Uruguay: Segunda marcha en defensa de la tierra y contra Aratirí

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Fotos de la marcha en defensa de la tierra y contra Aratirí [12 de Octubre].

    Hoy cerca de las cuatro de la tarde marchamos desde el Obelisco una vez más en defensa de la tierra y contra el mega-proyecto de minería a cielo abierto de la empresa Aratirí.

    La tierra no es mercancía, no es propiedad de nadie. La tierra es lo que nos nutre y nos da vida y por ende, cualquier proyecto que atente contra ésta también está atentando contra nuestras vidas.
    ¡A hacerle frente a estos proyectos que amenazan la tierra! ¡A hacerle frente a estos proyectos del capitalismo que no tienen otro fin que la devastación de la tierra para que algunos se llenen los bolsillos de dinero!
    ¡No a la minería! ¡Fuera Aratirí del mundo!

   

¡La tierra no se vende, la tierra se defiende!

    Para empezar queríamos dejar en claro que la lucha ambiental es una lucha social. Nuestro propósito es relacionar estas luchas de diferentes lugares, llevadas a cabo por diferentes personas en una idea de lucha clara aunque heterogénea por todo aquello que soñamos.

    Unidos.

    Decimos que tiene relación la vida llevada a la miseria de la pasta base de un barrio con la apropiación y concentración de la tierra por los diferentes piratas tanto estatales como empresariales. Y lo que une la destrucción de la tierra y su uso como mercancía también está unido a nuestra destrucción y al intento de convertirnos en mercancía. Así como se juntan los lucradores, tenemos que protestar nosotros… juntos, aunque esto no significa hacerlo como un monolito, en un discurso único y recortado. Tenemos mucho para decir, digámoslo.

    Sin fronteras.

    El pasado nos da raíces, el futuro exige nuestra inteligencia y critica. Por eso hacemos a un lado la idea de la libertad constreñida a fronteras políticas. Somos hermanos en la lucha de los indígenas que han detenido (por ahora) la carretera al Estado boliviano, los que detuvieron el emprendimiento mega-minero en el Estado perano, los que han muerto por pelear en la Amazonia, los que pelean contra los trenes de alta velocidad en varios territorios europeos y un gran etcétera que abarca a todos los que en cualquier parte rechazan con hechos los proyectos del capital que los amenazan.
    Somos concientes que en donde estamos tenemos que defendernos de aquello que intenta convertir en objetos a las personas, al medio en el cual habitan y a los sueños que intentan desarrollar. Nuestros sueños que en vez del lucro habilitan la libertad, la responsabilidad y la armonía entre la naturaleza y nosotros, parte de ella.

    Acción.

    Por todo esto creemos que tenemos que seguir desarrollando la autoorganización de todos aquellos que estamos en contra de Aratirí y todos los proyectos que amenazan la tierra. También profundizar el contacto y la coordinación así como las actividades que cada uno en su autonomía considere necesario. Hay que pararlos.
    Aratirí ya ha comprado a medio espectro de la política, otros se han hecho sus defensores por defender ideas desarrollistas que mutilan y acabarán, de continuar, con la tierra y sus habitantes.
Nosotros en cambio, somos de los que nos oponemos y nos opondremos siempre a que mercantilicen nuestras vidas y el mundo.
    Somos tan fuertes como posibles y tan posibles como nos atrevamos a soñar y pelear.

Acción sin Fronteras.

    (Volante repartido durante la marcha).

 

PROTESTA CON CABALLADA

Más de 1.000 personas participaron de la marcha contra Aratirí

“Una vez más Artigas traicionado”, decía una proclama ubicada sobre el escenario en el que se leyó la proclama

 

Más de 1.000 personas a pie y 300 jinetes participaron de la Segunda Marcha Nacional En Defensa De La Tierra y Los Derechos Naturales este miércoles desde el Obelisco hasta la plaza 1 de Mayo, frente al Palacio Legislativo, donde uno de los representantes leyó una proclama.

 “Una vez más Artigas traicionado”, decía una pancarta ubicada sobre el escenario.

Víctor Baccheta, uno de los organizadores de la protesta, aclaró que la marcha fue “contra la megaminería a cielo abierto y principalmente contra Aratirí”. “Ese tipo de minería es incompatible con el sistema productivo del Uruguay”, dijo el vocero del Movimiento Por Un Uruguay Sustentable, una de las 15 agrupaciones convocantes.

