásticas para frenar el fenómeno. Se producen así violentos ajustes en los que después de una grande y brusca devaluación se llega incluso a cambiar el signo monetario (usualmente quitando algún cero) y esableciendo alguna forma de “ancla” cambiaria o fiscal.Los analistas mencionados prevén, para los EEUU, la vuelta a la “ventanilla” del oro, o sea, el retorno a la convertibilidad del dólar por oro a una tasa fija. Claro, esta tasa debería ser bastante más alta que el precio en dólares que registra hoy el metal.En suma, por más que lo analicemos nos es prácticamente imposible imaginar una circunstancia en la que el dólar se aprecie en términos reales. A lo sumo, de acuerdo a lo expuesto, es posible pensar en una vuelta a la estabilidad, eso si, después que dicha moneda pierda una parte muy significativa del poder adquisitivo que hoy ostenta.

En conclusión: si uno tuviera que aconsejar a alguien acerca de su manejo monetario; le diría: TEN TUS ACTIVOS EN MONEDA CONSTANTE (OJO, LA DEUDA PÚBLICA URUGUAYA TIENE TAMBIÉN EL RIESGO DE IMPAGO) PREFERENTEMENTE BIENES REALES Y/U ORO Y TEN TUS DEUDAS EN MONEDA FIAT. Y EL DÓLAR ES UNA DE ELLAS, TAN BUENA (O MALA, SEGÚN SE MIRE) COMO TANTAS OTRAS.

Pero claro, nuestros gobernantes ponen delante, siempre, los intereses de los acreedores de los de su propio pueblo.

1-http://www.bls.gov/cpi/cpid1112.pdf

 


“PESIFICACIÓN” DE LA DEUDA PÚBLICA

Mentira y estafa que anticipan la catástrofe


2 de enero de 2012

Autor: William Yohai

peso-uruguayo.jpgHace ya varios años que desde filas oficiales se hace profusa propaganda de la nueva fórmula para encarar la deuda pública: se trata de “pesificar” la misma.

Efectivamente, si se tratara de pasar la deuda pública de moneda extranjera (dólar para casi el 100% de la misma) a moneda nacional, ello no podría ser otra cosa que motivo de regocijo para quienes habitamos este país y presumiblemente pagaremos la misma. El Estado Nacional a través del Banco Central del Uruguay tiene el privilegio exclusivo de la emisión de la moneda nacional. Dentro de ciertos límites eso le permite pagar la deuda pública emitida en pesos uruguayos por la vía de emitirlos a ese fin. Esto lo están haciendo hoy en abundancia países como los EEUU o Gran Bretaña, manteniendo, de esa forma, muy bajas las tasas de interés que genera su deuda pública.

Pero, no, no se trata de ello. En realidad casi la totalidad de la deuda que se “pesifica” se pasa, no a moneda nacional, sino a MONEDA NACIONAL INDEXADA POR LA INFLACIÓN.

 O sea, por cada millón de pesos que el Estado (en su más amplia acepción, incluyendo 
gobierno central, BCU, empresas públicas, intendencias, etc) debía hace un año, hoy
debe un millón de pesos MÁS 83.000 pesos, más los intereses. Los 83.000 pesos
corresponden a la inflación (aproximadamente) producida en el año. Si la tasa de interés
de ese crédito en particular es de, digamos, 4%, hoy debe un millón ciento veintitrés mil
pesos uruguayos.
 Otro ejemplo: una deuda en U.I. DE UN MILLON DE U.I, hace 17 años, en 1994, 
equivalia a 64.858 dólares, al momento de amortizar, en mayo del 2011, equivalia a
120.126 dólares Un 85 % mas.

¿Qué pasa con los intereses? Estos no compensan de ninguna forma este enorme diferencial en el crecimiento del capital de la  deuda: hoy por hoy la deuda en dólares emitida por Uruguay está generando tasas de interés muy similares a las de la emitida en unidades indexadas.

Hay una persona en particular a quien debemos agradecer-mencionar por haber puesto hace tiempo este tema sobre la mesa. Se llama Juan Polidoro. Es un amigo y va nuestro saludo desde estas líneas. Escribió en uno de los últimos números de “La Juventud” un artículo al respecto.(6)

El razonamiento sobre lo  que es más conveniente para el  país, emitir deuda en unidades indexadas a inflación o en dólares es asombrosamente simple. El  dólar pierde poder adquisitivo (no parece correcto asignarle “valor” a una moneda de papel) de acuerdo a la inflación en los EEUU.

