Uruguay: Tabaré en el lugar de Artigas pediría ayuda a España

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

 

TABARÉ EN EL LUGAR DE ARTIGAS PEDIRÍA AYUDA A ESPAÑA

 

842_5-1-bush-vazquez.jpgPasado el primer impacto de las declaraciones de Tabaré Vázquez sobre una posible guerra con Argentina, podemos ir a los temas importantes.

 

DESMANTELAMIENTO DE LAS FFAA

 

La confesión explícita, tanto por parte del ex presidente como (según sus palabras) por los propios mandos militares superiores de la ABSOLUTA INUTILIDAD de las fuerzas armadas uruguayas para la defensa del territorio en caso de agresión exterior (posible o imposible, imaginada por una mente calenturienta o lo que sea, eso no importa a los efectos de la conclusión) es un elemento gravísimo. En cualquier país que tomase en serio su propia defensa esto provocaría una crisis política.

 

Solo por el hecho de que ya es algo absolutamente conocido y aceptado por todo el país desde hace mucho tiempo, puede explicarse el que se lo tome como algo banal y no merezca comentarios, entreteniéndose en cambio políticos y medios en lo que sí es totalmente banal: el personaje y sus dichos.

 

Personaje sobre el cual, si una pregunta seria realmente cabe, sería cómo pudo ocurrir que semejante anormal haya llegado a la presidencia de la República.(Y no vamos a detenernos ahora buscando una caracterización más precisa porque no vale la pena, tomemos tal vez la que hace el ex canciller argentino Bielsa http://www.lanacion.com.ar/1414001-bielsa-botnia-tabare-guerra)

 

Nos ocuparemos de eso aunque mezclemos temas, pero más adelante. Importa más hacer primero la otra pregunta: cómo es posible que un país mantenga alegremente durante décadas y décadas un cuerpo parasitario de criminales impunes que le cuesta dos millones de dólares diarios, que lleva consumido en el período post dictadura un gasto similar a nuestra deuda externa, que sigue hoy conspirando contra el pueblo, que somete al país a la vergüenza ante el mundo, y que no sirve absolutamente para nada en aquello en que dicen que debería servir: la defensa armada del territorio nacional.

 

Una inutilidad evidente y confesa, que además busca "corregirse" recurriendo a su verdadera matriz. Ya que si las opciones bélicas que se consideraron eran guerra de guerrillas o pedir la intervención de EEUU, resulta obvio que tanto los militares como ese presidente optarían por lo segundo. Estas no son fuerzas amadas "nacionales", son un destacamento local de las fuerzas imperiales.

 

Fuerzas que fueron de inmediato a Haití al llamado del amo imperial, siguen allí, encontraron para ello el respaldo del sistema político todo, y lo siguen teniendo aún hoy cuando la MINUSTAH es claramente un fracaso y la participación de Uruguay en ella una vergüenza. Todo esto es una confirmación de su naturaleza.

 

No es novedad tampoco que presidente y mandos militares resultasen ser un grupo de cobardes. Se asustaron por el "ataque" de una lancha de goma de una organización conocida por su pacifismo, y nimiedades por el estilo. Y se asustaron al grado de ir a pedir ayuda al imperialismo. Esos son los "soldados de la patria", los que "valientemente" según el ministro de "defensa nacional" mueren en cualquier confín del mundo. Menos acá.

 

Ahora, el XI Congreso del PIT-CNT aprobó casi por unanimidad una resolución que plantea "discutir en todo el movimiento obrero y popular, la necesidad de ELIMINAR LAS FFAA... guardias pretorianas del orden vigente... ejército de ocupación contra el pueblo".

 

Ciertamente, esto puede quedar enterrado una vez más, como ocurrió con una resolución similar aprobada en el IV Congreso. Para conseguir eso una vez más es que al día siguiente del Congreso ya empezaron a salir pronunciamientos de distintos voceros políticos argumentando que las FFAA deben mantenerse pero "reducidas", "actualizadas", etc. Duraron un día, porque Tabaré Vázquez nos hizo el favor de, sin querer, cortarlas de cuajo al sacar a luz su propio disparate.

 

Si no sirve de nada tener cinco aviones, no parece solución "mantenerlas pero reducirlas". ¿Qué se pretende, comprar modernos cazas a un costo de cien millones de dólares cada uno, y 2000 dólares por cada hora de vuelo?

 

Pero abramos el paraguas contra cualquier posible sectarismo o estrechez mental. Sería un profundo error quitar importancia esta resolución del PIT-CNT por causa de su dinámica burocrática o su dirección oficialista.

 

Es EVIDENTE que la propuesta de desmantelamiento de las FFAA no sigue la política oficialista, y que fue aprobada por mayoría abrumadora en el Congreso porque responde al sentimiento de nuestro pueblo. La burocracia sindical no va a desarrollar esta línea. Corresponde entonces a los sectores más avanzados de la militancia ponérsela al hombro, recurriendo a la flexibilidad táctica.

