Uruguay: Paro gral en apoyo a conflicto metalúrgico/Tributo a Macarena Gelman la impunidad hipoteca el futuro/Semproni a favor de mantener delitos de dictadura/Bomba incendiaria en sede del PCU

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Lucha obrera contra "el capitalismo decente" los trabajadores resisten: PARO GENERAL !!

Último Momento

Paro general en apoyo a conflicto en sector metalúrgico

 

203024_298.jpgLa Mesa Representativa del Pit-Cnt resolvió en la tarde de hoy realizar un paro general y una gran movilización en respaldo del conflicto que llevan adelante los trabajadores metalúrgicos agrupados en la Untmra (Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramas Afines).

Si bien las medidas a tomar se definirán la semana que viene, se prevé que se realizará un paro general parcial en los primeros días de noviembre. Además, se estará realizando una gran movilización en la cual estarán convocadas todas las gremiales que integran la central.

En tanto, el secretario del gremio, Marcelo Abdala, confirmó a EL PAÍS digital que se recibió la convocatoria del Ministerio de Trabajo para participar en un diálogo tripartito mañana a las 16 horas.

El prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa, se había referido al asunto en el día de hoy y había dicho que la convocatoria no pasaría de esta semana.

El País Digital

PIT-CNT analiza paro general parcial en defensa de los metalúrgicos

Lo decidió la mesa representativa del organismo; esperarán las negociaciones de esta semana para tomar una decisión final el lunes 31

+ - 24.10.2011 El Observador

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El PIT-CNT resolvió este lunes realizar un paro general parcial en defensa de la huelga que la Unión de Trabajadores del Metal (UNTMRA) mantiene hace dos semanas en reclamo de mejores condiciones salariales.

Así lo confirmó a El Observador el secretario general del PIT, Juan Castillo, quien dijo que “presumiblemente se realice el 3 de noviembre”. De todos mods los detalles se definirán en la próxima reunión de la mesa representativa, el 31 de octubre, a la espera de los resultados de la negociación, luego que este lunes el gobierno citara a una reunión tripartita buscando a una solución al conflicto.

Castillo indicó que “el  paro general parcial bajó a discusión de todos los gremios”; aunque también se “han adelantado propuestas de paro de 24 horas”. “El lunes analizaremos la situación, y si nada cambia se define la fecha”, agregó.

“Lo que se aprobó en la mesa representativa es una declaración pública por todos los conflictos, que encabeza el metal, pero también en la salud, el tabaco, la televisión abierta del interior”, expresó Castillo a El Observador.

Consultado sobre si las negociaciones que mantendrán a partir de mañana el sindicato metalúrgico, los empresarios y el gobierno en reunión tripartita pueden desactivar la medida, Castilo indicó: “Ojalá. Tenemos la expectativa que la respuesta del sector empresarial sea positiva. Pero ha quedado públicamente claro que si no hay negociación es porque los empresarios no han accedido al diálogo”, dijo el dirigente sindical, que fue más allá: “algunos estamos hasta estamos desconfiados que las cámaras metalúrgicas vayan” a la tripartita, indicó Castillo.

“Ojalá que la respuesta sea afirmativa, por eso hay una mesa representativa dando margen. Como disposición a la negociación, esperaremos cuál el mensaje que da la cámara. Si no fuera así, la responsabilidad por el paro se extiende no solo al sector metalúrgico, sino al conjunto del sector empleador”, cerró Castillo.

Macarena Gelman destaca trabajo de búsqueda de desaparecidos

 
Macarena Gelman destaca trabajo de búsqueda de desaparecidos

Tras el hallazgo de restos humanos en el Batallón 14 de Toledo, el viernes de tarde, hoy habló Macarena Gelman, hija de la desaparecida argentina María Claudia García de Gelman y nieta del poeta Juan Gelman.

El juez Pedro Salazar, que tiene a su cargo la investigación por la desaparición de María Claudia, adelantó este fin de semana que es probable que el primer cotejo del ADN de los restos hallados se realice con Macarena.

Consultada por la prensa en la sede del Mercosur, donde se realizó la presentación "20 años del Mercosur, Derechos Humanos en el proceso de integración", Macarena dijo que vive momentos de "mucha expectativa" y destacó el trabajo de búsqueda de detenidos desaparecidos durante la dictadura.

En ese sentido, sostuvo que la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos "ayudó a que se encaminara el proceso y marcó un rumbo a algo que venía bastante descoordinado". "Esperemos que se siga dando así; hay mucho por hacer todavía", agregó.

Según anunció el jefe del equipo de antropólogos el sábado, determinar el perfil de ADN de los huesos encontrados llevará unos 20 días. Luego, habrá que esperar un tiempo más para cotejar esa información con los bancos de datos de ADN.

"Lo importante es mantener la prudencia porque hay que entender que estas instancias generan mucha ansiedad en los familiares. Sea quien sea es algo muy duro y merece un tratamiento un adecuado", afirmó Gelman, quien añadió que "las cosas se están manejando mejor que en las últimas veces en el sentido de las precauciones".

El País Digital

El DEMONIO Julio Sanguinetti continua con su labor de encubridor

Dice Sanguinetti: "Demasiados desafíos nos acucian como para seguir revolviendo cenizas. Un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado. Como entidad nacional, lo ha sabido hacer Uruguay, que incluso ha ratificado con su voto, por dos veces, la amnistía a los militares". Desgraciada la metáfora con la que comienza. No se trata, doctor Sanguinetti, de "revolver cenizas", sino de hallar las de los asesinados sin tumba, clausurando así el atropello criminal que se sigue perpetrando al violar una de las más ancestrales conductas del género humano (exclusiva de éste), cual es la de enterrar y honrar a sus propios muertos. Ningún desafío del futuro puede dejar impaga esa deuda con el pasado, salvo que se legalice la impunidad.

TRIBUTO A MACARENA GELMAN

La impunidad hipoteca el futuro

Hernán Patiño Mayer Ex embajador de Argentina en Uruguay

En la edición del miércoles 8 del corriente de La Nación, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, ante quien tuve el honor de representar a mi gobierno durante dos de los más de diez años en que serví como embajador en el Uruguay, nos expone una versión de la historia reciente de su país bajo el sugestivo título "Los peligros de falsificar el pasado". No quiero aquí cuestionar esa interpretación. Ya lo han hecho con más autoridad muchos compatriotas suyos. Quiero solo referirme a un párrafo de su nota que por su carácter taxativo reclama una réplica.

Dice Sanguinetti: "Demasiados desafíos nos acucian como para seguir revolviendo cenizas. Un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado. Como entidad nacional, lo ha sabido hacer Uruguay, que incluso ha ratificado con su voto, por dos veces, la amnistía a los militares". Desgraciada la metáfora con la que comienza. No se trata, doctor Sanguinetti, de "revolver cenizas", sino de hallar las de los asesinados sin tumba, clausurando así el atropello criminal que se sigue perpetrando al violar una de las más ancestrales conductas del género humano (exclusiva de éste), cual es la de enterrar y honrar a sus propios muertos. Ningún desafío del futuro puede dejar impaga esa deuda con el pasado, salvo que se legalice la impunidad.

Me ha tocado participar en Montevideo por lo menos en diez oportunidades de la dolorosa recordación de "La noche de los cristales rotos" (Kristallnacht). Casi siempre se hallaba presente el ex presidente. Nunca lo escuché ni tampoco leí una recomendación suya dirigida a la comunidad judía proponiendo no "revolver las cenizas", y mucho menos la afirmación temeraria de que "un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado".

Vayamos al perdón. Como bien lo sabe Sanguinetti, el concepto del perdón es hijo del cristianismo. Hasta entonces, la venganza en lo individual y la muerte o la esclavitud en lo colectivo eran las consecuencias de las ofensas o de las derrotas militares. Pero el perdón para los cristianos no es un acto gratuito y mucho menos puede ser impuesto por voluntades extrañas a las propias víctimas. El 15 de mayo de 1999, en La Nación, el entonces obispo de Morón, Justo Laguna, decía: "El perdón supone [...] el arrepentimiento claro y expreso, el arrepentimiento desde luego interior, pero también exterior. Todo el que comete un delito está absolutamente obligado a arrepentirse de lo que ha hecho".

