Uruguay: Un buen regalo en los 87 de “El Bebe”

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.



Enviado por Gabriel Carbajales
 
(16 / 3 / 1925 – 16 / 3 / 2012)

En vísperas del viernes 16 de marzo en el que Raúl Sendic Antonaccio cumpe 87 años, su ex compañero y ex rehén del fascismo, José Mujica, inmediatamente después de decirnos con cara de circunstancias que si “El Bebe” viviera todo el mundo estaría consultándolo sobre cómo encarar tal o cual situación política, se refirió a la reciente marcha de UTAA por las calles de la Ciudad Vieja –desde Plaza Independencia hasta las puertas del Instituto Nacional de Colonización--, calificándola de “marchita desubicada” (programa “Retrato hablado”, canal 10, lunes 12 de marzo)… 
En las noches de los tres domingos previos a esta manifestación callejera de casi medio centenar de personas encabezada por una docena de afiliadas y afiliados a UTAA reclamándole a gritos al gobierno respuestas y no más cuentos ni amenazas, “Todos con la lucha de Bella Unión” (una amplia y relativamente numerosa coordinación que apoya esta nueva movilización cañera) pegatineó los muros que rodean el Palacio Legislativo con unas fajas de papel pintado, bien artesanales, hechas los sábados de tarde por manos muy jóvenes y muy solidarias, en un par de sindicatos que brindaron sus locales y todo lo que pudieron aportar, al servicio de la causa a la que Raúl Sendic Antonaccio dedicó prácticamente toda su vida, sin abdicar jamás: “Tierra para quien la trabaja”, decían una vez más las pintadas, con el agregado que refleja el otro drama del trabajador rural zafral, que es la imposibilidad de tener una vivienda digna, además de la precariedad laboral: “… y Tierra para vivir”. 
Las fajas duraban en los muros lo que dura un lirio; apenas pegadas, “manos anónimas” pagas que aguardaban la retirada de los pegatineros sin sueldo, las arrancaban sin demora, para pintar otras frases nada cercanas a la durísima realidad de los “peludos”, con enormes letras coloridas que decían: “Hay cosas que pasaron” (“plan Ceibal, baja del desempleo, aumento de salarios”, etc., etc.), o “En mayo el FA cambia o cambia”, o “El FA lo hacemos entre todos”
Así fue, hasta que llegó la acampada en la “Avenida de las Leyes” y Colombia, a la espera de una reunión de UTAA con el directorio de Colonización, que la suspendió porque los señores no dialogan bajo presión (aunque sí hubo charlas no muy formales con algunos legisladores oficialistas y de la “oposición”, que dijeron cosas muy vagas y nada comprometedoras, con frivolidades tales como que habría que echar mano al famoso superávit del Estado o a los fondos de las AFAPs para comprar tierras y arrendárselas a los cañeros, en lugar de expropiar latifundios y desafectar enormes extensiones de territorio enajenadas por multinacionales de la depredación y la contaminación).
Durante esos tres días de actividades a la intemperie en las que los “peludos” nos ponían al tanto de cómo venían ocurriendo las cosas y cómo tratarían de seguir peleándola tanto desde Bella Unión como en la capital, nadie se atrevió a despegar fajas o blanquear los muros pintados a plena luz del día por la misma gente de UTAA.
Lo que se vivió en la acampada, por la que pasó a saludar y dejar unos pesitos pobres un montón de gente humilde, atenta y sensible (además de un sinnúmero de sindicatos y agrupaciones sindicales y organizaciones barriales), fue sentido por muchas y muchos como una celebración anticipada y merecida del cumpleaños de “El Bebe”, cuyo espíritu y corazón revolucionario, estuvieron ahí metidos todo el tiempo,
apoyando, dando ánimos, alentando, incluso “matándose de la risa” (por no llorar, la verdad) cuando alguien con cierto sentido de humor negro, arrimó una revistita oficial con un reportaje a su primogénito Raúl Fernando, en el que éste nos entera de lo bien que estamos los orientales, diciéndonos que “(…) antes para comprar una computadora tenías que vender una vaca; ahora, con la venta de una vaca, podés comprar dos y hasta tres computadoras (…)”