 

LA BURGUESÍA CIPAYA Y SUS REPRESENTANTES

 

Frente a las declaraciones de Tabaré Vázquez los medios y voceros políticos se preocuparon por los asuntos que a ellos les importan siempre: la cosmética, la apariencia, lo que debería decirse o no decirse, o las razones ocultas para decir o hacer, y la próxima campaña electoral.

 

En cambio el problema de fondo, la actitud cipaya del GOBIERNO URUGUAYO en esa coyuntura (no de un personaje particular y episódico sino del gobierno, como ha quedado claro), pasa a segundo plano. Una actitud que no es coyuntural sino que responde a una política orgánica. La burguesía uruguaya a lo largo de toda la historia del país (y "pre-historia", antes de que existiesen los uruguayos) ha estado siempre del lado del imperio de turno, tratando de compensar así su debilidad relativa frente a las burguesías vecinas. Su disputa con ellas ha sido siempre y es hoy una competencia por las migajas que reparte el imperio de turno entre sus agentes coloniales locales. Se sacan los ojos por esas migajas. Y el pequeño Uruguay burgués considera "todos los escenarios", y elije siempre lo mismo: el bando pro-imperial.

 

Esto, que ha sido una constante histórica, se repite acá punto por punto. En este caso se trataba de una disputa por el privilegio de ser explotado por una empresa trasnacional dentro de un sistema extractivista y predatorio.

 

Es obvio que la sucesión cronológica de los hechos fue al revés. Primero fueron a suplicar la ayuda imperial y aceptaron las peores condiciones, incluso comerciales. Después, se animaron a envalentonarse con Argentina.

 

No olvidemos tampoco a los tenientes de Tabaré en ese momento, Valenti organizando una violenta agresión contra manifestantes pacíficos en Plaza Independencia, Lafluf en Fray Bentos, la prensa chauvinista, y todos los representantes del Uruguay cipayo.

 

Haciendo un paralelo histórico sería como si Artigas en su guerra desigual contra Buenos Aires y el imperio luso-brasileño al mismo tiempo, le fuese a pedir ayuda a España. Pero no es una ocurrencia extravagante, eso es lo que hacían en ese momento los comerciantes y esclavistas de Montevideo, los antecesores de la burguesía uruguaya.

 

LA MUERTE DE TABARÉ

 

Ya Tabaré, a los hombres,

ese postrer ensueño

no contará jamás... Está callado,

callado para siempre, como el tiempo,

como su raza,

como el desierto,

como tumba que el muerto ha abandonado:

¡Boca sin lengua, eternidad sin cielo!

Juan Zorrilla de San Martín

 

Tabaré ye ye ye

el indio trolo ataca otra vez

Tabaré ye ye ye

si vos sos indio yo soy Gardel.

Tabaré, ya no se escucha su canto.

¡Menos mal!

Cuarteto de Nos

 

Y ahora sí, ya que tanto parece importar, podemos ocuparnos del empleado del mes de McDonalds.

 

Las ideas que aquí exponemos ya las dijimos repetidas veces. Pueden verse en el artículo "Hermano, ha muerto una esperanza" publicado en octubre 2009 por la revista web Herramienta:http://www.herramienta.com.ar/content/elecciones-en-uruguay-hermano-ha-muerto-una-esperanza

 

Ya en ese momento expusimos la idea de que Tabaré Vázquez NUNCA LLEGARÁ nuevamente a la presidencia, su ciclo ya fue y no hay marcha atrás posible.

 

Por supuesto, los politólogos, analistas, periodistas, expertos, han sostenido todo lo contrario. Alguno de ellos llegó a decir que Mujica pasaría a la Historia solamente como alguien que ocupó la presidencia entre dos períodos de Tabaré Vázquez.

 

Tener razón no siempre es agradable, hay veces que preferiríamos no tenerla. Pero cuando los hechos nos dan la razón frente a todos estos "inteligentes", aunque no esté del todo bien gozar por ello, no podemos evitarlo.

 

Lo primero que hay que comprender, y lo dijimos siempre, es que Tabaré no existe. No existe ninguno de ellos, en el sentido que no existe eso llamado "líder carismático" u hombre con "capital político" como deus ex machina de la política.

 

Los hechos históricos y sociales son protagonizados por clases en conflicto, las clases generan instrumentos para desarrollar esos conflictos, instancias políticas complejas. En la sociedad moderna esas instancias políticas incluyen mecanismos de financiación, de diseño de estrategias, de elaboración, de conducción, de comunicación, de presentación y también de engaño.