Ni en Argentina ni en Uruguay los responsables del terrorismo de Estado han manifestado arrepentimiento alguno por las atrocidades cometidas. Peor aun, dos meses atrás asistimos estupefactos a la repugnante reivindicación de ese terrorismo, por parte de Videla y Menéndez, ante el tribunal que los condenó a cadena perpetua. En Uruguay, solo días atrás, un militar detenido hizo declaraciones reivindicando los secuestros, las torturas y las desapariciones, y un numeroso grupo de oficiales retirados lanzó frases amenazantes ante las investigaciones que tramita la Justicia. Sería interesante que el doctor Sanguinetti nos explicara cómo se puede perdonar a quienes hacen gala de tanto nihilismo y contumacia. Cómo perdonar a quienes reivindican el horror y amenazan con repetirlo. Conviene agregar que para que el perdón sea factible la doctrina cristiana exige también la reparación del daño causado en toda su extensión posible (restitutio in integrum) y el firme compromiso de no repetir la ofensa.

Con respecto a la ley que según Sanguinetti ha permitido a los uruguayos superar el pasado, dada su ratificación en dos plebiscitos (el último con 48% de votos en contra), cae el ex presidente en un grave error conceptual. Los derechos humanos y sus violaciones no responden ni se subordinan a la voluntad de mayorías circunstanciales, por muchas que sean las veces que ésta se manifieste. El bien jurídico protegido es la dignidad suprema del hombre y su derecho inalienable a la justicia cuando ésta es avasallada. No hay ley que merezca llamarse tal si ampara su violación o deja sin castigo a sus responsables. En este sentido me permito recomendarle la lectura completa del magnífico trabajo publicado por La Nación en su edición del 31 de agosto de 2005, firmado por Gustavo Bossert, ex juez de la Corte Suprema de Justicia argentina, que en uno de sus párrafos dice:"Los crímenes que a lo largo de la historia se han cometido usando el aparato estatal [son] crímenes de lesa humanidad, que no pueden beneficiarse ni de la prescripción ni del perdón ni aun bajo amnistías encubiertas, y deben, en cambio, permitir a las víctimas 'un recurso judicial efectivo' y dar lugar, entonces, a un juicio justo".

Al contrario de lo que expresa el ex presidente, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignorara, sería hipotecar su futuro, en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.

La Republica

Que se aclare !!
Segun Semproni: "el proyecto es de aqui para adelante","no legisla para atras"

"(El proyecto) no legisla para atrás; el restablecimiento (de la pretensión punitiva del Estado) no es retroactivo, es de aquí para adelante", consideró el diputado. "Acá no estamos hablando de ir en contra de lo que resolvieron los plebiscitos (de 1989 y 2009), (porque) no se está anulando la Ley de Caducidad", enfatizó.


Último Momento

Semproni a favor de mantener delitos de dictadura

Semproni a favor de mantener delitos de dictadura

La aprobación del proyecto que restablece la pretensión punitiva del Estado para los delitos cometidos durante la dictadura y que los declara imprescriptibles es un hecho. Sólo falta la formalidad de que se vote en ambas cámaras legislativas.

Es que la única voz oficialista que podía trabar la sanción en el Poder Legislativo era el diputado del Espacio 609 Víctor Semproni, que en mayo se retiró de sala al momento de votar el proyecto interpretativo que anulaba tres artículos de la Ley de Caducidad.

Hoy, la iniciativa presentada por la Mesa Política del Frente Amplio entró al Plenario del Senado, donde el oficialismo hará valer su mayoría para aprobarlo, al igual que en Diputados.

La oposición anunció que votará en contra por entender que otra vez se intenta "ir en contra del pronunciamiento popular derogando con efecto retroactivo la ley de Caducidad", dijo el senador blanco Francisco Gallinal. En la misma sintonía, se pronunció el colorado Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay), que hizo un llamado a la coalición de izquierda "a respetar el voto de los uruguayos".

Gallinal, además, en diálogo con EL PAÍS digital, había dicho que "dependemos de Semproni" para que el proyecto no pase al Poder Ejecutivo para su promulgación.

Pero la esperanza de los blancos depositada en Semproni se desvaneció. Consultado por EL PAÍS digital, Semproni sostuvo que "el proyecto ni anula ni deroga" la Ley de Caducidad, por lo que aseguró que votará a favor.

"(El proyecto) no legisla para atrás; el restablecimiento (de la pretensión punitiva del Estado) no es retroactivo, es de aquí para adelante", consideró el diputado. "Acá no estamos hablando de ir en contra de lo que resolvieron los plebiscitos (de 1989 y 2009), (porque) no se está anulando la Ley de Caducidad", enfatizó.

Además, el diputado se mostró muy duro con quienes realizan otras interpretaciones jurídicas al proyecto y afirmó que lo hacen con "objetivos políticos".

"Acá la discusión es profundamente política: acá estamos, de un lado, los que queremos resolver el problema de la verdad y la justicia, y, por otro, los que están defendiendo la impunidad y buscan artilugios de carácter judicial para ponerle trabas a esta propuesta", concluyó Semproni.

Si el proyecto lo aprueban antes del lunes próximo, los delitos cometidos en dictadura no prescribirán el 1° de noviembre, como lo había establecido la Suprema Corte de Justicia al declararlo delitos comunes meses atrás.

El País Digital
Uruguay ||| El retorno de la pretensión punitiva
UNA LEY URGENTE PARA QUE LA IMPUNIDAD NO SEA PARTE DEL PATRIMONIO NACIONAL
Blog El Muerto | Roger Rodriguez | Para Kaos en la Red | 24-10-2011 a las 18:08 |
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PUBLICADO EN CARAS&CARETAS EL VIERNES 21 DE OCTUBRE DE 2011


UNA LEY URGENTE PARA QUE LA IMPUNIDAD NO SEA PARTE DEL PATRIMONIO NACIONAL
Mujica lo anunció desde Suecia. Hay un proyecto de Ley de Punitividad. Todos los sectores del Frente Amplio lo aceptaron por consenso. Todos los partidos de la oposición votarán en contra. A dos años del voto rosado, 23 del voto verde y 26 de la aprobación de la Ley 15.848, el Estado recupera su pretensión punitiva. Ningún delito de la dictadura prescribiría. La tortura, la ejecución y la desaparición se admitirían como crímenes de lesa humanidad. El Parlamento la vota desde el lunes. El Ejecutivo deberá promulgarla antes de fin de mes. La Suprema Corte de Justicia no deberá considerarla inconstitucional.

ROGER RODRIGUEZ
rogerrodriguez@adinet.com.uy

La próxima semana, exactamente dos años después del fracaso del voto rosado, la mayoría parlamentaria que aquel día obtuvo el Frente Amplio, podría terminar, por fin, con los efectos de la Ley de Caducidad y declarar a los delitos de la dictadura como crímenes de lesa humanidad, pasibles de ser juzgados sin que corran los tiempos de una prescripción que en Uruguay amenazaba con incorporar a la impunidad, definitivamente, al patrimonio nacional.
El proyecto de ley consensuado por los senadores del oficialismo sólo tiene tres artículos, por los que se le devuelve al Estado la “pretensión punitiva” que le había quitado la ley de caducidad, no se computa la prescripción durante la vigencia de aquella ley, y se define que los delitos cometidos durante el dictatorial terrorismo de Estado fueron crímenes contra la humanidad como lo establecen los tratados internacionales suscritos por Uruguay.
Con esos tres artículos, el Poder Legislativo uruguayo se sumaría a la acción que ya había adoptado el Poder Ejecutivo cuando revocó todos los actos administrativos dictados por gobiernos anteriores para amparar los delitos de la dictadura en la Ley 15.848. Sólo faltará, que el propio Ejecutivo promulgue la ley antes del próximo 1º de noviembre y que el Poder Judicial no acepte los recursos de inconstitucionalidad que eventualmente se presenten en un futuro.
En el centenar de palabras contenidas en el sintético articulado del proyecto de ley, no se mencionan los polémicos términos “derogar” o “anular”, ni se hace referencia a la “retroactividad” implícita en la propuesta y mucho menos a los pronunciamientos del “soberano” en anteriores consultas populares, para evitar cualquier excusa que lleve a alguno de los legisladores de la coalición a disentir con una iniciativa que requerirá de todos los votos del oficialismo.
Desde la oposición, los partidos Colorado e Independiente ya han planteado su rechazo a la propuesta que calificaron como un nuevo embate del partido de gobierno para lograr anular una ley de impunidad que no se pudo eliminar en sendos referéndum ni a través de un frustrado proyecto legislativo. El partido Nacional, apuesta a una consulta de constitucionalistas que podría abonar argumentos para incidir en un futuro fallo de la Suprema Corte de Justicia.
El máximo órgano del Poder Judicial, que hace dos años declaraba la inconstitucionalidad de la propia Ley de Caducidad, será el que en definitiva tendrá la última palabra si, como desde ya se prevé, los equipos de abogados de los militares condenados, detenidos o eventualmente indagados, arremeten con recursos de inconstitucionalidad que podrían estirar los estertores de una ley que durante un cuarto de siglo institucionalizó la impunidad en Uruguay.