Para las más veteranas y los más veteranos, aquello fue –es—  como un volver a la mocedad, a aquel ardor en el alma provocado por las primeras marchas cañeras, un contagiarse de este ardor de hoy que también va ganando las almas de una pequeñísima pero queridísima multitud de muchachos y muchachos de pueblo pobre y digno, que sabe que el pasado no vuelve…
…Pero que sí vuelven las cosas que no se detienen con sentencias majaderas e irrespetuosas de los que, pese a su desprecio a sí mismos y a la conmoción de ver que sus pronósticos derrotistas se van yendo al carajo, saben que el “El Bebe”, sin ponerse en personaje –sólo con ser consecuente—, no hablaba por hablar y que en su visión del futuro –nuestro presente--, había más de una “marchita” cañera y “desubicada”, más pegatinas saboteadas, más alcahuetería, también, pero, también, más claridad en el horizonte, más visibilidad del enemigo, mejor identificación de los malos amigos, y, por fin, mayor conciencia popular lenta pero sólidamente afianzada en la “comparancia” de actitudes y hechos que son los que, a la corta o a la larga, definen el partido a favor de los más justos, que, no en vano, son los más jodidos y los más infelices, al decir de Don José.
Un regalo para “El Bebe” y para nosotros, es, pues, en esta fecha, la transcripción de lo escrito en 1987 por este alguien que “si viviera lo estaríamos consultando” (si actualizamos los números, todo es más grave; más pérdida de soberanía y más saqueo, por cierto).
Dice así (y da para sentir fuerte que no es una exageración que ¡El Bebe Vive!!!):
“LA TIERRA, UN TEMA TABÚ QUE VUELVE 
Hay temas molestos, que son apartados una y otra vez con desdén, y vuelven, porfiadamente, cada día más desafiantes. Uno es el de la distribución de la tierra, donde el monopolio de un grupo de familias sobre un tercio de la superficie del país se ha venido a agregar, en los últimos años, el acaparamiento por extranjeros de otra tajada, generalmente fronteriza, que ya llega al 8 por ciento del territorio y sigue creciendo *.
Respecto al tema latifundio y reforma agraria, hace tiempo que desapareció del repertorio de los políticos. Es que a medida que decrece la población rural –de 318.000 en 1970 264.000 en 1980-, decrecen los votos del campo y, por consecuencia, la repercusión de sus problemas en la mayoría de los políticos.
Y en lo relativo a la extranjerización de la tierra, cuando surge un grito aislado, como fue el proyecto de Carlos Julio Pereyra para contenerla –recientemente reiterado-, la respuesta de la mayoría fue casi de mofa. Nuestro campo se pobló siempre con inmigrantes, dijo Jorge Batlle, tratando de confundir a aquellos humildes colonos que venían de Europa con un atado al hombro a trabajar, con los actuales capitalistas que compran campos para especular (un 50 por ciento de las tierras en manos de extranjeros con porciones mayores a 2.500 hás.). También parece una burla que Juan Raúl Ferreira dijera que si nuestras embajadas no ofrecieran tierras en el exterior, habría que reprochárselo como una omisión.
Mofa y burla porque ambos políticos habían participado en aquel compromiso de la CoNaPro de 1984, que decía: "Análisis del problema de la extranjerización de la tierra en particular, tendiente a legislar con vista a la prohibición de la compra de tierras por parte de extranjeros no residentes".
Un 10 de setiembre distinto
En este 10 de setiembre de 1987 hubo múltiples organismos que volvieron a levantar en alto el Reglamento de Tierras elaborado en 1815 por Artigas, y con gran apoyo popular celebraron actos destinados a reclamar su cumplimiento. Y otra vez resonaron las sencillas frases de aquel Reglamento:
"Artículo 6: (…) Se dedicará a fomentar con brazos útiles la población de la campaña. Para ello revisará en cada una de sus respectivas jurisdicciones los terrenos disponibles, y los sujetos dignos de esta gracia con prevención que los más infelices serán los más privilegiados. En consecuencia, los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres, todos podrán ser agraciados con suertes de estancias".