En una pared de la esquina de las calles Mercedes y Eduardo Acevedo se destaca un grafiti que dice “10/10 circo” y “12/10 dignidad”, en referencia a los festejos por el Bicentenario del nombramiento de José Artigas como primer jefe de los orientales y de la marcha contra Aratirí o del día de la raza. Baccheta aclaró a El Observador que “no se ha definido un cuestionamiento a los festejos del Bicentenario” y agregó que se eligió marchar el 12 de octubre por el sentido simbólico de la fecha. “Esta marcha es una protesta anticolonialista”, aseguró. “El gobierno protege inversiones de tipo neocolonial”, afirmó.

Para Baccheta, la comisión interpartidaria que se formó para estudiar el tema “no tiene la legitimación ciudadana” que pretende. “Durante la campaña electoral ningún partido político propuso un cambio de la matriz productiva”, protestó el activista, quien reclama plebiscitar la instalación de Aratirí y otros megaproyectos mineros en Uruguay.

El activista considera que la primera marcha logró divulgar el tema e instalarlo en la agenda pública. “Nuestra tarea es difundir sobre estos megaproyectos y lo estamos logrando”, afirmó.

15 grupos por tres puntos
La plataforma reivindicativa de la marcha contiene tres puntos: “que todos los proyectos de inversión que interfieren en las actividades productivas y las formas de vida de los uruguayos sean consultados previamente con las comunidades directamente afectadas”; “que las decisiones que involucren cambios sustanciales del modelo y la matriz productiva del país sean informados y consultados ampliamente con toda la ciudadanía”; y “el cese de la entrega de la tierra y los bienes naturales del país a la inversión extranjera que explota y se lleva nuestras riquezas, mientras destruye las fuentes de producción de alimentos”.

Sobre el primer punto, la consulta a las comunidades vecinas a los proyectos donde se instala la megaminería, Baccheta explicó que “en términos empresariales” se trata de “la licencia social para operar en la zona”. Esta licencia se puede lograr en asambleas o plebiscitos con la comunidad, precisó el activista.

Consultado sobre el rechazo al diálogo que la agrupación Vecinos y Amigos de Punta del Diablo, una de las organizaciones convocantes, presentó frente a los representantes de Aratirí, cuando los integrantes de Vecinos recibieron a su gerente Fernando Puntigliano con máscaras de calaveras, Baccheta aseguró que “las presentaciones públicas de Aratirí no le dan la información a la comunidad” sino que “solo buscan convencer”. “Son una caricatura de consulta”, sentenció.

Baccheta considera que Uruguay debería ratificar el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que regula el desarrollo en comunidades indígenas y tribales. El artículo 7 de este convenio, al que alude Baccheta, expresa que las comunidades deben “decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar su propio desarrollo económico, social y cultural”.

El activista considera que “para este tipo de proyectos, la democracia representativa es insuficiente” y, por ello, “hay que agregarle formas de consulta adicionales”, como asambleas y plebiscitos en las comunidades.

Entre los organizadores sobresale la heterogeneidad. “Hay grupos que tienen puntos de vista muy distintos y no hay una instancia común permanente”, destacó Baccheta, quien agregó que esta segunda marcha surge de un acuerdo puntual.

Las organizaciones que participaron a la marcha son Acción sin Fronteras; ADEOM Tacuarembó; Asamblea del Callejón de la Universidad; Asociación de Estudiantes de Agronomía; Colectivo de Lucha Por la Tierra; CONACHA (Concejo de la Nación Charrúa); Mesa Representativa de la Ruta 7 (productores de Cerro Chato, Valentines, Santa Clara de Olimar, Tupambaé, Arévalo y  El Rosario); Productores de Vichadero y Caraguatá; Organización de Vecinos de los Pueblos Costeros  de Rocha; Movimiento en defensa de lo que es nuestro (Chuy); Movimiento Por un Uruguay Sustentable; Movimiento por la tierra y contra la pobreza (Buenos Aires); Trabajadores cañeros (UTAA); Trabajadores rurales y colonos de Bella Unión, Tacuarembó, Sauce y todo el país; y UCRUS (Sindicato de  trabajadores clasificadores de residuos urbanos).


El Observador

 

 

Marchan a caballo por Montevideo en defensa de los bienes naturales uruguayos

Montevideo, 12 oct (EFE).- Unos ciento cincuenta jinetes y varios centenares de personas a pie marcharon hoy por el centro de Montevideo en defensa de los "bienes naturales" del Uruguay y en rechazo a los proyectos mineros que amenazan la tradicional forma de producción agraria en el interior del país.

Los manifestantes, en su mayoría vestidos con el habitual atuendo de los trabajadores rurales uruguayos y que acudieron portando banderas nacionales, también criticaron la venta de tierras productivas a capitales extranjeros.