Dos años antes…

El 19 de octubre de 2009, la Suprema Corte de Justicia uruguaya declaró la inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad para el caso del homicidio por torturas de la militante comunista Nibia Sabalsagaray. El fallo fue celebrado por los militantes por el voto rosado, quienes durante dos años juntaron firmas y habían logrado convocar a un referéndum a través del cual se promovía una reforma constitucional que en los hechos eliminaba la polémica Ley 15.848.
Sin embargo, aquel festejo se convirtió en frustración sólo unos días después, cuando el voto rosado no logró imponerse y aunque el Frente Amplio conquistaba la mayoría parlamentaria debería someterse a un balotaje para obtener el gobierno. Aquel domingo 25 de octubre, la coalición de izquierdas tuvo 500 votos más que la papeleta rosada… Una dato de que hubo sectores frenteamplistas que pudieron “boicotear” el voto rosado.
La iniciativa plebiscitaria había surgido desde las organizaciones sociales y activistas por los derechos humanos luego que en 2007 un proyecto de ley interpretativa de la caducidad naufragó en el Parlamento. El propio presidente Tabaré Vázquez se había opuesto entonces a la propuesta legislativa porque en su plataforma electoral el Frente Amplio había excluido explícitamente la posibilidad de “tocar” la Ley 15.848 durante su gobierno.
El Frente Amplio recién se sumó al voto rosado luego de su “V Congreso Extraordinario Zelmar Michelini” de fines de 2008, en el que se encomendó a los grupos de la coalición a apoyar la campaña para una reforma constitucional anulatoria de la ley de caducidad. Aunque no todos los sectores del Frente Amplio acataron aquel mandato, el 14 de junio de 2009 la Corte Electoral confirmó que el referéndum se haría con las elecciones nacionales.
Durante la campaña electoral la mayoría de los grupos de la coalición de izquierdas no colocó al voto rosado entre las prioridades de su agenda. El presidenciable, José Mujica, quien había firmado por la reforma, tampoco se encorsetó con el tema de los derechos humanos y llegó a ser ambiguo en sus declaraciones. Al cierre de la publicidad electoral, un spot de “Hijos” fue “demorado” por los canales de televisión y se emitió pasada la medianoche.
Mujica ganó la Presidencia, pero no modificó la posición que se había mantenido sobre la Ley de Caducidad. Un proyecto de anulación de la Ley fue votado en Diputados en 2010 y pasó en 2011 al Senado, donde su aprobación con modificaciones provocó una crisis interna que llevó al alejamiento del senador Jorge Saravia y la renuncia del senador Eleuterio Fernández Huidobro. La ley no se ratificó, finalmente, por la negativa del diputado Víctor Semproni.


Durante dos años…

A la sentencia en el Caso Sabalsagaray, que derivó en el procesamiento con prisión del general en actividad Miguel Ángel Dalmao, se sumaron fallos judiciales por los que otros militares también fueron encausados con prisión por los casos de muerte o desaparición de Roberto Luzardo, Roberto Gomensoro Josman, Ubagesner Chaves Sosa, Ramón Peré, Nelson Santana y Gustavo Inzaurralde. A pesar de la Ley de Caducidad, la verdad encontraba justicia.
Sin embargo, el avance que se lograba en el escenario judicial quedaba acotado a una fecha irremediable: el 1º de noviembre de 2011 todos los casos en los que no se llegara a una sentencia podrían prescribir, al cumplirse el plazo máximo previsto por el Código Penal. La impunidad volvía a sonreír: la ley de caducidad estaría logrando su objetivo de obstaculizar, durante 26 años, el esclarecimiento de los crímenes.
Luego de la frustración del voto rosado, los familiares de las víctimas y las organizaciones sociales sólo podían esperar que organismos internacionales fueran quienes se pronunciaran contra la ley aprobada en diciembre de 1986 para amparar los delitos de la dictadura. Ya en el año 1992, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había advertido que la ley de caducidad era contraria a los tratados y convenciones firmados por Uruguay.
Las expectativas se concentraban en el proceso que el poeta argentino Juan Gelman y su nieta nacida en cautiverio, Macarena, habían iniciado en mayo de 2006 ante la CIDH, que en febrero de 2010 terminó por denunciar el caso de secuestro y desaparición de María Claudia García de Gelman ante la Corte Interamericana. El fallo se produjo el 24 de febrero de 2011 con una condena inapelable contra el Estado uruguayo.
La Corte Interamericana sentenció que Uruguay debía remover los obstáculos que impedían juzgar en el Caso Gelman y agregó que “el Estado debe disponer que ninguna otra norma análoga, como prescripción, irretroactividad de la ley penal, cosa juzgada, non bis in ídem o cualquier excluyente similar de responsabilidad, sea aplicada y que las autoridades se abstengan de realizar actos que impliquen la obstrucción del proceso investigativo”.
A pesar del pronunciamiento del organismo internacional, los ministros de la Suprema Corte de Justicia uruguaya terminaron por considerar que casos de desaparición forzada de personas debían tipificarse como “homicidios” y prescribirían en la fecha señalada. Una posición que reiteraron aunque desde tribunales de apelaciones, juzgados y la cátedra se insistía en que los delitos cometidos por la dictadura eran delitos de lesa humanidad.


Dos años después…

Las contradicciones entre el derecho interno y las obligaciones del país con las disposiciones del derecho internacional admitido en tratados y convenciones suscritos por Uruguay, llevaron a que en los últimos meses se sucedieran los seminarios y encuentros en los que renombrados juristas internacionales ratificaron la caracterización de los delitos del terrorismo de Estado y advirtieron sobre los riesgos de incumplir el fallo de la Corte Interamericana.
A la vez que sectores allegados a los militares que están presos o que pueden ser indagados iniciaron una ofensiva “psicopolítica” con la que intentaron ganar la opinión pública e incidir en la interna militar para presionar al gobierno de Mujica, el sistema político quedó al margen del debate por los derechos humanos. Al punto que sólo se sacudió días atrás, cuando la central sindical y las organizaciones sociales  hicieron un proyecto de ley contra la prescripción.
Las señales internacionales, los simposios locales y la movilización social (el sábado pasado en aplicación de la ley de procedimiento policial se presentaron ante varias seccionales 131 denuncias sobre delitos de la dictadura), llevaron al presidente Mujica –quien había revocado los amparos firmados por sus predecesores- a admitir una ley contra la prescripción, que urgentemente consensuaron todos los grupos del Frente Amplio.
Para que no queden dudas, en la exposición de motivos se explica que la ley "tiene como propósito adaptar la legislación nacional a estándares internacionales de protección de los derechos humanos, en particular a los contenidos en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Gelman vs. Uruguay; ratificar por vía legal el compromiso del Estado uruguayo con la idea más avanzada de que ciertos crímenes afectan la dignidad humana de tal magnitud e integran la categoría contra la humanidad, y clarificar en forma inequívoca que los términos procesales para ese tipo de conductas no podrán ser computados mientras la pretensión punitiva no estuviese vigente".
“La tortura, la ejecución extrajudicial, la desaparición forzada de personas son crímenes contra la humanidad y por lo tanto imprescriptibles. El proyecto resalta esta característica fundamental. Se apoya además en la sentencia Gelman, que explicita que ninguna de las eximentes penales tradicionales como la prescripción o la cosa juzgada puede ser legítima ni legitimantes para incumplir sus obligaciones internacionales. Es a través de este proyecto que se explicita el sentido de imprescriptibles de los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado", agrega.
Dos años después del negado voto rosado, a veintitrés años de la frustración del voto verde y a veintiséis de aprobada la Ley 15.848, el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo están dispuestos a devolverle al Estado uruguayo la pretensión punitiva que le habían quitado en 1986. Caduca la caducidad, el Poder Judicial podrá indagar y juzgar sin obstáculos y los ministros de la Suprema Corte tendrán tiempo de estudiar el derecho penal internacional.