Más aún, desde que Nixon en 1971 decidió definitivamente pasar los acuerdos de Bretton Woods a la categoría de papel higiénico de pésima calidad, el dólar no ha cesado de perder poder adquisitivo en forma acelerada. Los últimos años, de la mano de la fenomenal emisión monetaria para tapar los agujeros de la crisis financiera internacional, y de la creciente escasez de petróleo y demás combustibles fósiles, el fenómeno no ha hecho otra cosa que acentuarse exponencialmente. Trigo, carne, soja, leche, cobre, oro, plata, y lo que la lectora elija, han aumentado sus precios en dólares según múltiplos enteros. Sólo para citar dos ejemplos, en 2001 una onza de oro valía poco más de 200 dólares. Hoy vale cerca de 1600. El petróleo osciló, antes de los ataques de setiembre de 2001 debajo de los 30 dólares el barril. Hoy está a más de cien.

Si aplicamos estos ejemplos al peso de nuestra deuda pública, es obvio que deber en dólares ha sido, estos diez años muy buen negocio. Mientras tanto, los precios internos evolucionaron al alza: entre enero de 2001 y la actualidad, mientras el dólar evolucionó un 58%, la inflación lo hizo un 149%.

Monstruosa la diferencia.

La lógica de esto, decíamos, es simple pero poderosa. El dólar, como cualquier moneda de papel (también llamada “fiat”, o sea, que depende de la “fides”, confianza) tiene como destino perder poder adquisitivo continuamente.

La moneda indexada a inflación, por el contrario tenderá a mantener su poder adquisitivo (PA en adelante). Sumará la pérdida de PA del peso corriente frente a otras monedas, en particular frente al dólar, a la inflación o pérdida de PA local.

Para corroborar nuestra tesis hicimos un sencillo análisis de largo plazo. Tomando datos fácilmente accesibles de la página del INE construimos una planilla desde 1969. La metodología de la misma está disponible en (1).

EL RESULTADO FINAL ES IMPRESIONANTE: MIENTRAS QUE LA INFLACIÓN MUESTRA UNA EVOLUCIÓN DE        221.370, LA DEVALUACIÓN MUESTRA UNA EVOLUCIÓN DE 49.914.

Cuatro veces y media menos.

Estos números son índices, o sea, no se expresan en porcentajes u otras unidades.

Y este proceso sólo ha sido interrumpido brevemente, algunos meses, en tres períodos: los que siguieron a las grandes devaluaciones de 1972, 1982 (la famosa ruptura de “la tablita”) y 2002. El estancamiento del tipo de cambio entre 1969 y 1972 se debe a que el mismo estaba congelado oficialmente.

Esas breves interrupciones de la tendencia histórica fueron revertidas rápidamente. Y el resultado está a la vista cuando analizamos el largo plazo.

¿Qué implicancias tiene esto para la economía  del país?

En forma totalmente alegre y desaprensiva el gobierno está procediendo a emitir nuevas series de deuda nominada en unidades indexadas que sustituyen a las anteriores series que circulaban en dólares.

Se vanagloria de haber llegado, por esta vía, a transformar la mitad de la deuda pública de dólares a unidades indexadas.

Y, FUERZA ES RECONOCERLO, CUENTA PARA ELLO CON EL AVAL ILIMITADO DEL SISTEMA POLÍTICO CON REPRESENTACIÓN PARLAMENTARIA. Más abajo reproducimos manifestaciones a estos efectos de dos referentes clave: el blanco Javier De Haedo y el colorado Isaac Alfie.

Incluso, éste último, al analizar la última operación de canje, realizada días antes del fin del año pasado, acepta que “Por tanto, teniendo beneficios, es razonable que se abone un costo” O sea, según este “gurú” de la economía nacional todo lo que muestra la historia y el simple razonamiento que enunciamos es falso. Es mejor endeudarse en una moneda que, básicamente, mantiene su poder adquisitivo en el tiempo que en otra que no ha cesado de perderlo históricamente y que, con toda seguridad lo seguirá haciendo. Pero, además, tanto es el “favor” que es “razonable pagar un costo” por hacerlo.

A estas alturas, nuestro asombro es infinito.

Pero, a un plazo no demasiado largo estamos absolutamente seguros de que el país va a experimentar una nueva crisis de deuda soberana. Este ritmo de endeudamiento en moneda que mantiene su poder adquisitivo es insostenible.

Nos hacemos responsables de la gravedad de esta afirmación.

Y nos surge una pregunta: ¿PORQUÉ?

¿Porqué todo el sistema político acepta pacíficamente algo que es tremendamente perjudicial para el país  y que lo conduce inevitablemente a una nueva crisis?

Los aficionados a la novela policial sabemos que la primera pregunta que se plantea el investigador es: ¿Quién se beneficia con el crimen?

Y, aquí, al igual que en las antedichas novelas hay un claro beneficiario: LOS ACREEDORES.

