Uruguay: *Paisito: "Acuna a tus hijos para que nunca tengan que partir de tu lado"

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

VIVENCIA



VALOREMOS CADA SEGUNDO PORQUE A PESAR DE TODO LA VIDA ES HERMOSA Y EXISTE GENTE BUENA...


QUISE COMPARTIR CON UDS. UNA EXPERIENCIA DE VIDA QUE ME ENSEÑO UN MONTÓN Y AGRADECER PÚBLICAMENTE A ESTA GENTE QUE ME AYUDÓ SOBRE TODO A COMPRENDER MUCHAS COSAS DE LA VIDA...EN TAN SOLO UN MOMENTO

 

dstonek_19967.jpgTenía no más de 20 años cuando partí al Este a trabajar la temporada.

Dejé a cuidados de mi Madre a mi pequeña de tan solo 1 año.
Ese bomboncito rubio de ojos verdes que me ilumina la vida hasta el día de hoy. Me fui buscando un mejor horizonte para ambas y en mi afán también de aventurera partí sin más que unos pocos pesos para el boleto.
Quedamos con unas compañeras en casa de un familiar de ella en Maldonado y todos los días caminábamos hasta Punta de Este buscando empleo, solo podíamos gastar un boleto por día y lo usábamos de regreso cuando al final del día estábamos exhaustas de caminar y caminar. Estudié inglés por 11 años, computación, dactilografía y cuanto curso se pasara por delante en mi corta vida. Mi escolaridad había sido bastante más que buena, por lo que creí  no sería necesario emigrar de mi Paisito como todos hacían en ese entonces; buscaría aquí, en Uruguay mismo y seguro encontraría un mejor futuro para mi pequeña y para mí.

Durante 15 días recorrimos cuanto lugar encontramos y nada. Se acercaba las festividades de fin de año, el impulso y la adrenalina del comienzo fueron cayendo con cada "no hay vacante" que escuchaba.

Extrañaba a mi hija más que a mi propia vida y no entendía por qué mi paisito no me daba una oportunidad. El 23 de diciembre en la mañana tomé mi bolso, que a esas alturas pesaba mucho más que yo y le dije a mis cras, que me regresaba a Salto.
Sin siquiera un centésimo en el bolsillo no tenía idea como lo haría, pero me había propuesto llegar de regreso con mi hija...

Un cro, casi desconocido, pero Uruguayo y Salteño, me dio las únicas MONEDAS QUE TENÍA EN EL BOLSILLO para que comiera algo y  consiguió que me llevaran hasta Montevideo en un camión. Llegué a la noche, así que no me animé a caminar sola por ahí.
Esperé en una parada de ómnibus hasta que amaneciera y con aquellas monedas pagué el boleto que me llevó hasta la entrada del cerro, donde me bajé y comencé a caminar por la ruta rumbo a mi destino: "mi hija".

Era 24 de diciembre en la mañana, no había camiones y nadie iba hacia Salto. Un conductor me alcanzó hasta el peaje. Habían varios esperando aventón desde la noche anterior así que decidí caminar.
El bolso pesaba tanto... que las marcas de las heridas no se me quitaron sino hasta mucho tiempo después.

Después de unos cuantos Km  un taxi paró algunos mt., mas adelante.
El acompañante se bajó y me dijo: "disculpa la distancia, es que pensé que era un bolso trayendo una mujer, y dudé..." ¿Hacia dónde vas? - A Salto, contesté.

Aquel CABALLERO, no sabía ni donde quedaba Salto, era Argentino, bohemio, cantante y viajaba de regreso a BsAs. El taxi y su chofer también eran argentinos. Tenía miedo, pero por alguna razón aquellos SEÑORES me inspiraban confianza.
Me dijo "sube, en el camino preguntaremos y veremos hasta donde podemos alcanzarte, yo debo estar en BsAs a las 3 de la tarde, quizás nos dé el tiempo para llevarte hasta Salto y regresar" -No les dará el tiempo, pero no importa me llevan hasta donde puedan..., les dije.

Aquellos hombres cantaron en el viaje, entraron en pueblos, compraron quesos y refrescos. Una de las cosas que me inspiró más confianza aún, fue cuando bajó del auto en un pueblito, con su guitarra a cuestas corrió por un camino de tierra y alcanzó una anciana que venía sofocada por el calor con una chismosa al almacén del pueblo;  le cantó una canción hermosa y su cansancio se transformó en una sonrisa.

Llegamos a una bifurcación en la ruta, me dijo:
"Aquí termina el viaje compañera".

A la derecha estaba el puente que los llevaría a su País, a la izquierda un cartel indicaba la entrada a un pequeño pueblo.
Le agradecí muchísimo por el aventón, pero cuando iba a bajarme el cantante  le dijo al chofer que tomara el camino de la izquierda. No entendí, sino hasta que me dijo que él tenía una hija de mi edad, a la cual no dejaría sola en la ruta. Entramos al pueblo.
SE bajó del taxi y al cabo de un rato regresó con un refuerzo, una coca cola y  ¡UN PASAJE A SALTO!!!

Lloré de la alegría. Al fin en pocas horas estaría con mi hija.

El ómnibus salía a las 6 de la tarde, después de dejar el bolso en la agencia devoré mi  refuerzo y me quedé dormida en un  banco de la plaza. Cuando regresé para ir al baño habían unas bolsas encima del mostrador y el muchacho me dijo: " Señorita, los Señores que la trajeron dejaron eso para Ud." Encima había un cartel:

"NO PIERDAS LA CABEZA"  La bondad de aquellos SEÑORES llegó al punto tal que siendo ya las 2 y media de la tarde, faltando solo media hora para que llegara el tiempo de ellos estar en BS AS, regresaron a devolverme las bolsas que habían quedado en el baúl; bolsas que contenían ropa para mi hija que me habían regalado en Maldonado.

A las 11 de la noche del 24 de diciembre vi a mi pequeña corriendo hacia mí con sus pasitos torpes aún pero de brazos abiertos y con la sonrisa mas linda que jamás vi en mi vida. 

*GRACIAS A AQUELLOS SEÑORES QUE NO RECUERDO SUS NOMBRES Y QUE NUNCA MAS SUPE DE ELLOS, PERO QUE HAN QUEDADO GUARDADOS SUS ROSTROS Y SU BUENA ENERGÍA EN UN INMEJORABLE RINCÓN DE MI VIDA.

*PAISITO: "ACUNA A TUS HIJOS PARA QUE NUNCA TENGAN QUE PARTIR DE TU LADO"

 

Giovana Alvez

 

 (Asamblea de las 13 ex Rilomán)

 

GIOVANA - postaporteñ@ nº646 - 2011-10-28

Postaporteñ@

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