PROMÚLGUESE
La iniciativa legislativa del Frente Amplio establece:
Artículo 1. Se restablece la pretensión punitiva del Estado para todos los delitos cometidos en aplicación del terrorismo de Estado hasta el 1º de marzo de 1985.
Artículo 2. No se computará plazo proceso alguno en el período comprendido entre el 22 de diciembre de 1986 y la vigencia de esta ley, para los delitos a que refiere el artículo 1.
Artículo 3. Declárase que, los delitos a que refieren los artículos anteriores, son crímenes contra la humanidad de conformidad a los tratados internacionales de los que la República es parte.
Artículo 4. Esta ley entrará en vigencia a partir de su promulgación por el Poder Ejecutivo.
http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2011/10/el-retorno-de-la-pretension-punitiva.html

Continúa ocupación de PM

Para quedarse

24.10.2011 18:39

Trabajadores de la empresa Philip Morris continuarán ocupando la planta, luego de un fallido intento de alcanzar un acuerdo con las autoridades de la empresa. Según informaron a Montevideo Portal, desde el Sindicato de Tabacaleros la situación es "muy complicada".
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Los trabajadores de la empresa Phillip Morris decidieron continuar con la ocupación de la planta, ante el cierre de la tabacalera, anunciado el viernes pasado.

Según informaron desde el Sindicato de Tabacaleros a Montevideo Portal, la decisión fue tomada tras una reunión mantenida en la tarde del lunes en la que no se alcanzó a un acuerdo con las autoridades de la empresa.

El cierre de la planta implica el despido de 62 personas que trabajan en Abal Hnos, representante en Uruguay de la multinacional.

La decisión de abandonar nuestro país se da en el marco de un juicio entre la empresa y el Estado uruguayo, dado que Philip Morris consideró violatoria de la normativa comercial las políticas antitabaco impulsadas por el ex presidente Tabaré Vázquez.

En un comunicado, la empresa alega que "La amplia disponibilidad y presencia de productos ilegales en el mercado, combinado con una reducción de la demanda y con medidas regulatorias y fiscales que limitan la capacidad de comercializar de manera rentable nuestros productos, han provocado que el funcionamiento de la planta ya no sea viable".

El gerente general del representante de Philip Morris en Uruguay, Nicolás Echevarría, agregó que "lamentablemente, y después de haber cuidadosamente evaluado todas las opciones posibles, la compañía ha concluido que es necesario cerrar la planta en Uruguay".

Además, señaló que "las medidas regulatorias e impositivas extremas implementadas durante los últimos años han causado un cambio en la dinámica del mercado, ya que parte del volumen de los fabricantes legales se ha trasladado a operadores ilegales. Desafortunadamente este cambio sólo castiga a los trabajadores de las compañías tabacaleras que cumplen con la ley".


Montevideo Portal

La Historia se repite
Así comenzaron los ataques fascistas en la década del 60 (ataque a la sede del CC del PCU en la calle Sierra, cárcel para comunistas, atentados a clubes comunistas, muerte de un bebe, intento de asalto a la Universidad, asesinato del Profesor Arbelio Ramirez en el fallido atentado contra la vida del Che Guevara, atentados contra sinagogas, secuestro de Soledad Barret a la que le marcaron svasticas en el cuerpo, profusión de atentados contra militantes de izquierda y de la solidaridad con Cuba en el interior del país.
HOY COMO AYER: NINGUN CORDERO SE SALVO BALANDO !!

 

Arrojaron bomba incendiaria en sede del Partido Comunista

El comité central del partido fue atacado en horas de la madrugada y un guardia apagó el fuego

+ El Observador - 24.10.2011,
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    PCU se niega a votar proyecto de PPP

El Partido Comunista de Uruguay (PCU) denunció el ataque que sufrió su comité central en la madrugada de este lunes, cuando se arrojó una bomba incendiaria al local.

El hecho ocurrió a la hora 3 de la madrugada, cuando se lanzó el explosivo al local de Fernández Crespo y Asunción.

Según informó el PCU, un guardia que estaba en el interior del comité apagó el incendio originado tras el estallido.

Lorier: atentado al PCU tiene relación a discusión sobre Caducidad

El senador recordó que un mes atrás el mismo local sufrió un ataque similar

+ El Observador - 24.10.2011,
  • © N. Garrido

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    Eduardo Lorier, secretario general del Partido Comunista

Al senador comunista, Eduardo Lorier, “le preocupa” el atentado sufrido cerca de las 3 de la mañana de este lunes, cuando desconocidos arrojaron una bomba incendiaria al local de la calle Fernández Crespo y Asunción.

“Comienzan de una manera no muy grave aparentemente pero puede ir creciendo con más provocaciones”, aseguró Lorier, en declaraciones a Radio Sarandí.

Según informó el PCU, un guardia que estaba en el interior del comité apagó el incendio originado tras el estallido.

Lorier recordó que hace poco menos de un mes otro ataque similar ocurrió en el mismo local y relacionó ambos atentados con los asuntos que en estos días se discute en el Parlamento.

“En ambos momentos el Parlamento se encontraba tratando temas importantes como el de los derechos humanos” afirmó Lorier.

El senador relacionó este último atentado a la discusión de un proyecto de ley impulsado por el gobierno el que busca evitar la prescripción de los delitos cometidos durante la última dictadura militar.

Además, también lo unió al hallazgo de los restos humanos en el batallón 14 ocurrido el pasado viernes 21 y de los cuales aun no se han identificado.

Lorier afirmó que hicieron la denuncia correspondiente en la seccional policial además de comunicarse directamente con el Ministerio del Interior.

PCU relaciona atentado a su sede con aparición de restos

En la madrugada de hoy, sobre las 3, una bomba incendiaria impactó contra la entrada de la sede central del Partido Comunista, ubicada en Fernández Crespo y Asunción.

Tras escuchar un estallido, el sereno del local partidario se dirigió al acceso al mismo. Allí, el hombre se encontró con que la puerta se estaba prendiendo fuego, según contó a EL PAÍS digital el secretario general y senador del Partido Comunista Eduardo Lorier.

El PCU vincula el hecho con la aparición de los restos óseos encontrados en el Batallón 14 y la lucha contra la impunidad por parte del Frente Amplio, según se indica en un comunicado de prensa.

El legislador indicó que se está investigando la filmación de una cámara ubicada en el ingreso del local. El PCU ya presentó la denuncia y no dará detalles públicamente para "no entorpecer la investigación", según el comunicado.

Lorier recordó otro incidente, ocurrido hace aproximadamente un mes, en el que fue lanzada una bomba de alquitrán contra la misma sede, y manifestó su preocupación por estos hechos.

"Vamos ´in crescendo´, esto es una cosa que arranca de una manera, primero con una bomba de alquitrán, mañana puede ser otra cosa", expresó el senador comunista.

El País Digital

FA repudió atentado a sede del Partido Comunista

24.10.2011 | 18.48

La Mesa Política del Frente Amplio emitió una declaración esta tarde donde establece que el partido de gobierno repudia el atentado del que fue víctima la sede del Partido Comunista en la madrugada de este lunes.

El secretario general del sector, Eduardo Lorier, dijo a El País que la sede ubicada en Fernández Crespo y Asunción fue atacada con una bomba incendiaria que fue hallada por el sereno tras escuchar un fuerte estallido.

El legislador dijo que se investigará lo ocurrido a partir de imágenes captada por una cámara en la puerta del local y apuntó que hace un mes había ocurrido un episodio similar con una bomba de alquitrán.

Gerardo Leibner Foto:
Gerardo Leibner Foto: Javier Calvelo

De carne y hueso

Gerardo Leibner, autor de un extenso estudio sobre la historia social de los comunistas uruguayos.

