URUGUAY Día de los Trabajadores

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Escribe: Enrique Cuadrado

 

Trabajadores-sumergidos.gifGran parte de los uruguayos, están llegando al  final del mes de Abril, confuso y dividido. Es difícil que el grueso de la población entienda y acepte, hacia donde va el gobierno de turno, por este camino.


Tal vez ni lo imaginen, los historiadores, los analistas, los especialistas, los observadores, o los llamados investigadores; por más especulaciones que lleven a cabo


Tampoco los líricos que soñamos con la revolución socialista, o aquellos que continúan nostálgicos y reflejándose en el pasado próximo, ni los incautos que piensan que este gobierno es parte del  camino para llegar hasta allá.


Todo eso me deja pensativo y preocupado. Es harto difícil que las cosas lleguen a buen término, cuando el camino recorrido… o a recorrer, se hace a los empellones, cuando se dice parte de lo que se pretende, y se omite otra. Es terrible caer en la cuenta de que realmente estamos en un Circo y que la clase política, apenas nos ha reservado el papel de payasos.


El ciudadano uruguayo ha perdido, como en un pase de mágia, sus atribuciones, para transformarse en contribuyente, consumidor y en el último caso, usuario.


Con reglas del juego impuestas a tapa cerrada y sin abrir la boca, por los llamados representantes, que cultivan y dan preeminencia a la disciplina partidaria, sin importarse de que forma, ella avasalle los derechos del individuo.


Se dicen representantes pero en realidad no representan a nadie, a no a ser ellos mismos y a su entorno familiar. Y los electores han caído en la trampa; convencidos de que en realidad, la aseveración es verdadera.


No esta en mi íntimo, tirar ninguna pálida. Hoy es 30 y mañana 1º de Mayo, así que voy a tratar de terminar esta colaboración, con un  texto de mi autoría para que por lo menos al leerlo, sonrían y reflexionen.


A pesar de estar fuera del mercado de trabajo, hace ya algunos años por razones de edad y de salud; continúo festejando el día de los trabajadores, a mi manera.


Composición: PRIMERO DE MAYO

escuelaHoy es un día en que los trabajadores de mi País no trabajan. Bueno, en general casi nadie. Los niños tampoco tenemos escuela. Mi viejo dice que es un día como todos los otros, en el que por diferentes motivos, también casi nadie trabaja.


Y pone como ejemplo a los políticos, que si ganaran por productividad, (para mejorar las condiciones de vida de la población), pasarían a disputar los lugares donde se amontona la gente para pedir: en ómnibus, Plazas, en la 18 de Julio, en la Feria del barrio, en la puerta de los Shopping...  y hasta de puerta en puerta.


Yo no entiendo lo que dice mi padre. Los  políticos dicen cosas lindas, andan bien vestidos y perfumados. El mes pasado, un político vino a la escuela y prometió que mandaría arreglar los baños, el pozo negro y que también se encargaría de reclamar ante las autoridades, por la falta de alimentos en la merienda.


Todos los niños reunidos en el patio, aplaudieron siguiendo el ejemplo de la señorita directora y una de sexto año le entregó un ramo de flores y le agradeció la visita.


Al hombre se le puso la cara colorada pero no por la presión. Debía ser por la vergüenza que le causaba estar engañando a unos ingenuos escolares. Y embalado por la despedida y los aplausos; y ya que estaba en el baile  prometió a las maestras que se ocuparía también de sus salarios. Entonces fueron las maestras las que aplaudieron a rabiar.


Mi viejo dijo que pasarían los meses y en la escuela todo seguiría igual. Y recordaba una situación idéntica, sucedida antes de la última elección. Donde después de los discursos y las promesas de los candidatos, nadie había ido a arreglar nada, y cree que, lo que hubo, (la vez anterior y esta vez), fue un discurso de campaña.


Yo era muy chiquita para ese entonces. Solo me acuerdo de las fiestas con pastelitos, tortas, pildoritas y coca que las del comedor escolar dejaban al alcance de los niños.


Estos, impecablemente vestidos con túnica blanca y moña azul; y lógicamente impacientes, miraban para la mesa servida como si se tratara de una provocación, y la limpiaron en pocos minutos, cuando recibieron el permiso para avanzar.


Tan pronto como habían dado cuenta de las bandejitas, comenzaban a correr por el patio, jugando a la mancha y atropellando todo lo que se atravesaba a su paso. Y la directora de ese entonces ,(señorita Mabel), sufrió una lesión llamada tendinite de tanto revolear la campanilla para poner orden.


Ahora ya no sirven nada cuando hay fiesta. Y los niños de primero hasta tercer año, solo forman en el patio durante el himno, o para recibir al visitante. Enseguida antes de que empiecen los discursos, sus maestras se los llevan para dentro, para evitar desórdenes.


En la escuela seguimos sin merienda. Yo no me preocupo mucho porque mi abuela me dijo que tengo una barriga chiquita, (habrá querido decir estómago, pero no la corregí), y es por eso que como poco y no siento hambre. Yo no digo nada pero a veces siento.


Sigo tomando un mate a las 11 de la mañana, para aguantar hasta la salida de la escuela a las 5 de la tarde y tomar otro mate con mi madre que siempre trae algo sólido para masticar de las casas donde trabaja.


La maestra dice que el País tiene que devolver el dinero que pidió prestado a los países ricos y que por eso, no alcanza para la merienda. Yo no entiendo nada de eso, ni me hago cargo. Porque lo único que pedí prestado en mi vida, fue una solera a mi prima, para ir a una fiesta de cumpleaños en mi cuadra y ya se la devolví. Pero en verdad, extraño mucho la merienda.


Mi viejo dice que el no tiene nada que festejar en el día de los trabajadores, porque hace dos años que no consigue un trabajo y cuando arma la mesita en la calle, para ver si consigue algún peso, vienen los inspectores municipales y le sacan todo.


Dice que el que los manda, gana más de 60 mil pesos por mes. Eso dice mi madre, daría para nosotros vivir un año, y ella no tendría que ir a limpiar las casas de las burguesas.


Mi viejo también anda caliente con unos peruanos, bolivianos, brasileros y chilenos, que le sacan el trabajo cuando busaca una changa en la construcción; porque trabajan por menos, no exigen elementos de seguridad, trabajan en cualquier horario y no reclaman sus derechos laborales.


El otro día vino un Inspector de la ANEP para hablarnos del estilo de vida uruguayo y de los peligros del gobierno caer en manos de la derecha. Yo  no sé para que nos hablan de esas cosas que solo las entienden los de sexto año.


Pero una cosa sí sé: cuando sea grande voy a querer vivir con el estilo de vida de los uruguayos, que es mucho más lindo que vivir en el rancho, en que vivo con mis padres y hermanos.

Fdo. María, 4º año.

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jaime gimenez larrea 04/30/2011 22:45



Maria, mi mamá tambien limpiaba las casas de esos señores que nadie llamaba burgueses sino "ricos" o "gente de plata" pero pienso que son los mismos y mi viejo hacia changas en la costruccion
(cuando se construia algo) pero habia una diferencia entre mi viejo y tu viejo: el mio nunca me dijo que si no conseguia laburo era por culpa de los peruanos, bolivianos, brasileños o chilenos.
Bueno chau Maria y saludos a tus viejos