Uruguay: Grado inversor un poco de historia

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Standard & Poor´s y sus inconsistencias 


6 de abril de 2012

Autor: William Yohai

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Los tres políticos que “más mandan” en este país sonríen…ojalá, pienso en el pueblo trabajador, les dure.


“Durante los 90 Uruguay fue una de las experiencias más exitosas como emisor de deuda en los mercados internacionales de capitales.

Dicho camino fue pavimentado por sus limpias credenciales como cumplidor de sus deberes como deudor y la implementación de políticas económicas sólidas. Dichos factores le permitieron acceder a los mercados pagando tasas de interés bajas y con largos plazos. En1997 las calificadoras Standard & Poor´s, Fitch y Moody´s le otorgaron el grado inversor. En el mismo año Uruguay pudo emitir deuda a 30 años de plazo con un diferencial de 136 puntos básicos sobre los bonos con similar vencimiento de los EEUU.

Esto, junto a la emisión de deuda en monedas de otros países, ( ej. pesos chilenos), en los mercados de Eurobonos y Japón significaron que el país había alcanzado el cenit como emisor de deuda externa. De hecho, se había unido a un exclusivo grupo dentro de las economías emergentes. En América Latina, solo Chile y, mucho después, El Salvador y México alcanzarían tan exclusiva categoría.

Una reversión súbita en el ánimo de los mercados de capitales puso en marcha una cadena de eventos regionales que desencadenaron en Uruguay la más profunda crisis financiera de su historia.

En consecuencia, la capacidad para pagar el servicio de deuda fue gravemente afectada, obligando a encontrar una solución a tan inesperado problema.

EL CAMINO A LA CRISIS DE DEUDA:

El default de la deuda Rusa en 1998 causó le reversión de los flujos de capital dirigidos a las economías emergentes

Así comienza Carlos Steneri (1), que fue durante muchos años, tanto en gobiernos blancos, colorados como del FA principal gerente de la deuda pública uruguaya, un trabajo que historia la crisis de 2002 y su “salida”.

Dicen que “la historia no se repite, pero igual rima”.

5 años transcurrieron entre la anterior declaración de las “calificadoras de riesgo” a la deuda Uruguaya como de “grado inversor” y la peor crisis económica y financiera y de nuestra historia.

En su trabajo, en particular en la parte inicial, que citamos, Steneri hace hincapié en un factor como decisivo: la reversión del flujo de capitales desde las naciones industrializadas a los países emergentes como causa de una cadena de acontecimientos que desatan la crisis en nuestro país.

Sin embargo, cosa curiosa, o tal vez no tanto, NADIE cita hoy esos flujos de capital como uno de los factores decisivos en la actual bonanza económica que disfrutamos.

Veamos: ¿porqué se produjo tal flujo de capitales en la década de los 90? La explicación debemos hallarla en el derrumbe del campo socialista a inicios de la década de los 90 y la fiesta de inversión especulativa que le siguió. Joseph Stiglitz titula su libro sobre la época “los felices 90”. La oleada privatizadora que sacude a las economías emergentes genera una enorme demanda de capitales que los bancos están ávidos de proporcionar. A fines de dicha década una serie de crisis aparecen, como consecuencia del pinchazo de sucesivas burbujas originadas por dicho aflujo de capitales. Indonesia, Malasia, Tailandia, Corea del Sur, son objeto de maniobras especulativas mediante ventas masivas de activos locales. Con distintos matices las crisis generadas crean devaluaciones, estancamientos o recesiones económicas, desempleo y hambre.

La crisis recala en Rusia, destruida por la bomba atómica económica que causó el derrumbe del socialismo. Una catástrofe económica y social, sin precedentes tal vez en la historia de la humanidad, se complementa con una crisis financiera, la moratoria de su deuda pública y la quiebra de su sistema bancario.

México, de la mano de las “bondades” del Tratado de libre comercio de América del Norte (NAFTA en inglés) ha sufrido también una crisis financiera.

Volviendo a Uruguay, los 90 no son excepción: en 1998 el PBI y otros indicadores como los salarios reales y la participación de la masa salarial en aquel alcanzan niveles pico. También lo hace la cantidad de automóviles 0 Km. vendidos.