En medio de la fiebre de "estudios comunistas" que crece desde hace un par de años en la academia y las librerías, algunos adelantos hacían esperar la publicación del trabajo de Gerardo Leibner con ansiedad. Finalmente “Camaradas y compañeros: una historia política y social del comunismo” fue editado este mes por Trilce y su autor -nacido en Montevideo en 1965, pero residente en Israel desde los años 70- estuvo aquí presentando la obra.

-¿Por qué hablar de una historia de “los comunistas uruguayos” y no de una historia del PCU?

-En el ámbito de la historia institucional del PCU puedo hacer un análisis interesante de su trayectoria política, pero no puedo ver el porqué. Cuando empecé a recopilar materiales para esa historia institucional, me fui dando cuenta de que hay explicaciones extra institucionales para algunos de los procesos. Los documentos clásicos de la historia del PCU no terminan de explicar cuestiones clave, principalmente el viraje de 1955. El segundo motivo es que los Partidos Comunistas tienen la singularidad de ser partidos de militantes, pueden tener dirigentes muy capaces pero no pueden prosperar sin una masa de militantes con un alto grado de dedicación. Para entender cómo se pasa de un partido muy sectario antes de 1955 a uno que pasa a ser de masas después de esa fecha, tenía que escarbar en la historia de los militantes, que incluye, además de la militancia partidaria, los ámbitos de sociabilidad, los lazos de solidaridad, y el partido que actúa sobre diversos segmentos de la sociedad. Y que asimismo es permeable a lo que sucede en esos ámbitos. Los partidos sectarios, en aras de una pureza ideológica, tendían a crear una impermeabilidad en relación a la sociedad; al cambiar esa dinámica se crean conductos de permeabilidad, abriéndose y tratando de influir en ella.

-¿Cómo se hace para estudiar a los comunistas de “carne y hueso”, al cinturón social del PCU al cual le llegaba y con el cual dialogaba su estrategia?

-Hay que utilizar fuentes que no son muy comunes en la historia política, por ejemplo las páginas no políticas de El Popular. Tratar de ver cómo abordaban el deporte, por qué tienen una sección de carreras de caballos -algo que iba un poco en contra de la ética de los socialistas, los comunistas y los anarquistas-, las crónicas del Gordo de Fin de Año, o las páginas sindicales. Otra fuente es la historia oral, los relatos de la vida cotidiana, que está impregnada de política, y que permite acercarse a la ideología social, que es diferente a la doctrina ideológica. Hay una diferencia entre la forma de ver la sociedad y lo que decían sobre la sociedad. Muchos prejuicios, por ejemplo, no son políticamente correctos para la doctrina, pero uno los encuentra en diferentes niveles.

- En un capítulo compara la impronta "moralista y oficial" de Justicia, con la agilidad informativa que tuvo más adelante El Popular, con espacios para el deporte o el turf. ¿A qué atribuye que en un momento lo "popular" se convirtió en sinónimo de estrictamente varonil?

-Un tema es que los grandes sindicatos, como la construcción o los metalúrgicos, eran esencialmente de hombres, y gremios como el textil, un sector en el que 80% eran mujeres, eran conducidos por hombres: Héctor Rodríguez, Juan Angel Toledo y luego Thelman Borges. Pero no es sólo eso, la psicología social del medio popular montevideano, y algunos centros urbanos del interior, como Paysandú o Juan Lacaze, estaban impregnados de concepciones varoniles. Otro aspecto que impacta es la violencia anticomunista a comienzos de los 60, que como contrapartida genera una épica militante cada vez más combatiente, que refuerza la tendencia hacia la masculinización del discurso y de las formas. Es visible, en El Popular, una reducción de los espacios para temas femeninos, y además cambia la forma de tratarlos: ya no hay reivindicaciones de mujeres obreras, sino recetas de cocina o consejos de moda. Todo desde una óptica proletaria, aunque desde una división tradicional de género, lo cual es contradictorio: mientras aumenta la presencia de las mujeres en el ámbito laboral, desde El Popular se refuerza la concepción de la mujer en tareas domésticas. Se publican recetas de cocina "para esta época de crisis", o qué tipo de menú es "nutriente y rico" para los hijos. En cambio, en la vieja Justicia, o en la revista Nosotras que se publicó a fines de los 40, se trataba más el tema de la mujer trabajadora. Mujeres rusas que manejaban tractores o que trabajaban en la construcción, reforzando la idea de que no había tarea que la mujer no pudiera realizar, algo que luego desaparece con El Popular, salvo en situaciónes exóticas, como una mujer astronauta.

-Justicia y El Popular reflejarían los dos períodos del libro: el primero la era Gómez (1941-1955) y el segundo la era Arismendi (1955-1973).

-Sin dudas. Justicia perdura un año y medio después del viraje, pero antes ya se empieza a plantear en la redacción del diario que es importante cambiar la imagen. En los 40 circuló un medio muy interesante, Diario Popular, manejado por el PCU pero no exclusivamente comunista; había aliados, sobre todo de la izquierda batllista, era un avance de lo que sería un diario frentista. Lo que se buscaba era retomar esa línea, con aspectos de interés para los sectores sociales sobre los que se quería influir.

-¿Cuáles eran las dificultades para ser militante comunista en el interior del país? Hubo experiencias de militancia que fueron diferentes a las que el partido ensayaba en los ámbitos urbanos, como la de Pedro Aldrovandi.

-Uno de los mayores déficits de la estrategia del Partido Comunista es que se planteó la alianza obrero-campesina y nunca la logró. El primer problema de eso es que nunca pudieron identificar quién era el campesinado uruguayo. En un momento, al igual que los socialistas, al igual que Sendic, se fueron a organizar jornaleros agrarios, pero eso no es campesinado, es proletariado agrario, y además era un sector muy inestable, porque muchos de ellos iban y venían según la zafra. Se hizo un esfuerzo heroico por organizar a los asalariados rurales, porque fue en condiciones donde no había libertades ni garantías, donde los administradores de las propiedades eran capaces de sacar un revólver y pegarle dos tiros a una persona y nadie se enteraba, donde había represión, prejuicios y un déficit cultural muy grande de esa gente. La ley no era ley, la Policía descaradamente pateaba para el lado de las patronales. Ahí Aldrovandi se destacaba. En un informe de un espía policial de Paysandú, que se lo envía al presidente Luis Batlle Berres -al que le gustaba recibir personalmente esa información-, dice que hay que tener cuidado con Aldrovandi, porque habla como la gente del campo, es dicharachero, les cae bien, habla pausado y crea confianza. Algo parecido a lo que se transformó Mujica hoy día, que antes no era así, o Benito Nardone en su momento. Una persona con capacidad para entrarle a la gente de campo con sus formas de expresión. Moverse así era muy difícil, y además hay otro factor y es que el interior es muy diverso, no es la misma gente en Colonia que en Tacuarembó. Yo creo que hay un déficit en el estudio cultural del interior del país. En la historiografía uruguaya no hay nada. Es la mitad del país, que pesó políticamente con mucha fuerza, y ni la intelectualidad ni la izquierda supieron nunca desentrañar sus claves culturales.

