Uruguay: EL GRAN PACTO

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Una imagen vale mil palabras

los de la medallita

Un decreto de Mujica estableció una condecoración a los ex presidentes Sanguinetti, Lacalle, Batlle y Vázquez, por los “relevantes servicios” prestados al ejército durante sus mandatos.

El principal “servicio” prestado fue mantener vigente la “ley de caducidad” –que ampara a cientos de asesinos y torturadores.

La imagen tiene la virtud de mostrar una continuidad, de la cual se jactan los políticos uruguayos, algo que los une por encima de las diferencias políticas “menores”.

El discurso de Mujica en el mal llamado “día del ejército” –¿qué tiene que ver Artigas con un ejército reaccionario y pretoriano, repleto de criminales impunes?– reveló hasta para el más distraído que la política del gobierno es mantener la impunidad, en nombre de la “reconciliación nacional”.

El “pacto” con los mandos militares, para mantener la intocabilidad de los oficiales acusados de crímenes y torturas, se puso al desnudo cuando Mujica-Astori-Vázquez solicitaron a la bancada de diputados que no se votara el proyecto “interpretativo”, lo que luego condujo al retiro de Semproni –que dejó sin el voto decisivo al Frente Amplio.

Pero en la foto (que se vio por los medios) bien podrían estar brindando otros personajes. Podría estar el presidente del Fondo Monetario (si no estuviera preso en Nueva York bajo acusaciones de violación).

Podrían estar los capitalistas de Fripur, Buquebus o Botnia. Podrían estar chocando sus copas los dueños de las zonas francas y los latifundistas ganaderos o forestales.

 Porque el gran pacto que ilustra esa imagen no se limita a la salvaguarda de los represores. Los presidentes de los últimos 26 años pueden brindar sonrientes porque comparten la política de sometimiento al capital financiero internacional, de pago de la deuda externa, de privatizaciones, de colonización económica (zonas francas, leyes de inversiones, subsidios a los “inversores” que vienen a depredar el medio ambiente).

Fue al servicio de estos intereses que se instauró la dictadura en nuestro país y en casi toda América Latina. Por ello, los milicos prestaron también “relevantes servicios” al FMI y a los grandes capitalistas.

Hoy los “demócratas” que se ponen las medallitas defienden esos intereses con otros métodos. Responden a las mismas clases sociales que llamaron al golpe de Estado.

Frente al gran pacto de defensa del ejército pretoriano y reaccionario, de sometimiento al imperialismo y de súper ganancias al gran capital a expensas de la miseria popular, es necesario construir una oposición obrera y socialista.

Por el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca, la estatización del comercio exterior, la eliminación de las zonas francas, la expropiación de las grandes empresas contaminantes, la ruptura con el FMI 

Por la anulación de la ley de impunidad; juicio y castigo; cárcel común a todos los torturadores y asesinos

 Por un gobierno de trabajadores.

Por la unidad socialista de América Latina.


 N° 324 - 21 de Mayo de 2011 - Tribuna de los Trabajadores

TRIBUNA -POSTA- - postaporteñ@ nº 555 - 2011-05-21

Postaporteñ@

Etiquetado en Uruguay y sus cosas

Comentar este post