Uruguay: La tortura se hace sentir en la salud de los ex presos políticos

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

Efectos. En lo que va del año fallecieron 38; el 60% tenía menos de 70 años

http://ondaexpansiva.net/wp-content/uploads/2011/05/tortura1.jpgA 26 años de la reinstauración democrática, los efectos de la dictadura aún se hacen sentir y no precisamente en lo institucional, sino, al parecer, en lo biológico.
Los fallecimientos de ex presos políticos empiezan a dar la razón a la Asociación de Ex Presos y Ex Presas Políticos CRYSOL

El grupo sostiene que estos fallecimientos están originados en las torturas sufridas por los presos durante la dictadura (1973-1985).

En lo que va de este año murieron 38 ex presos políticos (34 hombres y 4 mujeres) que sufrieron torturas en el período de facto. Es decir, casi cinco por mes.

Lo que lleva a la asociación a vincular estas muertes con las torturas es el promedio de edad que tenían las personas al momento de morir: el 60% no llega a los 70 años de edad. Hoy la esperanza de vida al nacer en Uruguay es de 76,2 años. Para los hombres es de 73,07 años y para las mujeres 79,46 años.

El delegado de CRYSOL, Gastón Grisoni, confirmó a El Observador que el promedio de edad a la que       mueren quienes padecieron torturas en la dictadura es de 68 años.
Las causas de los decesos han sido diversas: infarto, enfermedades respiratorias, varias patologías combinadas e incluso la denominada “muerte natural”, que implica morir durante el período de sueño.

También hubo casos de suicidios. CRYSOL informa de las muertes de integrantes de la asociación mediante correo electrónico.
El último fallecido fue Carlos Alberto Domínguez Sandoval, quien murió en Montevideo el pasado 31 de agosto, a los 61 años de edad. Estuvo recluido entre 1973 y 1979 en el penal de Libertad. El ex preso político Washington Tirelli falleció el pasado 5 de agosto a los 55 años, y es el que tenía menos edad.
Como contracara, el ex preso político que falleció más longevo fue el general Víctor Licandro, fundador histórico del Frente Amplio, quien falleció el miércoles 30 de marzo de este año, a los 93 años de edad.

Tras el golpe de Estado del 27 de junio de 1973, Licandro fue detenido junto al general Líber Seregni, líder y fundador del FA, y permaneció en prisión durante una década, hasta que fue liberado en 1983. Asimismo, hay tres ex presos del período de facto que aún sobreviven con avanzada edad. Uno de ellos es Servando Pedro Aldrovandi, fundador de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), quien tiene 92 años a la fecha.
Fue uno de los beneficiados con una pensión especial REPARATORIA, de acuerdo con lo que establece la ley de Reparación Integral (18.596), del 18 de setiembre de 2009.

Más chances de morir

En un trabajo de análisis científico publicado en 2005, el profesor y doctor Ricardo Elena concluyó que la tortura y la prisión prolongada, en las condiciones en que se desarrolló en Uruguay, produjo en quienes la sufrieron una mayor tasa de morbimortalidad y una menor expectativa de vida con respecto al resto de la población.
Además, puntualizó la existencia de secuelas de corto, mediano y largo plazo.
Consultado al respecto, el médico forense Ruben Arias explicó a El Observador que aquella persona que no fue bien tratada cuando tuvo una enfermedad durante su detención, va a tener mayor tendencia a experimentar secuelas.

“Si no se le atiende correctamente desde el principio, puede quedar una lesión secuelar importante”, indicó.

“Están las secuelas físicas, producto de los golpes, y las psicológicas, que también tienen mucho que ver. Ha habido suicidios”, señaló Arias.

También remarcó otras consecuencias de esas secuelas psicológicas:
“La actitud ante la vida que puede tomar la persona. El desinterés, no cuidar su salud aún después de obtenida la libertad. Las adicciones”

Pensión hereditaria

La ley de Reparación a Víctimas de la Dictadura, que se aprobó en 2009, dispuso una pensión especial para quienes acrediten ser  víctimas de la dictadura.

El artículo13 de la norma determina que en caso de fallecimiento de los beneficiarios, “su cónyuge o concubino/a, hijos menores, hijos mayores declarados incapaces, podrán ejercer derechos de causahabientes”.

Es decir, podrán continuar percibiendo la pensión otorgada a la persona fallecida.

Asimismo, establece la atención gratuita de salud para los beneficiarios de la ley que hayan estado detenidos más de seis meses.

 

Fuente: 10 /9/ 11 en el Observador

publicado       http://www.estaesmia.com


 J BARREIRO - esta es mía -

postaporteñ@ nº 623 - 2011-09-14 20:

Postaporteñ@

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