-Otra de las dificultades para llegar a la gente del interior era el anticomunismo…

-Claro. Hubo varias oleadas de anticomunismo inducidas para inmunizar contra la posibilidad de la sindicalización. La primera fue en el año 1950, una gira del embajador estadounidense por el interior del país. Llegaba a las localidades dos o tres días antes del anunciado acto de los comunistas, se reunía con los notables del lugar, hacía un acto público en que hablaba de los peligros del comunismo, y luego cuando venía el acto comunista terminaba generalmente apedreado y reprimido con la colaboración de la Policía local. Esa campaña significó un atraso tremendo para los comunistas, porque en los pequeños lugares del interior, donde todo el mundo se conocía, las familias comunistas quedaron marcadas y muchas de ellas tuvieron que emigrar. Entre 1950 y 1952 hubo un éxodo de familias comunistas hacia Montevideo. Así el partido perdió mucha inserción. Luego vienen las campañas de Nardone, a partir de 1958, y ésa es otra ola. Empieza a funcionar en el interior una organización de extrema derecha que se llamaba la ORPADE -Organización de Padres Demócratas de Alumnos Liceales-, y se dedican a denunciar la presencia de comunistas en las instituciones de enseñanza del interior del país y a propiciar su expulsión de los liceos, a veces creando provocaciones violentas, enviando a adolescentes en los liceos a crear un incidente violento con el profesor para tener una excusa para echarlos. Eso quiere decir que había dificultades adicionales a los desaciertos de los comunistas. Por ejemplo, donde sí logran resultados es en la sindicalización de los peones de campo de toda la cuenca lechera, pero eso genera un problema. Los patrones de esos peones eran propietarios de pequeños tambos, campesinos, y al sindicalizar a sus peones, los comunistas se ponen en contra a los tamberos. Entonces, en vez de propiciar la alianza obrero-campesina, se ponen en contra a un sector muy estable de la sociedad rural. Y otra cosa que ocurre, de la cual sólo tengo la hipótesis, porque no hay una historia sobre la evolución económica del interior que me lo confirme, es que el sistema de la medianería, que era muy común en los años 50, se va perdiendo en los 60. Los medianeros eran los que arrendaban parte de un campo, cultivaban allí, y de su producto una parte la entregaban al propietario y la otra se la vendían. Ese sector, típicamente campesino y sin propiedad de la tierra, potencialmente podría tener interés en la reforma agraria, pero va desapareciendo.

-¿Cómo asimiló el PCU en los 50 y 60 fenómenos culturales nuevos, como la llegada del rock?

-Sobre eso encuentro un cambio de línea sobre la marcha. Primero hay una recepción muy negativa, que coincide con los primeros números de El Popular. En febrero de 1957 se exhibe la película Al ritmo del reloj, el símbolo de la expansión del rock en sus primeros tiempos, y El Popular comenta la película poniendo una foto de unos jóvenes bailando en Punta del Este, el balneario de los ricos, y dice algo así como que hay una juventud millonaria de espaldas al país, que está en un frenesí de influencias foráneas.

-Es una lectura que coincide con la de los medios conservadores…

-Claro, lo que sale es una especie de nacionalismo cultural, pero revestido de clasismo. Los que bailan el rock son millonarios, vende patria, y de Punta del Este. Y al lado de esos comentarios El Popular publica la foto de una obrera textil marcando el reloj, y se la describe como una sufriente obrera luego de trabajar mil horas al ritmo infernal del capitalismo. Pero esa reacción negativa dura dos o tres días. A la semana ya no se habla de eso, pero en un anuncio de una fiesta de la juventud comunista aparece un espectáculo de rock. O sea, alguien se avivó, algo pasó ahí, capaz que la gente de la UJC les dijo que se dejaran de joder, y si bien nunca se deshicieron de esa actitud inicial agresiva ante la nueva moda juvenil, tampoco la repitieron. También, al principio, tuvieron otras actitudes ambivalentes con respecto al pelo largo, o las modas, y luego se les pasó porque también los camaradas empezaron a usar pelo largo. Y eso tiene que ver con la concepción varonil, homofóbica. A mediados de los 60 El Popular comenta la moda unisex que se está usando en Europa como una degeneración de la sociedad burguesa, la demostración de su podredumbre, porque ya no se sabe quién es quién, se están perdiendo los géneros. De todas formas, si bien siempre existieron en los comunistas estos residuos de conservadurismo cultural, que además atravesaban a toda la sociedad, terminaba prevaleciendo la actitud abierta, luego de algunas pugnas internas en torno a esas cuestiones. Una persona que entró a la UJC a comienzos de los 60 me decía que “había unos viejos de mierda reaccionarios que se ponían a joder por el pelo largo y por eso y lo otro, pero luego venía Arismendi y nos decía que no nos preocupáramos, que él les iba a hacer callar la boca”. Lo que había cambiado es que la apertura cultural terminaba imponiéndose por sobre esas actitudes. Aunque esto no pasaba en el caso de la homofobia.

-¿Qué pasaba con la homofobia?

-Tanto el Partido Comunista como el resto de la izquierda eran generalmente homofóbicos. Se ponía un razonamiento clasista detrás de la homofobia, el concepto del puto, que está asociado al de la prostitución. Se discutía sobre si afiliar o no a las prostitutas, y tengo un testimonio de que el secretario de organización del partido, Alberto Suárez, cuestionó a dos camaradas que afiliaron a una prostituta, y ellos le contestaron que era una trabajadora, que cómo no la iban a afiliar. Y ahí hay un enfrentamiento entre lo clasista y lo cultural. El concepto de puto y de puta iba en contra de lo que se consideraba la dignidad del trabajador. Se los reconoce como trabajadores y explotados, son víctimas sociales, pero han perdido la dignidad desde el punto de vista de los comunistas, y como la han perdido, se venden. Son casi equivalentes a un carnero, un rompehuelgas, o a un lumpen. Son víctimas inconscientes. Y por otro lado está el concepto del maricón, el homosexual afeminado, quien tenía dos problemas para los comunistas de aquella época. Se acentuaba el hecho de que refinaba sus modales, de que era amanerado, y eso se consideraba como falta de la valentía y la virilidad necesaria para afrontar las dificultades de la militancia. El maricón es un flojo, es un débil, ¿cómo va a resistir una confrontación? Y además el maricón era considerado un aburguesado, porque la figura del burgués en el imaginario no sólo de los comunistas, sino incluso desde comienzos del siglo XX con los anarquistas, es la de un hombre afeminado, que por la falta de trabajo manual y esfuerzo físico, por exceso de ocio, se ha convertido en algo más femenino. Ése es el imaginario propagandístico que había en el movimiento obrero. Y eso pesa, además de todos los prejuicios que compartían con el resto de la sociedad sobre la sexualidad. En cambio el lesbianismo era menos grave. Y eso tiene que ver con la concepción varonil que los comunistas tenían de la militancia.

-¿Cómo han tomado los militantes más veteranos este enfoque no tan centrado en "la política”?

-No tengo suficientes reacciones al libro. Algunos lo toman por el lado nostálgico, porque puede tocar una fibra personal y eso les gusta; otros, tal vez más apegados a una línea del PCU, lo miran medio raro, y preguntan qué se quiso decir con esto o con lo otro. Y me parece bien, tengo interés en generar estas discusiones, más como ciudadano que como historiador. Nuestro rol es tratar de aproximarse a verdades históricas, porque llegar nunca llegaremos, y más allá de eso en la historiografía actual, en general falta ligar más lo social con lo cultural y lo político, sin considerarlos como enfoques separados, buscando cruces.

-No hay una “memoria comunista” de lo sucedido en los 60 y los 70, como sí hay por ejemplo una épica tupamara. ¿Por qué sucedió eso?

-Soy un poco externo a esos procesos, por no vivir en Uruguay. En los últimos años eso ha cambiado, está el libro de Marisa Silva [Aquellos comunistas], hay un artículo interesante de Vania Markarian sobre la UJC, son primeros intentos de ubicar al PCU en el lugar debido, por su papel en la historia de la izquierda uruguaya. Y su papel ha sido dejado de lado por una narrativa mayormente tupamara. Puedo explicar el silencio, pero no ese despertar actual. El silencio tiene que ver con la crisis del 90, el descreimiento y la frustración por la caída del bloque oriental, el abrir los ojos a una realidad impensada desmoralizó a los comunistas y les impidió expresarse durante muchos años. Vivieron épocas muy largas de duelo, y luego las divisiones internas, que dificultan referirse al pasado sin ser interpretados en clave de esas luchas. Creo que algunos textos, como El ocaso y la esperanza, de Jaime Pérez, cayeron muy mal, y llamaron al silencio, con la excepción de las reflexiones de Vladimir Turiansky. Otro texto influyente es el de José Jorge Martínez [Crónica de una derrota], que es el único que habla de derrota, y no es casual que se haya publicado después de su fallecimiento: eso también es un símbolo de ese llamado a silencio.

-A pesar de que puede existir una subvaloración al papel del PCU en la unidad sindical y política de la izquierda, en el libro se interpreta la buena votación de 1989 como un reconocimiento. ¿Por qué?

