Uruguay: “Si existió pacto de silencio fue por seguridad”. (Gral José Bonilla)

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

428366_3125918996001_1505442787_2960470_453485752_n.jpg El "pacto de silencio", si existió, fue un “mecanismo de protección”, a título individual o colectivo, utilizado "de un lado y del otro" para evitar caer en prisión, aseguró el general del aire José Bonilla.

Dijo que “sueña” con el reencuentro de los uruguayos y ver algún día sentados alrededor de una misma mesa a representantes de todas las instituciones del Estado, incluidas las Fuerzas Armadas, pero también “a la Iglesia y a la masonería”.

“Es simplemente seguridad de cada uno, de un lado y del otro, porque de los dos lados muchas cosas no se saben. Y hoy, a la luz de que no hay más protección, quienes saben algo seguirán con ese silencio”, afirmó el titular del Estado Mayor de la Defensa (Esmade) en un extenso reportaje que concedió a LA REPÚBLICA.

Sobre el pedido de perdón del Estado que tendrá lugar en marzo y la búsqueda de la verdad en materia de derechos humanos, Bonilla manifestó que le gustaría ver en una misma mesa reunidas a todas las instituciones del Estado pero también “a la Iglesia y a la masonería”.

“Yo sueño, con que los uruguayos podamos ver una situación así. Y hacia ahí tenemos que apuntar, sin aparecer en la foto, codo con codo, para encontrar esa solución”, dijo.

A partir de hoy Bonilla, quien cumplió 60 años en octubre, pasará a situación de retiro obligatorio tras completar los ocho años de antigüedad como oficial general. Lo sucederá el general del Ejército Daniel Castellá, en un acto que se llevará a cabo a la hora 11 en la sede del Esmade en Montevideo.

En la jerarquía de brigadier general, Bonilla alcanzó la máxima distinción al ser designado como comandante en jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya (febrero de 2009) y como primer titular del Esmade (octubre de 2010), un organismo asesor del Poder Ejecutivo creado por la Ley marco de Defensa Nacional que se promulgó durante el gobierno de Tabaré Vázquez.

Durante su gestión al frente del Esmade, de poco más de un año, se establecieron las bases para una futura Política de Defensa Nacional y reestructura de las Fuerzas Armadas. Según adelantó, a fines de febrero el presidente de la República José Mujica convocará por segunda vez al Consejo de Defensa Nacional (la primera sesión se realizó en abril del año pasado), organismo que integran los ministerios del Interior, Defensa y Relaciones Exteriores y los comandantes de las tres Fuerzas Armadas.

Se aguarda que en dicha instancia se pongan en marcha los lineamientos para una política de Estado en esta materia, lo que él definió como “un gran debe”. El marco de esta iniciativa fue plasmado en el documento “Propuesta de Modernización de la Defensa Militar”, que lleva su firma y que fue elevado en octubre de 2010.

Pero además, Bonilla fue de los militares que buscó “tender puentes” y encontrar caminos de entendimiento para “cerrar las heridas del pasado” y lograr el “reencuentro de todos los uruguayos”. En abril de 2010, siendo comandante en jefe de la Fuerza Aérea y durante la primera visita del Presidente a la Base Boiso Lanza, entregó a José Mujica un gallardete incautado al MLN-T durante un allanamiento en los setenta, que había estado años depositado en la sección Armamento de la sede del comando aéreo. Bonilla dijo al respecto que se trató de un “gesto de acercamiento” y que, de este modo, se correspondía desde las Fuerzas Armadas a “los gestos que había tenido el Poder Ejecutivo y el presidente José Mujica hacia las Fuerzas Armadas”, en marzo de 2010, en sus discursos de asunción ante la Asamblea General y 16 días más tarde en Durazno, este último ante más de un centenar de militares. Sin embargo, entiende que este proceso de intercambio de gestos y de búsqueda de información sobre los hechos del pasado se vio interrumpido el 1º de noviembre de 2011 a partir de la aprobación de la ley que declara imprescriptibles los delitos cometidos en la dictadura. No obstante, espera que puedan concretarse en este período otros compromisos asumidos, como las mejoras en el plano salarial de los efectivos y la reestructura de las Fuerzas Armadas.