 

La interpretación carlyliana de la Historia, la Historia como sucesión de biografías de "grandes hombres" (o el Frente Amplio como sucesión de liderazgos), es una mistificación burguesa.

 

Excepcionalmente, en los momentos de agudo cambio histórico, los protagonistas políticos que aparecen en la escena, aun siendo SIEMPRE un producto social que REPRESENTA al verdadero sujeto histórico colectivo, pueden ser también personalidades originales, verdaderas cabezas políticas del conflicto social, creadores de la política de una clase.

 

La mayor parte de las veces, sin embargo, no lo son. Son más bien fachadas construidas por las maquinarias políticas, los verdaderos decisores, que actúan por cuenta de los sectores sociales. Incluyen racaudadores de fondos, asesores de imagen, redactores de discursos, maquilladores de televisión, peluqueros para tapar chapas. Y si ese actor producido pretende cortarse solo (porque la egolatría suele ser su enfermedad profesional), puede pasar que termine de payaso.

 

"Tabaré Vázquez -decíamos en ese artículo- es una figura puesta allí por la burocracia política frentista, que es una versión actualizada de la burocracia político-estatal de este país,... un estamento de gestión del poder por cuenta de... las clases sociales dominantes...porque y en cuanto ha sido necesario disponer de un actor de presentación –'frente' también en sentido de fachada- y administración".

 

Continuábamos diciendo, entre otras cosas:

 

"El Frente Amplio es un fenómeno clasista complejo, tiene dos bases sociales. Su base social electoral y de referencia es el pobrerío del país,... la base social de su aparato político son los sectores medios que tienen su centro en una articulación entre la pequeño-burguesía y la burocracia estatal […] en la víspera de la llegada del Frente al gobierno, al completarse la transición del partido de la alternativa al partido de la alternancia Tabaré fue el instrumento del proyecto político de [ese] estamento social,... ese conglomerado burocrático y pequeño-burgués [en el que se necesitaba imponer] un disciplinamiento mínimo que supere las disputas internas y los problemas de 'hambre atrasada'. Un padre de familia que reparta y ponga orden... se necesitaba un control monopólico de la canilla presupuestal para contener las luchas internas."

 

Y concluíamos:

 

"Esa necesidad de una jefatura bonapartista explica el fenómeno de un 'culto a la personalidad sin personalidad' hacia una persona tan mediocre y deslucida como Tabaré Vázquez, que para algunos es 'carisma'. La clave de la jefatura autoritaria de Tabaré es simple: alguien tenía que tener la llave de la caja".

 

La monarquía de Tabaré Vázquez, sin embargo, llevaba la semilla de su propia destrucción. A medida que la burocracia frentista va apoderándose del aparato del estado y completa el proceso de ocupación, se asienta, y cada parcela de poder comienza a generar sus "recursos genuinos", esa autoridad que era muy importante para llegar, una vez arriba ya no lo es tanto y se puede abrir el juego.

 

La diseminación del poder burocrático trae como lógica consecuencia la eclosión de lucha interna. La gestión del gobierno frentista pasa del estilo monárquico de Tabaré, al estilo "republicano populista" de Mujica, un estilo de boliche más propio de la burguesía de medio pelo uruguaya: transacción, reparto, extorsión mutua, regateo, avivadas. Por un tiempo funcionó.

 

Pero en el último tiempo hemos visto una lenta pero sostenida recuperación del nivel de ACTIVIDAD de la clase trabajadora, a medida que la esperanza en el gobierno frenteamplista primero, y el letargo del desencanto con ese gobierno luego (lo que en su momento llamamos "el duelo") comienza a ser metabolizado.

 

El nivel de actividad (proliferación de conflictos, aislados y descordinados pero cada vez más y mayores) ya empieza a inquietar a la burguesía (cámaras, prensa, "analistas"), pero está todavía contenido por la táctica del gobierno y la gestión del sindicalismo oficialista, en que la burguesía venía confiando hasta ahora.

 

La "variante Mujica" han sido las concesiones puntuales para descomprimir, cuidadosamente calculadas y equilibradas pero disfrazadas de descuidos incoherentes, sacando provecho de esa imagen de viejo medio loco que le compraron. Pero en estas circunstancias, hoy ya no se la compran tan bien como antes, y así se empieza a hablar de "falta de liderazgo".

 

El resultado de todo eso es "encarajinamiento interno" del partido de gobierno, fenómeno que no tiene marcha atrás. Es la imagen en espejo y en palacio del proceso de maduración de la calle.

 

Es en estas circunstancias que se instala en algunos sectores del FA la fantasía de la "vuelta atrás", el "paraíso perdido" de la unidad monolítica, y la idea de que eso puede hacerse recurriendo nuevamente al liderazgo de Tabaré Vázquez.