-Creo que en esa subvaloración hay un problema de relatos. Relatos como el de Héctor Rodríguez, un obrero textil, intelectual y un gran escritor, habían opacado esa realidad, de una corriente comunista, en mi punto de vista, que fue mayoritaria, determinante y hegemónica durante el proceso de unidad sindical. Claro que hubo otros, si no no había forma de hacer la unidad; la hicieron con Rodríguez, con (Gerardo) Gatti y (León) Duarte que venían del anarquismo, con los socialistas, con independientes cercanos al PCU como José D'Elía. Aunque cometiendo errores, los comunistas perseveraron en la estrategia de unidad. En cuanto al FA es un poco más complejo; con otros actores que intervienen, creo que el PCU también es determinante, no tanto en la configuración táctica de 1971, sino porque desde 1962 el PCU venía hablando de un frente de izquierda sin exclusiones, a diferencia de los socialistas y Erro, que manejaban otras ideas. En ese sentido creo que su papel ha sido subvalorado y que en la elección de 1989 -que no he estudiado- tengo la impresión de que incidieron varios factores. Uno, el reconocimiento al papel del PCU en la dictadura, algo que en 1984 no se podía ver porque los candidatos comunistas estaban proscriptos. Otra cosa es el gesto que tienen los comunistas en 1989 para destrabar la situación de Danilo Astori. Sabiendo que no llegaba a ser vicepresidente, plantearon que encabezara todas las listas, pero sabiendo que iban a ser los que iban a sacar mejor votación, que luego se lo resten a la lista más votada. Sacrificaron un senador propio, cosa que no creo que hoy algún sector del Frente sea capaz de hacer [risas], para que Astori pudiera ser el senador de todos. Y eso iba en la línea de la historia del partido, porque si uno se fija en sus alianzas del 62 y del 66, en el FIDEL cedieron a los aliados lugares que no tenían proporción con su peso electoral real, como pasó con Ariel Collazo entrando a la Cámara de Diputados. En aras de la amplitud, de la unidad, sacrificaron a su gente. Dos de los senadores más destacados de la 1001 fueron Germán Araujo y Francisco Rodríguez Camusso, que no eran comunistas. También estaba el factor de la militancia, que en el 89 se dio con mucha fuerza. El Partido Comunista tenía una militancia que contagiaba en muchos sectores juveniles especialmente.

-En el libro señala la contradicción entre la tendencia de los comunistas a analizar la realidad a partir de un enfoque marxista-leninista y su incapacidad de aplicar eso a la propia historia del partido. ¿Cómo explicó el PCU la muerte del “socialismo real” y su propia crisis?

-Hay una impronta idealista en los relatos comunistas, lo cual es toda u

na paradoja para quien se define como materialista. Sin embargo, está presente la épica, el romanticismo de ser revolucionarios; toman de Marx esa idea de que los filósofos interpretaron la realidad y ahora corresponde transformarla. Es un acto de voluntarismo, es una formación del movimiento comunista internacional, y es una paradoja que han tenido todos los grupos marxistas que creían en la revolución. La revolución como ese proyecto casi mesiánico de tomar el cielo por asalto, como decía Lenin. También los fracasos luego son vistos como producto de individualidades (esa idea de qué pasaba si era Trotsky y no Stalin), o eso de poner mucho centro en la línea política, son cosas que alejan del marxismo como herramienta de análisis de la sociedad. Al ser un proyecto voluntarista que requiere de la gente altos grados de energía, si te formás como persona en torno a ese proyecto, entonces caés en la creencia de que todo depende de lo que hagas, y si lo hacés bien o mal, o si te esforzaste lo suficiente. Lo que no sucede como debería haber sucedido, lleva a la autocrítica, individual o colectiva, o ayudar a esa autocrítica, que lleva a los enfrentamientos y las desilusiones, que están en proporción directa con las expectativas. Olvidando que hay otros factores que juegan, que hay adversarios, que nadie juega solo en la cancha. Pero sin esa dosis de voluntarismo no hay partido de nada, nadie sale a transformar la realidad sin ilusionarse, la ilusión es un elemento necesario. Aunque luego se te vuelve en contra. Es parecido a lo que sucede con un matrimonio, o una relación amorosa prolongada: se ha invertido tanto en lo emocional, en lo práctico y en las ilusiones creadas durante el enamoramiento, que cuando eso se quiebra es todo más difícil.

-Según el libro había una especie de lenguaje específico de los comunistas, una serie de códigos gestuales o de palabras que hacen que los militantes de una generación se entiendan con facilidad, y que a quien no los conoce le cueste entenderlos. ¿De dónde surge ese código específico y qué cosas te parece que dice de los comunistas?

-Primero dice mucho acerca de que los comunistas funcionaban como una comunidad y no sólo como un partido, una colectividad que compartía símbolos, códigos, en la cual estaba muy claro quiénes somos y quiénes no somos. Al ingresar al partido había un proceso muy fuerte de iniciación que tenía que ver con la educación ideológica, pero también con la adopción de un sistema de organización y de una cultura organizativa, con un lenguaje muy claro. El concepto de “informe”, o de “dar línea”, son conceptos que no se entienden en otros ámbitos, o que se empezaron a entender cuando el partido fue tan grande que comenzó a permear otros ámbitos. Cuándo y cómo se le dice a alguien "compañero", con qué tonalidad de voz, cuándo se pasa a hablar de "camarada", que a veces es lo mismo que compañero pero a veces no. Qué significa ser un "amigo del partido", a diferencia de un compañero o un camarada. A las personas de fuera les cuesta percibir el significado de esos conceptos. Hay también algunos términos de la jerga de la Internacional Comunista, que tienen que ver con los libros de formación, con la lectura de Dimitrov, a quien Arismendi citaba muchas veces. O también con la literatura heroica del movimiento comunista, libros como Así se forjó el acero, de Nikolai Ostrovski, que todos los criados en familias comunistas leímos en algún momento, y lloramos y nos emocionamos con él, y de ahí surgen términos que luego se repiten en la vida.

-Pese a todo ello, rechaza el concepto de identidad para hablar de esos elementos comunes.

-Lo rechazo por lo esencialista de las acepciones más comunes de esa palabra. Identidad significa asumir que algo es idéntico a algo, pero desde el punto de vista filosófico nada es idéntico a otra cosa. Si bien hay muchos estudiosos del giro cultural y el giro lingüístico que abordan estos temas y flexibilizan ese concepto, la mayoría de la gente cuando oye "identidad" piensa en algo congelado. Por eso prefiero hablar de identificaciones, lo cual le devuelve al individuo la posibilidad de identificarse o no con esa ideología social.

-Utiliza palabras fuertes para referirse al período de Gómez, como “involución” o “sectarismo”, que tienen una carga de sentido peyorativo. ¿Eso no lo acerca demasiado al discurso del PCU de Arismendi, que incluso utilizaba algunas de esas palabras?

-Las palabras que yo utilizo no se utilizaron tanto, sino otras. Uso el concepto de "secta", no sólo de "sectarismo", y lo uso no en el sentido que lo usaba la gente de Arismendi para referirse al período de Gómez, sino en uno más antropológico. Analizo dinámicas que son de sectas religiosas, en el sentido más estricto. Puede sonar peyorativo; lo lamento, y estoy de acuerdo en que la palabra está muy cargada, pero creo que es la forma más adecuada de referirse a ese fenómeno, la palabra que más me aproxima al análisis que hago del Partido Comunista bajo la dirección de Eugenio Gómez. Puede ser que se me escape una valoración negativa mía del período.

Lucas Silva Mauricio Bruno
La Diaria
DIJO QUE NO HARÁ DENUNCIA

Bianchi: Bonomi “pierde credibilidad”

La directora del Bauzá publicó una carta en la que se defiende de las acusaciones del ministro del Interior, acerca de que echó a dos policías del centro de estudio mientras reclamaba por más seguridad

+ - 24.10.2011 El Observador
  • © M. Cerchiari

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    Graciela Bianchi, directora del Bauzá

un intenso duelo mediático con el ministro del Interior Eduardo Bonomi por la seguridad en ese centro de estudio, hizo pública este lunes una carta en la que anuncia que no volverá a hablar públicamente sobre el tema, aunque arremete nuevamente contra el secretario de Estado, sobre quien afirma que fue “mal informado”, acerca de las denuncias que realizó acerca de la funcionaria.