La devaluación brasilera de enero de 1999 es tomada casi en broma por la clase política y la academia económica locales: “Uruguay es un país en serio”…dicen a coro.

Ya entonces Brasil era, al igual que hoy, el mayor comprador de nuestras exportaciones. En Argentina Menem es recibido como un héroe por Clinton y señalado como ejemplo. Cavallo dicta cátedra.

En 1999 comenzará una larga recesión económica que sólo terminará en 2003.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO HOY EN RELACIÓN A LOS FLUJOS DE CAPITALES?

Tratando, sin perder rigor analítico de sintetizar al máximo, la crisis que afecta, en distinto grado y con algunas diferencias de tipo, a los países industrializados, concretamente los de la Eurozona y los EEUU ha sido enfrentada mediante medidas destinadas a aumentar brutalmente la liquidez (dinero circulante) en los mercados de capitales. De dos tipos han sido dichas medidas: A) baja prácticamente hasta el nivel 0 de las tasas de interés de referencia, o sea, aquella a la que los bancos centrales le prestan a los demás bancos. B) compra por parte de aquellos de títulos, entre ellos hipotecas, títulos de deuda de las empresas y títulos de deuda de los respectivos gobiernos en forma masiva.

Esos dineros emitidos han sido en gran parte “chupados” por la enorme cantidad de deudas de familias, empresas y países. Sin embargo, una parte significativa de los mismos ha ido a parar a los mercados para “inflar” precios de activos, por ejemplo, acciones de las empresas que cotizan en bolsa. Como no podía ser de otra manera otra parte ha salido a recorrer el mundo en busca de cosas en la cual invertirse y generar rentabilidad.

Tierra, deuda de países emergentes, empresas en todo el mundo, han sido objetivo de tales gigantescas masas de dinero.

Nuestro país no es, dada su política de apertura total a los flujos de capitales, ninguna excepción.

La historia económica demuestra que todo lo que sube, después baja. Y viceversa. Tanto es así que hay una frase que los que saben consideran la tumba de los inversores: “ESTA VEZ ES DIFERENTE”.

Sin entrar en mayores profundidades digamos que no tenemos dudas de que el actual flujo de capitales se va a revertir en algún momento. Hay varias hipótesis entre analistas de las finanzas internacionales acerca de cuales serán los acontecimientos que generarán esta reversión, de su mecánica al transcurrir y también de cuando ocurrirá.

Hasta donde yo se nadie duda de que la misma se va a producir.

La actual política económica deja completamente al descubierto al país frente a un suceso de este tipo.

Y, nada más ni nada menos que Carlos Steneri (por otros datos un “Chicago boy”) deja planteado, probablemente sin haberlo buscado, el escenario.

¿Qué DIJO EN REALIDAD STANDARD & POOR´S?

Como sucede en estos casos la información de prensa es fragmentaria.

Con el informe completo (2) en la mano, algunas cosas, no señaladas en los medios, llaman la atención:

“La continuidad de administraciones económicas cautelosas en Uruguay ha derivado en una mayor diversificación económica, una mejor posición externa y un perfil de amortización de deuda más manejable, lo que ha disminuido la vulnerabilidad de Uruguay a potenciales shocks externos.”

Así comienza su informe SP. Comentamos: ¿mayor diversificación económica? Pues no la vemos. La economía uruguaya ha crecido mucho desde 2003 (fin de la crisis anterior). Pero no hay tal diversificación. Las exportaciones están, hoy, más centradas en commodities agropecuarios aún, que antes. La industria sigue en su mayoría dependiendo de aquellos productos. Y lo que más crece son los servicios de telecomunicaciones, de intermediación inmobiliaria, comerciales y financieros. Difícilmente se pueda hablar de diversificación.