Es evidente que Tabaré, un ególatra y además ya un viejo mañoso que no va a cambiar, no puede funcionar en este nuevo escenario. Su estilo monárquico no le puede aportar ninguna solución al Frente Amplio de hoy, y en cambio sí el agravamiento de los problemas.

 

La solución que propuso Tabaré frente a ese "problema" actual del Frente Amplio de la discusión abierta de las diferencias (el problema de pasar a ser un partido político normal en vez un grupo confesional) fue lo de "evitar el streap-tease mediático". Y ya vemos como llevó a la práctica su propia propuesta.

 

Lo que dijo no era ningún secreto. Los cables de Wikileaks ya se conocían, se publicaron hace unos meses y Mujica los había calificado de "chusmerío". El problema es que Tabaré los confirma y deja en blanco a toda la estrategia de disimulo del Frente Amplio. Estropea el juego.

 

Le haya llegado o no la hora del reloj biológico, las salidas de tono de Tabaré seguirán, y serán en el mismo sentido: la imprudencia de mostrar el verdadero proyecto cipayo detrás de la fachada progresista, como el borracho que pierde las inhibiciones. En el trono le había atacado la borrachera del poder; en el llano ahora es la borrachera del no poder, que es peor.

 

Padece además otra enfermedad profesional, que suele afectar a los médicos: la soberbia. Y también ese recurso de justificar la malapraxis aduciendo situaciones de "emergencia". En este caso la emergencia era que el país pudiera ser atacado por una lancha de goma de Greenpeace. Desesperado por robar cámara, hace cualquiera.

 

Y aunque no es de extrañar viniendo de quien viene que la primer reacción de la cúpula frentista sea aferrarse a su plan de fantasía y negarse a confrontar la realidad, ocurre que la realidad no nos pregunta si la queremos confrontar o no.

 

VOLVIENDO

 

A los problemas que importan.

 

eliminar-las-ffaa-650Las minucias mediáticas de los políticos no importan mucho. Ni siquiera los errores graves de los gobernantes tienen por qué ser siempre demasiado dramáticos.

 

Pero lo que se evidencia aquí no es simplemente eso. Es la naturaleza cipaya orgánica de nuestras fuerzas armadas al servicio del orden imperial, y la adecuación de la instancia política a la militar. Sin poder asumir en absoluto la defensa territorial del país aún en el caso en que el desborde loco de un gobernante llevase a una situación de emergencia, queda hoy más claro que nunca su única función posible es la de fuerza mercenaria.

 

La comparación con "la celeste" tiene algo de sentido, pese a todo. El fútbol uruguayo es hoy más que nada una industria de exportación que vende productos en Europa o Medio Oriente. Aquí, localmente, se tiene una fábrica y un exhibidor.

 

Pero en ese caso al menos se trata de productos genuinos, verdaderos jugadores, mientras que en el de los militares mercenarios no. No puede esperarse de ellos que se destaquen en combate, para eso no sirven. Intentaron venderlos para funciones auxiliares y simpáticas, los servicios amables de la policía globalizada que son las "misiones de paz" de la ONU. Y una de las principales tareas de estos soldados pasó ser precisamente jugar al fútbol con los chiquilines de los países que ocupan.

 

Pero tampoco en eso es conveniente mostrarlos hoy demasiado como ya sabemos, porque no pudieron sustraerse al comportamiento típico de todos los ejércitos de ocupación. A partir de allí, también en este producto exportable se notará una caída de precios.

 

El ministro de "defensa nacional" hizo mención a los uruguayos muertos en esas "misiones de paz". Le faltó explicar que no se trató de muertos en combate "por la paz".

 

La mayor parte de ellos murieron en accidentes, el peor de ellos con un aviador que no reunía las horas de vuelo necesarias para pilotear ese avión, y los controles eran evadidos fraudentamente por la Fuerza Aérea Uruguaya, porque no iban a allá por la paz sino "por un puñado de dólares".También está el caso de un sicópata del contingente del Congo que asesina a otro soldado.

 

Pero aún si fuesen valientes soldados, ¿cuál sería su mérito? ¿Contribuir a una supuesta solución militar a los problemas que tiene hoy el mundo?

 

Por alguna razón extraña, Tabaré Vázquez citó hace algunos años en una polémica electoral con Sanguinetti las "Cartas de un flojo" de Florencio Sanchez.

 

Pero resulta que se trata de una obra en que se cuestiona abiertamente eso de lo que hablamos, los uruguayos que aparecían combatiendo como mercenarios "en Transvaal o en Colombia o en la China".

 

"...la exportación de semejantes productos desacredita una plaza -dice Florencio- ...es triste, muy triste, que un país quiera imponer a la consideración humana la más inútil, la más despreciable, la más estúpida de las funciones orgánicas de sus habitantes".

 

Fernando Moyano

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