Uruguay: Me siento solito.- Por Mau Mau

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

cartas del mau mauDebo estar influido por la impresión que me causó haber sido testigo en Brasil de un par de enfermeros que boletiaban gente a cambio de una comisión de una funeraria, que como cualquiera sabe es un negocio redondo.-

Yo no compro que son asesinos seriales; boletiaron como 200, 2 X semana y competían entre ellos, son apenas profesionales de la salud. A propósito: ¿cuánto ganaban?,¿cómo vivían?. Aquí en éste país campeón de hipocresía, dónde todos somos cracks en mirar pa' otro lado, no es conmigo, yo no sé nada; nadie ha dicho una palabra, a nadie se le ocurre que la motivación puede ser económica. Claro con un gobierno que apuesta piamente al modelo capitalista, queda mal cuestionar renombradas empresas que generan empleos y pagan impuestos. La cuerda siempre se rompe por el lado más fino, van a tener buenos defensores y buenos paquetes. Lo más probable es que nunca se llegue a saber nada y el asunto quede enterrado como uno más de los 209 desaparecidos; y como en la dictadura: los mandantes impunes.- 

Ayer vi en un diario la noticia de que era "UN CASO INÉDITO EN AMÉRICA LATINA". Debo estar sufriendo una recaída de las rayas caneras PORQUE HACE UN PAR DE AÑOS, EN BRASIL,UNOS ENFERMEROS BOLETIABAN GENTE EN LOS HOSPITALES POR PLATA QUE LES PAGABAN LAS FUNERARIAS.- 

"Cosas veredes, Sancho" y "Hay más cosas entre el cielo y la tierra, que lo que tu vana filosofía puede imaginar, Polonio".- 

MAU-MAU

 


 

 

No esta loco el Mau Mau y se lo acabo de enviar:

En Brasil, publico ABC (11/05/99) "investigan a las funerarias por el nuevo "angel de la muerte". El auxiliar de enfermeria Edson Izidoro, sospechoso de haber matado a 131 pacientes en estado grave, confeso haber recibido comision de las funerarias y de haber actuado por dinero.

 

Edson Isidoro Guimarães

Edson Isidoro Guimarães (Río de Janeiro, Brasil, 1957) es un enfermero y asesino en serie brasileño. Confesó cinco muertes de las que fue condenado por cuatro, aunque se sospecha que pudo haber cabado con la vida de 131 personas. Guimarães se defendió argumentando que escogía pacientes terminales para aliviarlos del dolor.

Crímenes

Guimarães trabajaba como enfermero en el Hospital Salgado Filho Hospital de Río de Janeiro. Fue arrestado en 1999 cuando el portero de la institución clínica vio a Guimarães llenando una jeringuilla de cloruro de potasio e inyectársela a un paciente, que murió al instante. La policía fue informada y se comprobó que el índice de muertes durante su turno era mucho mayor de lo normal. Al ser arrestado confesó la muerte de cinco pacientes.1 Antes del juicio, dijo a un reportero de una cadena de televisión: "No me arrepiento de lo que he hecho" y añadió: "Lo hice a pacientes que sufrían un coma irreversible y cuyas familias estaban sufriendo."2

Fue condenado el 21 de febrero de 2000 por la muerte de cuatro pacientes y sentenciado a 76 años de prisión.3 Se cree que mató a unos 131 pacientes entre el 1 de enero y el 4 de mayo de 1999.3 1 Comentó que "Quitaba la máscara de oxígeno. Se lo hice a cinco pacientes. Escogía a los pacientes que estaban sufriendo más, generalmente los que tenían sida y casi terminales. Estoy tranquilo con mi conciencia porque los pacientes estaban en coma y no había manera de recuperarlos."3

Uno de los posibles motivos para que Guimarães cometiera los asesinatos era la comisión de 60 dólares que cobraba con una funeraria local por cada aviso de muerte de un paciente para que pudieran contactar con los familiares del fallecido.3 Según Josias Quintal, secretario de seguridad pública de Rio, "Podría haber empezado a hacerlo por dinero y después perdió el control".2

Etiquetado en Uruguay y sus cosas

Comentar este post