Más adelante, SP señala:

“El alza de la calificación del soberano se basa en las expectativas de sólido crecimiento económico de Uruguay y en los cada vez mejores indicadores fiscales y externos, a medida que la inversión extranjera directa (IED) se fortalece y la diversificación económica mejora. Las prudentes políticas económicas de años recientes, respaldadas por un amplio consenso político, han permitido a Uruguay crecer rápidamente y reducir sus principales vulnerabilidades crediticias. El crecimiento del PIB real per cápita promedió un 6% entre 2006 y 2011. En contraste con gran parte de Sudamérica, Uruguay logró crecer rápidamente sin contar necesariamente con mejoras significativas en sus términos de intercambio en la última década.”

En este párrafo SP le da un gran valor a la IED; que no lo tiene. Gran parte de la misma se origina en compra de activos, básicamente tierra, que muy poco aportan a la economía en general. Originaron, sin duda, durante algunos años un “derrame” económico por vía de gastos suntuarios e inversión en inmuebles de lujo y no tanto, efecto limitado por el reducido número de receptores de esa inversión y los intermediarios en la radicación de la misma. Pero ese efecto se está agotando. Es un “ingreso de una sola vez”.

El resto de la IED lo ha sido esencialmente en grandes instalaciones vinculadas a la exportación de commodities o productos primarios con escasísima manufactura y encima en régimen de zona franca o de casi total exención impositiva; ejemplo más patente, la fábrica de celulosa en Fray Bentos.

Pero donde SP rompe todos los récords de falta de rigor es cuando afirma: “, Uruguay logró crecer rápidamente sin contar necesariamente con mejoras significativas en sus términos de intercambio en la última década”

Si la simple observación atenta de la realidad no fuera suficiente, hace apenas un par de días Bafico y Michelin (3) acaban de demostrar exactamente lo contrario. Precisamente, los últimos 10 años se han caracterizado por un aumento sostenido de los precios de los commodities que Uruguay exporta. El único precio de importación que ha subido también en forma sostenida e importante es el del petróleo. Su cuantía no alcanza, en forma alguna a compensar el fenómeno anterior. Así, B y M afirman: “En los últimos años Uruguay se vio favorecido por una relación de términos de intercambio positiva que permitió financiar el mayor gasto de la población. De acuerdo a las Cuentas Nacionales en los dos últimos años la economía recibió un impacto positivo de términos de intercambio superior al 5% del PIB. En el 2011 la importancia que tiene la ganancia de términos de intercambio es alta ya que tiene el mismo tamaño que lo que se registra de crecimiento del PIB. La apertura de la economía posibilitó que Uruguay se beneficiara del aumento de los precios internacionales de los commodities, los que más han aumentado en los últimos años y de los que Uruguay es un exportador neto”

Y, si estos autores centran el fenómeno en los últimos 2 años, es claro que el mismo es determinante de la economía uruguaya también en los últimos 10. “La fama es puro cuento…” decía el tango y se lo dedicamos a SP.

Pero lo de SP es aún más interesante:

“La posición de deuda externa neta de Uruguay continuó su tendencia a la baja en 2011, respaldada por una fuerte acumulación de reservas internacionales. Los activos líquidos excedieron la deuda externa en 2011 en 8% de los ingresos de la cuenta corriente. Es probable que la posición de deuda externa del país mejore en los próximos años, ya que se espera que fuertes entradas de IED superen el déficit proyectado en cuenta corriente. Esperamos que la posición externa neta de pasivos se estabilice en aproximadamente 25% de los ingresos de la cuenta corriente, después de haber caído desde 47% en 2009.

De acuerdo al más puro lenguaje e ideología neoliberales, y tal vez sin quererlo, SP desnuda la política oficial: “ya que se espera que fuertes entradas de IED superen el déficit proyectado en cuenta corriente”.

Dicho en castellano de la calle: los desequilibrios que se vienen entre exportaciones e importaciones de bienes y servicios, habida cuenta del “atraso cambiario” vigente y en ascenso, se compensarán con mayor ingreso de IED. He aquí la explicación de los contratos secretos con Montes del Plata y Shuepbach (esta última a cargo de la exploración en busca de gas de esquistos en 4 departamentos del país), las escandalosas condiciones en que casi se compromete el país con Zamin Ferrous, la negativa a revertir el proceso de extranjerización de tierras, etc., toda una serie de políticas de entrega de la soberanía nacional van atadas a la obtención del tan preciado “grado inversor”. Así nos lo informa SP. Y, como no podía ser de otra forma así NO nos lo informan los medios de difusión de masas.

