Uruguay: El futuro jefe del Ejército, un militar masón con “récord” de arrestos, enemigo de las “unanimidades” y amigo de los “consensos”

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

General PEDRO AGUERRE
será el nuevo comandante en jefe del Ejército uruguayo

El futuro jefe del Ejército, un militar masón

con “récord” de arrestos, enemigo de las “unanimidades”

y amigo de los “consensos”   

  

escribe Iván Kirichenko  en Búsqueda 15/11/11

 

http://1.bp.blogspot.com/-GF2jr-TONcs/TmtZpWQuI1I/AAAAAAAACps/hVVliJPhe2c/s400/1.jpgHijo de un oficial antigolpista de izquierda, pero “librepensador”. Masón, pero bien considerado por la logia nacionalista Tenientes de Artigas.

“Milico” de raza, del arma de Caballería y con 44 años desde que entró al Liceo Militar, apasionado lector de filosofía y de historia, Pedro Aguerre, quien en pocas semanas asumirá como nuevo comandante en jefe del Ejército, es el único general que fue arrestado al menos una vez en cada uno de los grados de la oficialidad.

La última vez fue en junio, aunque sólo fue un “arresto simple”, que por lo tanto no implicó limitación alguna de su libertad de movimiento, sino una mancha en su legajo.

 Aguerre había visitado, junto con otros siete generales, al coronel retirado Tranquilino Machado —procesado meses atrás por la muerte de un militante de izquierda durante la dictadura—  ( Ramón Peré) sin avisarle al comandante en jefe, Jorge Rosales, quien molesto sancionó a los oficiales por una “actitud impropia de sus jerarquías”

Frontal y tajante, Aguerre marcó en su carrera un perfil que le generó algunos choques con superiores —ha bromeado con que tiene “récord” de arrestos— pero que también le permitió mantener buenas relaciones con diferentes grupos ideológicos, filosóficos o de afinidad.

Su currículum evidencia experiencias tanto en unidades de combate como en ámbitos académicos castrenses.

 Varios oficiales lo consideran un hombre con capacidad de mando y preocupado por cuidar al personal subalterno y él, en conversaciones con allegados, se autodefine como un “librepensador” sin ataduras políticas, “republicano”, “humanista”, amante de la filosofía y de la historia, enemigo de las “unanimidades” y amigo de los “consensos”.

Cuando Aguerre ingresó al Liceo Militar en 1967, su padre, también llamado Pedro y también oficial de Caballería, mantenía ya un activo intercambio con varios colegas con quienes compartía o bien su opinión de izquierda, “antiimperialista” y “nacionalista”, o bien su resuelta oposición a cualquier intento de golpe de Estado, algo que consideraba muy posible.

Distintas investigaciones periodísticas le atribuyen al entonces coronel Aguerre un rol protagónico en la creación, junto con el entonces coronel Pedro Montañez —y con el general Líber Seregni como referente— del grupo de oficiales “1815”, que intentó de forma secreta evitar o incluso contragolpear un eventual ataque a las instituciones democráticas.

En 1970 Aguerre ingresó a la Escuela Militar, y cuando en 1973 egresó como oficial del arma de Caballería, estaba en medio de una situación compleja: hacía pocos meses que había empezado la dictadura a la que su padre se oponía.

 Y cuando en 1976 el coronel Aguerre fue detenido, los mandos le prohibieron visitarlo, cosa que de todos modos pudo hacer algunas veces gracias a oficiales superiores que a riesgo de sanciones se lo permitieron.

El nombre “Pedro Aguerre” figura varias veces en el capítulo “Historia de una Traición” del libro “Testimonio de una Nación Agredida”, que las Fuerzas Armadas publicaron en 1978.

 Allí, divulgan su información en detalle sobre cómo se gestó la organización secreta de oficiales militares contra el golpe de Estado, e incluso se relatan encuentros que mantuvieron con dirigentes tupamaros —en particular uno con Héctor Amodio Pérez— y comunistas —como Jaime Pérez— para discutir una resistencia armada en Montevideo.

Son varias las fuentes consultadas por Búsqueda que coinciden en que padre e hijo hablaron, durante el período de reclusión, sobre el dilema que enfrentaban, y que fue clave la tradición familiar en el Ejército y su convicción de que “la institución y sus valores perduran más allá” de quienes la dirigían entonces.

Aguerre había egresado de la Escuela Militar con 20 años de edad —nació el 18 de marzo de 1953— como oficial de la promoción “Con libertad ni ofendo ni temo”, a la cual pertenecen otros cuatro actuales generales del Ejército:

Wile Purtscher, Milton Ituarte, Juan Villagrán y Miguel Dalmao  (Dalmao es el primer militar en actividad procesado por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973 -1985). Hasta el momento de ser enjuiciado, ocupaba la titularidad de la División del Ejército IV, con asiento en la ciudad de Minas, Lavalleja; recientemente la justicia ratificó el procesamiento con prisión del general Miguel Dalmao y del coronel (r) José Chialanza, por el homicidio de la militante comunista Nibia Sabalsagaray, ocurrido en junio 1974 estando detenida en una unidad militar)

En ese mismo año, 1973, figura en su currículum un “Curso de Operaciones” en la Escuela de las Américas, en Panamá, cuestionada por organizaciones de derechos humanos y sectores de izquierda en todo el continente.