¿Ese clima de entendimiento al que usted refería, y la posibilidad de encontrar información sobre los detenidos desaparecidos se truncó el 1º de noviembre de 2011?

No se truncó. Lo que el señor Presidente habló muy claramente en Durazno, muchas de las cosas sabemos que precisan venia parlamentaria, pero muchas cosas se han ido cumpliendo, otras sabemos que eran a largo plazo. Esperemos que antes de que el señor Presidente deje el mandato se puedan concretar. Esa es la expectativa que tenemos los militares.

Aquí hay un tema muy grande que es la verdad. Encontrar a toda la gente que está desaparecida, de un lado y del otro, saber cómo fueron las cosas, de un lado y del otro. Muertes hubo de los dos lados. Es lo que se está discutiendo a nivel político. Se ve con buenos ojos, a mí me gustaría saber qué piensan los familiares del peón rural Pascasio Báez, por ejemplo, o de los cuatro soldados. Todos tienen el mismo derecho, el mismo dolor. Son familiares, y hay que atenderlos a todos por igual. En lo personal, creo que siempre traté de ahondar en busca de esa verdad. Una verdad difícil de sacar, porque tras decir algo, normalmente lo llama la Justicia, y allí se procesa y de acuerdo a la edad y las circunstancias que pasaron hace más de cuatro décadas, estamos hablando de gente que ya está toda por encima de los 60 años, los procesamientos han sido por 30 años, estamos hablando de prácticamente cadena perpetua.

Es difícil que alguien ayude, aporte, en beneficio de esa verdad, sabiendo o habiendo hecho en esta circunstancia. En lo que me es personal, yo pensaba que después del vencimiento del plazo de las prescripciones mucha gente iba a liberar su conciencia, porque la edad lo impone.

Uno a los 18 años piensa de una forma, y cuando llega el atardecer de cada vida, un va cambiando y quiere aportar en beneficio de esa gran sociedad que tiene que tomar un rumbo único y mirar hacia delante con fuerza para sacar el país adelante. Uno tiene que aportar lo que sabe, lo que vio, o lo que hizo. Esa posibilidad no fue así, porque en la parte legislativa la ley se anuló y ahora se está a lo que el Poder Judicial determine cuando empiecen a llegar los casos, que de acuerdo a los años que pasaron, estarían prescriptos. Eso habría que esperar un tiempo para ver cuál es la figura jurídica.

Pero mirado esto en su contexto, por ejemplo, el hallazgo de los restos de Julio Castro tuvo lugar el 21 de octubre, antes del plazo de prescripción. La información llegó antes. Hubo manifestaciones de otros jefes militares sobre la búsqueda de información.

Todo el mundo sabía que a partir del 1º de noviembre, la prescripción estaba ahí, anunciada, uno estaba esperando, era como estar en el umbral de una puerta y esa puerta se cerró. ¿Ud cree que esa información no seguirá llegando?

No de la forma que esperábamos. Ahí había una fecha, y había una expectativa muy grande a partir de ahí, para todos aquellos que de una forma u otra estaban buscando saber lo que había pasado.

¿Ud. recibió, en este período, información?

Esa es una respuesta que me la voy a reservar. Pero sí le digo que todo el mundo creía que frente a una situación concreta uno iba a estar más libre de liberar su conciencia. Una vez cerrada esa puerta, quienes tenemos la vocación de buscar el reencuentro entre todos los uruguayos tenemos que buscar otros caminos, y como bien decía el jefe del Ejército general Pedro Aguerre, ofrecer todas las garantías del caso.

¿Qué sintió cuando se produjo el hallazgo de los restos de Julio Castro y la comprobación de que había sido ejecutado?