El miércoles 19, el mismo día en que profesores del liceo se reunían con autoridades de la Fenapes y del Consejo de Educación Secundaria para analizar soluciones a la falta de seguridad en el liceo, Bonomi se mostró molesto por la postura pública de Bianchi, quien amenazó con cerrar las puertas de la institución si no se le brindaba una guardia permanente. Bonomi aseguró que, pese a las denuncias de la directora, Bianchi había echado del liceo dos funcionarios policiales del programa Comunidad Educativa Segura, y afirmó que denunciaría a la docente ante el Codicen.

Tras negar los hechos, y asegurar que tiene “cientos de testigos” que ratifican su posición, Bianchi expresa que “quien pierde credibilidad no es sólo el señor Bonomi, sino su investidura, lo que es sumamente grave”.

“Algo no cierra: trescientos profesores, tres mil alumnos, los vecinos, nadie cuestionó a la que suscribe por actitud alguna en cuanto al servicio policial. Ni mucho menos los propios funcionarios que tuvimos durante  años ni los que contamos ahora por pocos días. Tampoco es posible echar y maltratar a alguien que no está”, expresa Bianchi, que agrega: “quien ha dedicado su vida a la educación, en el acierto o en el error y no por cierto por la remuneración ni por el reconocimiento social, tiene el derecho de sentir afectado su honor y la condición de docente preocupada por la comunidad educativa. En realidad duele. Y esto lleva a la indignación. A pesar de ser agnóstica considero sabio el concepto de “ira de los justos” sentado como principio fundamental en la propia Biblia. A esta fuente recurro con frecuencia”.

“Esta simple ciudadana y Directora de un Liceo sólo pretende que se reconozcan que tenemos un problema, que el Ministerio del Interior tiene un problema para dar seguridad a las instituciones educativas, que no somos parte del problema sino de la solución, porque tenemos la humildad de realizar propuestas en coordinación, pero jamás aceptaremos imposiciones en el ámbito educativo que no sean pedagógicas. Cada uno es especialista en su área de trabajo. Sólo hay que articular, pero para esto es necesario no confrontar y mucho menos descalificar”, indica Bianchi, luego de dar una extensa relato sobre los sucesos de la última semana.

“El señor Ministro no ha sido bien informado, pero un Ministro de Estado y sobre todo del Interior, que en nuestra tradición republicana es el Ministro de Gobierno por antonomasia, no debe hacer las graves afirmaciones que realizó, por lo menos porque la comunidad del Bauzá y los vecinos saben que sus dichos no se ajustan a la verdad. Y quien pierde credibilidad no es sólo el señor Bonomi, sino su investidura, lo que es sumamente grave”, expresa Bianchi.

Además de eso, la directora del Liceo anuncia en su carta que está dispuesta a enfrentar una denuncia en su contra, tal como anunció el ministro del Interior. “Con respecto a las denuncias y anuncios de investigaciones administrativas, tengo  el estado de derecho para articular defensa, teniendo la conciencia profesional tranquila que no soy inepta, no he sido omisa y no he cometido delito”.

Bianchi también expresa que desistió de realizarle un juicio penal por difamación e injurias a Bonomi. “Se convertiría en un circo mediático, ocuparía tiempo que la justicia necesita para otros problemas más importantes. Por otra parte, yo cuento con cientos de testigos que no están sujetos a la férrea disciplina del cuerpo policial, por lo que ya están acreditando lo que  libremente saben. Pero por sobre todas las cosas, lo que  nos importa  ES LA EDUCACIÓN y en especial la EDUCACIÓN  PÚBLICA”, escribe la directora del Bauzá.

“A partir del presente no realizaremos ninguna declaración referida a este tema, limitándonos a poner toda nuestra disposición, formación y esfuerzo para lograr los cambios necesarios en la EDUCACIÓN que es lo realmente importante. Si el señor Vicepresidente de la República Contador Danilo Astori antes y el señor Presidente de la República José Mujica ahora, se han manifestado en el sentido de apoyar las innovaciones en las instituciones educativas, apoyar las que se están realizando en el liceo Bauzá, reconociendo que debemos tener libertad  para llevarlas a cabo, déjennos trabajar que no los defraudaremos”, finaliza Bianchi.

La carta completa puede leerse aquí

 

Telenovela de "alto nivel": LA TERCERA RENUNCIA DE TABARE VAZQUEZ

Reintegración

Lescano invitó a Vázquez a participar en actividades de Comisión de Programa del FA antes de fin de año.

Las declaraciones de Tabaré Vázquez en Salto, tomando con humor la posibilidad de ser candidato a la presidencia, y las de Lucía Topolansky respaldando al ex presidente parecen haber calmado las aguas en el Frente Amplio (FA), luego del impacto que generaron los dichos en el colegio Monte VI. Entre los dirigentes más cercanos a Vázquez hay quienes prefieren dejar pasar un tiempo, otros que ya piensan alternativas para su regreso, y también están aquellos que combinan ambas posiciones.

El ministro de Turismo y Deporte, Héctor Lescano, invitó ayer a Vázquez a participar, antes de que termine el año, en actividades de la Comisión de Programa del FA, que él preside. "Quizá pueda ser un primer paso", dijo a la diaria el dirigente de Alianza Progresista, que ayer habló por teléfono con el ex presidente. Según dijo, aprovechó para transmitirle "el afecto" manifestado por los militantes aliancistas en un encuentro regional efectuado en Florida, en el que se emitió una declaración de respaldo.

Lescano piensa que "la oportunidad y el alcance" de las declaraciones de Vázquez "son materia opinable", aunque en términos "de sinceridad y de transparencia es preferible el exceso y no pecar por defecto". El FA ahora debe tener, según dijo, "la prudencia y el respeto de un tiempo que corresponde a decisiones personales intransferibles", y Vázquez necesita "saber lo que piensa la totalidad del FA acerca de la gran importancia de su liderazgo". Para Lescano, todos los frenteamplistas esperan que Vázquez reconsidere su decisión; dijo ser "optimista" en ese sentido.

Lescano le recordó a Vázquez que en una visita a la Comisión de Programa del FA había manifestado "su deseo de cooperar". Por eso lo invitó a participar en alguna de las actividades que la comisión realizará antes de fin de año, en particular, en algunas en las que estará en discusión el documento de actualización ideológica presentado por el ex presidente al Plenario del FA. "Quizá antes de algunas acciones públicas más directamente políticas, la participación en eventos de naturaleza programática pueda ser un primer paso", dijo Lescano a la diaria. "Me gustaría mucho porque, obviamente, significa un ámbito distinto al que podría ser el organismo de dirección política. Los espacios programáticos son de asesoramiento, y contar con su experiencia sería muy útil", aseguró. Para otras actividades públicas, Lescano sugirió "dejar pasar este año".

No pienses que

El jueves, en una conferencia en la Regional Norte de la Universidad de la República, Vázquez se refirió a su alejamiento de la política y dejó intactas las chances para 2014. "Para aventar sospechas y calmar ansiedades que pueda haber aquí mismo quiero advertir a mi colectividad política que no seré candidato... en las elecciones de 2029", bromeó. Vázquez se fue coreado: "No se va, el Taba no se va", le gritaban.

En tanto, Lucía Topolansky aclaró que no tiene "nada contra Tabaré". "Al contrario: es mi pollo", sostuvo. En entrevista con Brecha aseguró que tiene la convicción de que el ex presidente "va a volver". La senadora del Movimiento de Participación Popular precisó que las declaraciones de Vázquez sobre la posibilidad de un enfrentamiento bélico con Argentina le generaron dos preocupaciones: por un lado, que hicieran "retroceder casilleros" en la relación con Argentina; por otro lado, "a quién le pediría el apoyo". "Yo dije lo que es el sentimiento del frenteamplista de a pie. A los que somos de izquierda nos rechina un poco la sociedad con Bush", explicó.

De todas formas, la senadora aseguró que las palabras de Vázquez "no lo inhabilitan para que sea el candidato en 2014", y, aunque dijo que si él renuncia "el FA es capaz de construir una candidatura", esa posibilidad es más compleja. "Hay que pensar que Vázquez terminó su gobierno con la tasa de aprobación más alta de la historia. Tenés que ser muy nabo para no valorarlo. Ahora, si por determinadas circunstancias eso no se da, de la cantera a mí se me pasan por la cabeza nombres potenciales, pero no los voy a decir", advirtió.

 

Resumen enviado por Amarelle...que ha vuelto!!

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