Organismos multilaterales de crédito (que casualidad, el FMI y el BM comienzan a aconsejar a los países seguir el ejemplo uruguayo y emitir deuda en moneda local indexada), grandes bancos “anacionales” (tipo los que se han aburrido de estafarnos, comenzando por JP Morgan, Dresder Bank, Crédit Suisse y otros), fondos de pensión de países desarrollados, y también las AFAP locales.

No pretendemos llegar a aclarar las motivaciones de quienes fogonean esta conducta del actual Gobierno Nacional. Porque, algo debe quedar claro: NO HAY NADIE DENTRO DEL PARTIDO GOBERNANTE QUE ESTÉ CUESTIONANDO ESTE ASUNTO. Todos se deshacen en elogios a la conducta del equipo económico respecto al manejo de la deuda pública.

Por lo tanto el conjunto del sistema político, pero en primer lugar el actual gobierno, el FA, y en particular el Presidente de la República deberán asumir las consecuencias de esta conducta criminal.

Señores (y señoras, faltaba más) se lo decimos otra vez: ESTÁN AVISADOS.

“Características de la operación

La directora de la Unidad de Gestión de Deuda Pública del MEF, Azucena Arbeleche , explicó los detalles de la operación de manejo de deuda que se concretó desde el 5 hasta el 9 de diciembre.


La transacción constó de tres partes.En primer lugar, se emitió un bono en UI con vencimiento final 2028, cuyo capital se paga en tres cuotas iguales en los años 2026, 2027 y 2028.En segundo lugar, con ese bono se recompraron instrumentos emitidos en dólares y en euros, con vencimientos desde el año 2013 hasta el 2036.La transacción culminó con la permuta en canje de bonos en UI con vencimiento 2018 por los nuevos bonos en UI con vencimiento 2028.Arbeleche explicó que las dos primeras partes de la operación constituyen “el corazón de esta operación y llevan a cumplir el objetivo de desdolarizar la deuda pública”. (2)
“En otro tramo de su alocución, el ministro Lorenzo recordó que al inicio de esta administración, en 2009, el nivel de dolarización de la deuda de gobierno era de aproximadamente 70%. “Al completar esta operación y después de haber transcurrido un año en el proceso de desdolarización de la deuda, en este momento anunciamos que con esta operación, el nivel de dolarización de la deuda se reduce diez puntos y hoy tenemos prácticamente el 40% de la deuda pública uruguaya en moneda nacional”, apuntó.(3)

Javier de Haedo:“y en ese sentido creo que el gobierno ha hecho muy bien las cosas en la administración de la deuda pública ha emitido deuda a muy largo plazo y en moneda nacional y eso es un seguro contra una devaluación futura. Entonces, se han tomado algunos créditos más allá de lo que en condiciones normales sería razonable porque precisamente se sabe que las condiciones no son las normales y hay que tener un colchón más abultado para tiempos complicados. En ese sentido, se ha hecho una política de blindaje bastante sensata”(4).


Isaac Alfie“PESIFICACIÓN. Desde de 2003, el país comenzó un proceso de pesificación de su deuda. Éste no ha sido forzoso sino que se hace a través del mercado, es decir de buena manera. Como es natural, al inicio los costos eran más elevados y, como se planificó, estos progresivamente fueron cayendo. La razón para pasar la deuda a pesos es que la misma no tiene las bruscas oscilaciones, cuando la expresamos en términos del PIB, que si está en moneda extranjera. A su vez, la construcción de indicadores sobre la misma resulta más "fácil", en el sentido que no hay que ajustarlos por la paridad real del tipo de cambio y, por tanto, el resultado es más directo, tanto en cuanto a stock (monto) como a los flujos (intereses) resultantes.Lo anterior no asegura que no habrán problemas, sean originados en dificultades de liquidez que traban el rollover o de solvencia (sobreendeudamiento), pero modera los efectos que una devaluación conlleva y, en ciertas circunstancias, puede reducir el riesgo de default. Por tanto, teniendo beneficios, es razonable que se abone un costo.”(5)

1) http://www.resonandoenfenix.blogspot.com “devaluación vs. Inflación 69-11”

2) http://www.uruguaysustentable.com.uy/portada/tras-emision-de-bonos-uruguay-tiene-466-de-su-deuda-publica-en-moneda-nacional/

3) http://www.lr21.com.uy/economia/439362-extienden-vencimiento-de-la-deuda-publica

4) http://www.diarioelpueblo.com.uy/generales/econ-javier-de-haedo-recomienda-no-endeudarse-en-dolares-en-estos-tiempos-de-incertidumbre.html

5) http://www.elpais.com.uy/suplemento/economiaymercado/nueva-operacion-de-reperfilamiento/ecoymer_613391_111219.html

6) La Juventud 22/12/2011 “La última emisión de deuda en unidades indexadas. El gran fraude a los uruguayos”

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Información disponible también en este link: resonandoenfenix.blogspot.com

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