A las Fuerzas Armadas no nos preparan para ejecutar a la gente. Nos preparan para un enfrentamiento frente a frente, sabiendo cuál es nuestro enemigo. No sé si fueron las Fuerzas Armadas, el problema es que el cuerpo apareció en una unidad militar y el comandante Aguerre salió de inmediato a convocar a la prensa y se manifestó y muy rápidamente y muy valientemente. Lamentablemente, no fue el único caso de ejecución, Dan Mitrione, Pascasio Báez, todos son repudiables, no comparto ninguno ni de un lado ni del otro. Creo que fueron situaciones equivocadas del pasado, y que hoy 40 años después estamos en otro mundo, tenemos que  buscar ese acercamiento entre orientales.

¿Existió el pacto de silencio?

Yo creo que el código de silencio, si existió, nadie lo impuso, tal vez como código. Es una protección que tiene esa persona sabiendo que si dice algo va preso. Entonces, ¿cómo le llama a usted eso? Ese pacto tal vez funcionó desde siempre, no sé si fue organizado en sus principios, no lo puedo decir, si se reunían, eso no lo puedo decir, y nadie lo determina. Es simplemente seguridad de cada uno, de un lado y del otro, porque de los dos lados muchas cosas no se saben. Y hoy, a la luz de que no hay más protección, quienes saben algo seguirán con ese silencio.

Pero en algunos casos de ejecuciones, se sabe quiénes fueron los autores…no así en el caso de Julio Castro

Sí, pero seguimos sin lo otro, podemos concentrarnos y retrotraernos en el tiempo sobre la barbaridad de la ejecución de un maestro, como de otros casos, pero yo creo que hoy lo que tenemos que buscar es el camino que nos ilumine para llegar a la verdad de los hechos. Y de una vez por todas reencontrarnos entre todos los uruguayos y mirar para adelante.

¿No sería razonable comenzar con una gran autocrítica respecto de todo lo ocurrido?

Claro, pero fíjese, lo decía en otro reportaje. Yo debo ser hoy el militar más antiguo de todas las Fuerzas Armadas. Y yo no participé de nada de esta situación. Qué puedo hablar de situaciones que no conozco, En su momento, el presidente Tabaré Vázquez le pidió a cada comandante en Jefe que hiciera una investigación, la llevaron adelante muy minuciosamente, y se le entregó un informe al presidente.

Recuerdo que el del Ejército era duro. Ahí decía qué pasó con cada uno, igual que el de la Fuerza Aérea y el de la Armada. Todo lo que se pudo lograr en ese momento se informó. A partir de ahí, todos quedamos comprometidos en que si aparece información se informará inmediatamente a los mandos superiores. Pero hasta ahora, no ha aparecido nada más.

¿Usted cree que hay más información?

Y debe haber más información. Si muchos de los que estuvieron están todavía vivos. Es decir que pueden ayudar a encontrar los puntos de contacto, los puentes, entre una situación y otra para de una vez por todas llegar a esa verdad y mirar hacia delante.

¿Puede contribuir el pedido de perdón que se ha anunciado?

No sé bien cómo se va a llevar adelante. Tampoco me van a consultar a mí. Yo estoy intentando ver cuán profundo será. Creo que sí va a ser más sólido, cuando estén todas las instituciones alineadas.

¿Las Fuerzas Armadas deberían estarlo expresamente?

Las FFAA están representadas en la palabra del Presidente y del ministro de Defensa.

Creo que sí tiene que estar la Iglesia, también debería estar la masonería. Me imagino una mesa con todas las autoridades y todas las instituciones representadas. Pero como no sé lo que se va anunciar. Yo sueño con que los uruguayos podamos ver una situación así. Y hacia ahí tenemos que apuntar, sin aparecer en la foto, codo con codo, para encontrar esa solución.

Ud. fue sancionado por sostener que ningún militar iba a aportar información sobre los hechos ocurridos en la dictadura si terminaría procesado. ¿Pensó en renunciar en ese momento?