"Artículo 7: Serán igualmente agraciadas las viudas pobres si tuvieren hijos, serán igualmente preferidos los casados a los americanos solteros y éstos a cualquier extranjero".
Este año, el Movimiento de Aspirantes a Colonos, el Movimiento por la Tierra y otras instituciones hicieron actos públicos y propaganda reclamando el cumplimiento de la voluntad de Artigas. También AFInCo, sindicato que agrupa a los trabajadores del Instituto de Colonización, sacó un folleto ilustrativo sobre la gran estafa que se ha consumado sobre el agro.
Algunos datos:
La tierra productiva del país alcanza a 16:500.000 hás., es decir un 87 por ciento de su territorio.
  • 6,1 hás/hab. --- Uruguay
  • 0,5 hás/hab. --- Promedio estimado para países desarrollados
  • 0,27 hás/hab. --- Promedio estimado para países subdesarrollados
Superficie
  • El 85 % de los establecimientos familiares ocupan el 25 % de la superficie, mientras el 15 % de las unidades capitalistas la hacen en el 75 % restante.
  • De la tierra productiva del país, la superficie colonizada no alcanza al 3 por ciento.
  • El área incorporada a Colonización, desde marzo de 1985, no alcanza al 0,01 por ciento (1.340 hás. en dos años). A este ritmo, se necesitarían 20 mil años para colonizar el país con un reparto justo de tierra como quería Artigas.
  • El estado, a través del Banco Central, compró deudas incobrables cuya garantía son más de 600.000 hás., que deberían por ley pasar al Instituto Nacional de Colonización (INC).
Población rural
Sólo en los últimos 10 años ha emigrado casi un tercio de la población rural.
Promedialmente emigran 6.000 personas por año.
1970 --- 318.166 habitantes
1980 --- 264.216 habitantes
17 por ciento menos
En un país que se dice es agropecuario, sólo el 8 por ciento de la población del país vive en el medio rural.
Existen decenas de miles de familias dispuestas a trabajar la tierra. Colonización ha entregado fracciones sólo a 4.000 familias en sus 39 años de vida.
El INC adjudica promedialmente una fracción por mes.
Estancamiento de la producción
  • La producción creció menos del 1 por ciento anual en los últimos 10 años. Como la población ha aumentado en un porcentaje ligeramente superior, el producto bruto por habitante disminuyó.
  • Sólo el 10 por ciento de las tierras dedicadas al pastoreo es mejorada con nuevas especies o fertilizantes.
  • Los suelos uruguayos sufren un deterioro por uso inadecuado que origina una pérdida de 20.000 hás. de tierra por año. Este problema afecta el 10 % de las tierras productivas.
  • Las condiciones económicas hacen que se torne no rentable la aplicación de técnicas disponibles.
  • A dos años de gobierno democrático no existe un plan mínimo de colonización.
Medidas drásticas sobre la tierra, punto común del pueblo
Está culminando la campaña pro referéndum con la recolección de firmas en los departamentos del interior, y se está viendo que en los mismos las firmas recolectadas superan en algunos casos en más del doble los votos que sacó el Frente Amplio. Quiere decir que alrededor del referéndum se ha logrado transitoriamente ese frente grande que venimos postulando como salida para el país. Hay que reconocer que la presentación por parte de una fracción blanca de un proyecto que declara nula la deuda externa contraída por gobiernos de facto, constituye el adelanto de otro posible punto de coincidencia en uno de los problemas que más miseria está sembrando en nuestro pueblo.
La tierra puede ser otro punto común para el programa de un frente grande. Llevar adelante los proyectos contra la extranjerización de la tierra, el pasaje de las tierras embargadas por el Banco Central a Colonización, el pasaje de tierras fiscales, en especial los latifundios del Ministerio de Defensa a Colonización, fijar un límite a la superficie que puede tener una sola familia, etc. Y las 8 horas y un aumento de salario real para el peón de estancia, que hoy está en más de un 30 por ciento menos que hace 15 años. Tenemos esos vergonzosos 14.000 pesos para un peón, que fijó hace un par de meses el Ejecutivo, justo en el momento que el precio de la lana se fue al doble en dólares y a más del triple en pesos.
Es la miseria del sector del pueblo que vive o aspira a vivir en el campo, la que está reclamando a gritos esa conjunción popular de fuerzas.

Raúl Sendic Antonaccio, 1987”.-
* Ya llega, en 2012, al 33%.

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