Según explicó a Efe Víctor Bacchetta, del Movimiento por un Uruguay Sustentable, una de las organizaciones que convocaron a la marcha, el fondo de la movilización es protestar por la intención de implantar en el país proyectos de minería "que ponen en cuestión las formas tradicionales de producción" y hasta "el propio ecosistema del país".

Bacchetta se refirió así al polémico proyecto de la minera de capital indio Aratirí, que pretende instalar una explotación de mineral de hierro a cielo abierto de 6.210 hectáreas en la zona ganadera de los departamentos de Durazno y Florida con la intención de exportar 18 millones de toneladas de hierro al año.

"Este es un país pequeño y esa explotación no es compatible con este ecosistema. Son proyectos de empresas multinacionales que solo especulan porque el mercado internacional de metales ha tenido aumentos gigantescos. Su negocio es venir y sacar el mayor volumen en el menor plazo posible. La herencia ambiental que pueden dejar es tremenda", indicó Bacchetta.

Según explicó el ambientalista, la mayoría de los manifestantes forma parte de los sectores productivos de la zona afectada por la minería, quienes también temen que si se instala la industria se verían desplazados y perderían "su patrimonio y su tradición", lo que generaría un impacto social "muy importante".

Esta es la segunda gran marcha a caballo contra este proyecto minero y en favor del medio ambiente en el país.

Las movilizaciones y las protestas sociales contra Aratirí y otras iniciativas mineras ya provocaron una interpelación parlamentaria a tres ministros y el anuncio de la minera de que ralentizará sus inversiones en Uruguay, anunciadas en unos 3.000 millones de dólares

"El proyecto se ralentizó en gran medida producto de la inquietud de la población, que empezó a exigir que se informe y a pedir que la ciudadanía decida", apuntó Bacchetta.

 

Marcharon a caballo contra Aratirí

Tapando agujeros

12.10.2011

Un grupo de activistas en contra de la instalación de Aratirí realizaron una marcha a caballo que culminó en el Palacio Legislativo. Ana Alonzo, una de las organizadoras, dijo que la actividad sirve "para que la gente investigue más sobre megaminería" y remarcó que "no vamos a poder producir alimentos por los cráteres que va a haber".
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Foto: Manuel Lino - Montevideo Portal
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Un grupo de activistas en contra de la instalación de la empresa Aratirí realizó este miércoles una marcha a caballo desde el Obelisco hasta el Palacio Legislativo para "hacer oir sus reclamos".

Ana Alonzo, vecina del balneario rochense de La Esmeralda y una de las organizadoras de la marcha, se mostró conforme con la convocatoria de la marcha, en la que participaron 300 jinetes provenientes de Tacuarembó, Cerro Largo y Treinta y Tres, más "gente de Montevideo que nos apoya".

La movilización, que según Alonzo llegó a congregar "cuatro o cinco cuadras de personas", culminó con la lectura de una proclama en la entrada del Palacio Legislativo.

"Este tipo de actividades sirven para que la gente se ponga a investigar sobre la megaminería y los daños que ocasiona para el país" dijo la oriunda de La Esmeralda, agregando que "si queremos ser productores de alimentos para el mundo no vamos a poder por el tamaño de los cráteres".

Alonzo señaló que en el final de la marcha varios legisladores "se acercaron" a los activistas para conocer su posición. En ese sentido, recordó que los detractores de Aratirí mantuvieron varios contactos con dirigentes políticos - siendo el nacionalista Luis Lacalle Pou el más receptivo - aunque "nunca hubo una respuesta concreta".

"Todos los partidos tienen información nuestra, que le hemos acercado a través de una comisión que tenemos formada por ingenieros que investigó experiencias de megaminería en otros países" agregó.

De la misma manera, los activistas se reunieron con los integrantes de la Comisión Multipartidaria sobre Minería de Gran Porte conformada por el Poder Ejecutivo, aunque no hubo una respuesta concreta.

Al respecto, Alonzo consideró que el tema "se usó políticamente" en un momento y luego quedó estancado. Además, se quejó de que la comisión "sólo está analizando el carácter económico del proyecto, sin considerar "los daños ambientales irreparables".

La vecina de La Esmeralda negó además que Aratirí haya suspendido su producción hasta recibir la confirmación de los permisos por parte del gobierno. "Eso fue una estrategia de prensa, pero nosotros sabemos por los vecinos de la zona que la empresa sigue haciendo trabajos que no debería".


Montevideo Portal

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