No. Nunca maneje esa posibilidad, Por supuesto el mando superior tiene la posibilidad de sacarme cuando lo disponga. Uno tiene que ser conteste con su manera de ser. Yo falsearía a mis principios si un día digo una cosa y al poco tiempo, la digo distinta. Cuando a mí la prensa me preguntó qué opinaba, di mi respuesta. Nunca he sido esquivo, soy directo, sabía las consecuencias que iba a tener, las asumí porque estamos preparados.

La izquierda y los militares

“Tenemos por suerte una gran vocación democrática, por suerte. Hoy en el país, están todas las ideas representadas. Las urnas hablan cada cinco años. Democracia no es ir a votar cada cinco años. Es hacer algo todos los días para que el país avance. En el caso los militares que solo tenemos el derecho constitucional del voto votamos y de inmediato que las urnas se pronuncian, nos alineamos detrás del presidente que el pueblo elige. Algunos con más fuerza, otros con menos; lo ideal sería que todos se alineen porque en la medida que le vaya bien a ese gobierno nos irá bien a todos. La izquierda llegó al gobierno en 2005, con el doctor Tabaré Vázquez. Fue un proceso normal, luego vino el cambio de gobierno, ganando el señor José Mujica, inmediatamente su discurso fue muy claro, de un acercamiento total. El tiempo fue mostrando que por algo las urnas hablan. En lo personal, nunca tuve hacia la izquierda algún prejuicio. Sabía que iba a haber entendimiento, diálogo, tanto el ministro de Defensa como el Presidente son gente de diálogo. Eso ha sido bueno, en lo personal, ha sido interesante, en lo personal y profesional”.

Ex edecán de Sanguinetti

Bonilla, nacido en la ciudad de Melo el 27 de octubre de 1951, ingresó a la Escuela Militar de Aeronáutica el 20 de marzo de 1970, egresando como alférez (piloto aviador militar) el 21 de  diciembre de 1973, realizando varios cursos de vuelo, como piloto primero y como instructor después. Prestó servicios en varias unidades de la Fuerza Aérea en las distintas jerarquías y tuvo a su cargo, entre otras responsabilidades, la selección de los alumnos aviadores de la Escuela Militar de Aeronáutica. Tuvo a su cargo el Grupo de Seguridad Terrestre Nº 1 y se desempeñó como 2º comandante de la Brigada de Seguridad Terrestre. También integró el  Tribunal de Honor de Oficiales Subalternos de la Fuerza Aérea. En el año 1995 fue nombrado edecán del Presidente de la República Julio María Sanguinetti. En 1997, ascendió a coronel y siguió prestando servicios en Presidencia de la República, siendo  designado posteriormente como agregado Aéreo y Militar en el Reino de España y concurrente en el Estado  de Israel. En 2002 ocupó el cargo de director de la Escuela Militar de Aeronáutica. Ascendió a brigadier general (aviador) el 1º de febrero de 2004, asumiendo el cargo de  comandante del Comando Aéreo de los Servicios y jefe del Estado Mayor Conjunto. El 1º de febrero de 2006 sin perjuicio de su destino es nombrado presidente del Instituto Antártico Uruguayo, cargo que desempeñó hasta el mes de febrero de 2008. A partir de entonces, asumió el cargo de jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea. En febrero de 2009, Bonilla sustituyó al general del aire Enrique Bonelli como comandante en Jefe de la Fuerza Aérea. En octubre de 2010, pasó a ocupar la titularidad del Estado Mayor de la Defensa.

La República Digital

1/2/2012

 

Enviado por Marys Yic

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Néstor 02/03/2012 11:28


Los deseos de este personaje de Bonilla me "enternecen", desea vernos a todos sentados en una mesa.


Masones, religiosos, milicos, politiqueros, etc., todos juntos tomados de la mano y al grito de "viva la patria, canejo".............realmente no es enternecedor???