En las décadas siguientes, mientras ascendía por los diferentes grados de la oficialidad, realizó varios cursos de perfeccionamiento y de Estado Mayor en China, en Brasil y en Italia, entre otros países, y también participó en 1993 y 1994 en la “misión de paz” de Naciones Unidas en Mozambique.

Sin embargo en cada grado, desde alférez hasta general, enfrentó al menos un arresto. Los años más complicados fueron, según le contó a varios colegas, los de la dictadura; la desconfianza por ser el hijo de un “traidor” se manifestó en frecuentes “paseos” por diferentes destinos militares en todo el país, en general los menos codiciados, así como sanciones arbitrarias.

Aun así, logró superar la dictadura y ascender en la carrera militar que lo llevó al generalato en el 2006.

“La lealtad no paga”

En marzo del 2005 el Frente Amplio asumió por primera vez el gobierno nacional, y la nueva ministra de Defensa, Azucena Berrutti, designó al veterano oficial retirado Pedro Aguerre —socialista al igual que ella— como asesor. Sin embargo, el militar estuvo sólo algunos meses y se retiró por diferencias que mantuvo con Berrutti.

Dalmao fue el primer general ascendido por iniciativa del Frente Amplio.

 Luego, el 1º de febrero del 2006, ascendieron cinco nuevos generales, y pocas semanas después dos de los más antiguos en el grado pidieron el pase a retiro anticipado.

Con las dos nuevas vacantes, Pedro Aguerre tuvo su oportunidad y ascendió a general; su primer destino fue el Centro de Altos Estudios Nacionales (Calen).
Y a los pocos meses fue arrestado a rigor en medio de uno de los momentos más complicados del Ejército en los últimos años.

Aguerre y Dalmao  estaban sentados uno al lado del otro la noche del miércoles 18 de octubre del 2006 en el Cortijo Vidiella, residencia en Toledo prevista como lugar de descanso de los comandantes en jefe del Ejército. Precisamente, en otro sillón frente a ellos estaba el entonces jefe de la institución, Carlos Díaz.
Pero a su izquierda, en un sofá, estaban el ex presidente Julio Sanguinetti y el ex ministro de Defensa Yamandú Fau.

Al día siguiente Búsqueda informó acerca de la reunión, sobre la cual no había sido avisado el presidente Tabaré Vázquez ni la ministra Berrutti.

Temprano en la mañana, de visita por Cabo Polonio, Vázquez ordenó el pase a retiro de Díaz y el arresto a rigor de Aguerre y de Dalmao por cinco días.
De mañana, Vázquez declaró: “Yo tengo un gran aprecio por el comandante Díaz.

Creo que es una excelente persona, pero se equivocó. Y estos errores lamentablemente no se pueden cometer”.
De tarde, en su despedida, Díaz declaró:

“Lo último que voy a decir es que he sido leal, y creo que, en definitiva, la lealtad no paga”

Pocos días después, en una inesperada ceremonia en la plaza de armas del Comando del Ejército, Díaz estaba vestido de traje y corbata, y Jorge Rosales, quien había ascendido a general apenas nueve meses antes, asumía como nuevo jefe de la institución.

Cinco años después Dalmao está procesado por violaciones de derechos humanos en dictadura, Rosales se apresta a retirarse tras un largo período en el que mantuvo una relación tensa o fría con buena parte de los generales, y Aguerre prepara designaciones y proyectos para fines de octubre, cuando asuma como nuevo comandante en jefe

 Búsqueda Nro. 1628- - postaporteñ@ nº 624 -
2011-09-16

Postaporteñ@

 

 

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sábado 10 de septiembre de 2011

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Néstor 09/18/2011 13:35



Sigo pensando lo mismo de las FFAA de mi pais, sigo pensando lo mismo de los ejércitos, de las armas, de las guerras.


Sigo pensando lo mismo de ejércitos que representan a los paises, invasores, ocupacionistas, terroristas, asesinos y avasalladores de los pueblos libres.


Todas estas conductas, toda esta acción, estos principios, este sistema, son de las tantas deficiencias por ser benévolo, con las que nos adornamos los de la especie humana.


Siempre recuerdo con afecto a mi viejo profesor de filosofía en la secundaria, año 1958, que nos decía "muchachos los "ismos" son perfectos o casi perfectos, los que fallan siempre son los
"istas", y allí está el gran problema, "el ser humano".