Reforzando conceptos anteriores sigue SP:

Esperamos que las significativas entradas de IED continúen impulsando el nivel aún bajo de inversión a PIB (20% para 2011) de Uruguay, fortalezcan su posición de deuda externa neta y respalden el crecimiento del PIB en el mediano plazo. Las entradas de IED netas significativas y diversificadas (equivalentes a un promedio de un 6% del PIB anual entre 2006 y 2011) tuvieron un papel fuerte en el respaldo de las altas tasas de crecimiento en Uruguay en los últimos seis años”

Y aquí, además de reafirmar lo que dijo antes, a SP se le escapa un dato de los que a Mujica, Astori y Lorenzo no les gustan que se divulgue: Esperamos que las significativas entradas de IED continúen impulsando el nivel aún bajo de inversión a PIB (20% para 2011) de Uruguay”

Si, a pesar de toda la alharaca oficial, el nivel de inversión (que en cuentas nacionales del BCU se denomina “formación bruta de capital fijo”) es BAJO. Por comparación, en la Argentina de la fuga de capitales, la “falta de confianza” etc. dicho nivel alcanza cerca del 25% del PBI. Y, por supuesto, en la estrella del crecimiento económico mundial, China, supera el 40%.

¿Podría la IED mejorar este número? Difícil, por no decir imposible. ¿Por qué? Sólo una parte de la IED se computa como inversión, o sea, formación bruta de capital fijo. Se trata de la que se aplica a construir efectivamente fábricas, o viviendas, o adquirir maquinaria, etc. El resto, la que viene a adquirir activos ya existentes, sean estos los que mencionamos antes u otros, figura como IED pero no integra, con razón, el rubro “inversión”.

Y es bastante previsible que, pasada la construcción de la pastera Montes del Plata, que sí constituye “inversión”, o sea, formación bruta de capital fijo, la misma disminuya sustantivamente. Se está agotando, asimismo, el margen del factor autónomo más grande en la generación de inversión: la construcción privada de vivienda de lujo. Ya es patente la existencia de muchos edificios en la costa, tanto en Montevideo cuanto en Punta del Este recién terminados y que, de noche, no tienen luces encendidas adentro. Y no se visualiza, más allá de la construcción de “vivienda de interés social” amparada por la ley de similar nombre, inversión pública que avance en ese sentido.

Respecto a la anterior, digamos que, hasta ahora sus resultados son magros.

Concluyamos entonces que el informe de SP en que se basa la recalificación de la deuda uruguaya contiene errores, inexactitudes y buenos deseos. Demasiado poco rigor para empresa tan grande y “prestigiosa”. No nos llama la atención, por el contrario, el vasto historial de fallos en la previsión de eventos crediticios que estas calificadoras muestran en sus antecedentes.

Nuestro querido amigo, el economista JA Rocca atribuyó recientemente (La Juventud 4 de abril) la recalificación de SP a un pedido de Uruguay para reducir el impacto de las malas noticias económicas que se están difundiendo estos días en el país. Su hipótesis parece harto probable.

En todo caso quedan dos preguntas planteadas: 1) ¿es, tal cual lo fue en 1997, la calificación deudora de Uruguay con “grado inversor” un acto previo a una formidable crisis financiera? Y 2) en caso de que la respuesta a la pregunta 1 sea positiva: ¿se mantendrá el plazo de 5 años que separó ambos eventos esta vez?

A la primera pregunta contestamos: ES MUY PROBABLE.

A la segunda respondemos: NO LO SABEMOS, PERO LUCE VEROSÍMIL.

1) http://r0.unctad.org/dmfas/pdfs/steneri.pdf

2) http://www.standardandpoors.com/ratings/articles/es/la/?articleType=HTML&assetID=1245331527066

3) http://www.elpais.com.uy/120405/pecono-634651/economia/precios-de-exportacion-impulsan-el-crecimiento-y-encarecen-la-vida/

 

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Información disponible también en este link: http://resonandoenfenix.blogspot.com.es/

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