Uruguay - Punta del Diablo: Apuntes quizás tardíos.

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

197545.jpgNo soy objetiva y de esto algo sé.

Soy arquitecta, exdocente de la Facultad de Arquitectura donde culminé mi carrera funcional con la co-dirección de un Taller, integro una Cooperativa de Profesionales que realiza intervenciones en Asentamientos Irregulares, por lo que he participado en la postulación de muchos planes de ordenamiento y también en su ejecución, soy madre y abuela, he luchado por dar testimonio de que otra sociedad es posible, en fin.... practico y veo los hechos desde este lugar y reitero no soy objetiva.

Soy pecadora y mi culpa, terrible según parece, fue y es, tener una pequeña cabaña en el borde costero de Punta del Diablo, junto a otras trescientas familias colocadas hoy en el banquillo de los acusados como “cuasi delincuentes “.

Infelizmente ocasionales problemas personales me han impedido estar en forma más activa en todo el lamentable proceso que se está viviendo en las últimas horas y es por ello que en más no permaneceré callada, aunque estos apuntes sean quizás tardíos.

No he estado ausente en pasados intentos de avasallamiento de derechos donde junto a otros pobladores y veraneantes ( no tengo la costumbre de separar sino de unir ) he aportado ideas alternativas a soluciones que generan fracturas.

 

Nuestra sociedad fragmentada cada día más exige romper esta lógica perversa.

El “ divide y reinarás” es más viejo que el hilo negro, pero sigue sacando pecho como idea rectora de non santos intereses.

Saben, quienes me conocen que siempre he integrado colectivos y he luchado incansablemente desde el anonimato, en el trabajo de base y como una más,

por generar redes, urdimbres, costuras inevitables que nos plantea la convivencia entre seres civilizados. Y para ello hay que sentarse a negociar y hay que tener paciencia, mucha paciencia para que no se generen heridas imposibles de curar.

 

197544_298.jpgSaben quienes me conocen que no necesito de las rentas de mi cabaña para vivir por lo que hoy la disfrutan mis hijos, quienes dable es decir han mantenido los lazos construidos desde pequeños con amigos lugareños. No me anima el legítimo temor a quedar en la calle que respeto y mucho, si es que estoy en la lista de las próximas intervenciones, habida cuenta de que he sufrido pérdidas mucho más importantes que un ranchito, de madera, paja y quincha, al que le he podido dar calor y color para el disfrute de muchos de los que buscan en Punta del Diablo otra forma de vacacionar.

 

No es eso lo que me moviliza. Lo que me motiva es que bajo ningún concepto puedo aceptar lisa y llanamente que impunemente se sigan procedimientos reñidos con la democracia, procedimientos violentos, amenazantes, conminativos, medidas ejemplarizantes tan nefastamente intimidatorias.

 

Si ha sido un mortal pecado ocupar territorios que no son nuestros, pacíficamente y por más de treinta años, y hay entonces que tomar medidas ejemplarizantes para que ello no vuelva a ocurrir, cuál es la lectura que hacen hoy nuestros jóvenes y niños al ver la violencia de una acción que purgará para siempre la ocupación de terrenos por parte de “casi delincuentes que han abusado al instalarse en el dominio público” ?

Es que puede actuarse de esta manera ?

 

Objeto terminantemente este proceder que no contribuye en nada a la comprensión de la complejidad de una solución final que contemple a todos los actores involucrados

No puede haber Plan de Excelencia que ignore parte de la realidad, actores que han sido determinantes de lo que día a día se ha ido construyendo sobre la base de aquel pequeño pueblito de pescadores.

 

No puede ignorarse que quienes llegamos a ese lugar para compartir incluso carencias y sufrimientos con los antiguos pobladores cuando a nadie le importaba ese olvidado rincón departamental debemos ser por lo menos respetados.

Junto a mis padres llegamos a ese territorio –de nadie- en el año 1979 y compramos –escritura mediante- los derechos de usufructo de una vivienda de material y dos ranchos de paja, a un amigo pescador retirado ya.

 

casapunta-20110913124928.jpgPeleamos por la Cooperativa de pescadores, Trabajamos en la colocación del charque evitando la especulación de intermediarios, junto a otros pioneros en el lugar, como los que se reunían en el rancho del Dr. Toscano compartimos veladas e intentamos promover la ejecución de artesanías.

 

Colaborámos con la Escuela promoviendo intercambios entre niños de Montevideo y lugareños. Promovimos también e integramos la Sociedad Civil Punta del Diablo desde donde se consiguieron importantes aportes para ese creciente pero abandonado pueblo. Se compraron tanques para la basura, se hicieron pozos negros en muchas viviendas para no contaminar la playa, se consiguió que bajara la barométrica e igualmente que se mejoraran los caminos de acceso

 

Se organizó el pago del “impuesto a las construcciones irregulares” recaudado por el propio Estado.

Es cierto sí, estamos en terrenos que no son nuestros pero estoy segura que muchas de las familias que hoy estamos en el tapete, hemos procurado de variadas maneras contribuir al engrandecimiento de lo que hoy es Punta del Diablo.

 

La primer quincena de enero estalla la movida de un turismo diferente: joven, alegre, informal,

Quién no ha buscado afanosamente rancho a rancho alquilar una de nuestras casitas? y desde nuestro lado: por qué negar oportunidades de trabajo a familias para quienes dicha renta es equilibrante de mermados presupuestos familiares?Por qué negar esta oportunidad a otros quienes año a año volcamos esas ganancias a mejorar nuestras cabañas para el disfrute de una mejor estadía de otros para generar un mejor paisaje, para mantener limpio nuestro entorno.

 

9436.jpgTodo esto también ha contribuido en el desarrollo de trabajo en construcción, en gastronomía, en una mayor oferta para servicios cotidianos, práctica de deportes náuticos, surf, no faltan los que aprovechan horas en la pesca, los que acampan, los que se divierten en las discotecas, los que organizan viajes a otros singulares lugares como Valizas, Aguas Dulce o el Polonio, los que han desarrollado hospedajes y hotelería para todos los gustos, los que se se brindan en la oferta de artesanías de las más variadas

No entiendo nada, he confesado que de esto sé algo apenas. No sé cual es entonces el argumento, tan pesado él, como para que tanta historia haya quedado en el olvidado tan rápidamente.

 

Será que arbitrariamente se busca instalar y consolidar un turismo fashion?

Será que hay otros intereses que empujan para soluciones de casi exterminio? Sinceramente me declaro incompetente, Desde una mirada obviamente comprometida, desde mis conocimientos de instrumentos falsamente técnico-acépticos reafirmo igualmente la existencia de otros caminos.

 

Arq. Teresa Rodríguez de Morón.

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