Argentina: ¿Cristina no sabe nada de capitalismo? Sus dichos en el G-20 parecen confirmarlo
En el marco de una reunión con empresarios en Europa, dijo CFK:
"Lo que estoy proponiendo –dijo Cristina ante los empresarios- es volver al capitalismo en serio, porque esto que estamos viviendo, señores, no es capitalismo. Esto es un anarco-capitalismo financiero total, donde nadie controla a nadie".
CFK ignora que el capitalismo es en si mismo anarquico, es decir, compite ferozmente por mercados, divisas, territorios y poder. Esa anarquía de la producción y el intercambio, que ella quiere ordenar, es precisamente el “capitalismo en serio.”
Tambien ignora CFK que el imperialismo, es decir “la etapa superior del capitalismo”, se destaca por el predominio del monopolio, la oligarquía financiera y la especulación. La “falta de control” de la que se queja CFK en realidad existe, pero de abajo hacia arriba.
Los países industrializados controlan las instituciones de control como la ONU, el FMI y el Banco Mundial, junto al G-8, el G-20 y otras que, a su vez, controlan los precios del intercambio, el valor de las monedas… en los países sometidos, como Argentina o 4/5 del resto de los países del planeta.
Las guerras, invasiones, ocupaciones, masacres y genocidios son las formas mas violentas de ese “control” y existen pasos previos como la guerra de mercados, las presiones impositivas y crediticias, los créditos usurarios y la imposición de tarifas exportadoras e importadoras. Tambien la calificación de países según su “seriedad” de cumplir con las reglamentaciones del imperialismo.
Lo que CFK parece no comprender que la guerra y la violencia son la continuación de la política por otros medios y esta economía concentrada. En su persecución de su fin ultimo, la ganancia y la tasa de explotación, el capitalismo entra en contradicciones permanentes, es decir crisis, que trata de resolver pasando de un ámbito a otro de la “presión” y el “control.”
Agrego CFK: "¿Cómo vamos a hacer para que vuelva a crecer la economía si no hay consumo?", preguntó. "El capitalismo es eso, que la gente consuma y que ustedes los empresarios vendan cada vez más. Este es el tema. Esto es lo que está fallando”
La esencia del capitalismo, ese que practican también el gobierno de CFK y las patronales extranjeras y nacionales en nuestro país, no tienen como primer objetivo el consumo de la población, sino la ganancia y el aumento de su tasa de ganancia. El consumo es solo una de las formas de lograr esto, no el objetivo de los capitalistas.
Mas aun, cuando el consumo es la forma que adopta transitoriamente el capitalismo para lograr sus objetivos, no lo basa en las necesidades mas urgentes de los trabajadores y el pueblo (vivienda, transporte, educación, trabajo sustentable, alimentación...) sino que deriva los esfuerzos de toda la sociedad hacia los rubros que dan un mayor margen de ganancia pero no son tan, ni siquiera a veces un poco, necesarios.
Asi, la energía social se malgasta y desperdicia en artículos suntuarios, automóviles y la fiebre del consumo de plasmas, teléfonos celulares de ultima generación o electrodomésticos mientras el 30% de nuestro pueblo pasa hambre.
CFK debería leer a Marx. Pero dudamos que pueda comprenderlo porque ella tiene el pre-concepto de hay que reformar el capitalismo. Y de lo que se trata es de reemplazarlo por otro sistema justo, el socialismo.
El mundo esta ante un cambio de epoca. El imperio Americano y el el Europeo se hunden e intentan ser reemplazados por China y Brasil - que ya dominan entre tantos a nuestro pais. Reformar al capitalismo, en ese marco, es trabajar para el imperialismo de Brasil y China, y otros. CFK fue citada por Obama a una reunion... precisamente para discutir eso.
(Las negritas del final van por cuenta de este blog )
Bueno, muy bien. Lo interesante ahora sería saber de cual “otro” capitalismo habla Cristina Fernández de Kirchner, porque acá en América Latina conocemos este y no hay duda que es el capitalismo genuino. Un sistema de miseria y opresión, de mortalidad infantil y materna, de pauperización y desintegración del tejido social.
El único posible estando de este lado del mapa. Si, hay otro capitalismo. El del otro lado, el de los países que ajustan la cuerda y generan los mecanismos de exacción para las regiones más pobres. Pero ahora parece que ese capitalismo tampoco resulta, en vista no solo de los últimos acontecimientos de la debacle financiera, sino de la gran masa de personas que viven en los países del hemisferio norte y que han visto degradadas sus condiciones de vida a lo largo de los años.
Decir capitalismo, solo nos conduce a cifras relevantes (también contundentes) como las divulgadas en septiembre por la pro-comunista Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que estima que unos seis millones de personas ingresaron al umbral de quienes padecen desnutriciones en América Latina.
En otros lugares de la tierra (que tampoco encontraron aún ese otro capitalismo que busca Cristina Fernández de Kirchner) la situación no se presenta mucho mejor: la cantidad de personas que padecen hambre en Asia y el Pacífico, es de 41 millones y en la zona del Africa sub-sahariana 24 millones.
La presidenta argentina aclara: "No estoy hablando del fin del capitalismo sino que necesitamos otro que genere progreso social". Bueno, Cristina, acá hay que ensayar una respuesta básica: hay algo que se llama correlación de fuerzas y que hace inviable que América Latina, acceda a ese capitalismo que genera tanto progreso social. Por cada escalón de desarrollo socioeconómico por el que transitan los países centrales, es decirlas potencias capitalistas, los países latinoamericanos pagan un alto precio. El beneficio de unos implica la miseria y la exclusión para los otros, ya que cualquier excedente de las economías de los países “colonizados” es expropiado para alimentar el desarrollo capitalista central.
Y hasta tal punto impera ese mecanismo que se reproduce aún dentro de las mismas potencias, en las cuales subsisten áreas más y menos desfavorecidas en función de las riquezas y el desarrollo productivo que detenten y la transferencia de recursos correspondiente.
Como sostiene el teórico alemán André Gunder Frank “El desarrollo y el subdesarrollo económico son las caras opuestas de la misma moneda. Ambos son el resultado necesario y la manifestación contemporánea de las contradicciones internas del sistema capitalista mundial”.
Resulta alarmante la coincidencia (explicitada en sus declaraciones) de CFK con Sarkossy: ambos entienden que se debe propender a la refundación del capitalismo, “un capitalismo más respetuoso del hombre"... de ese “sistema que se alejó de los valores más fundamentales del capitalismo". (!!)
Que el presidente de Francia busque tal “refundación” resulta comprensible (aunque repudiable), su país pertenece a la égida de aquellos que sostienen y alimentan el sistema neoliberal, de los que oprimen, de los que extraen las ganancias a través de sus empresas multinacionales ante la indiferencia y/o complicidad de los gobiernos de turno y de los grupos económicos locales.
Pero es inadmisible que la presidenta de un país devastado por la política imperial y décadas de neoliberalismo salvaje, proponga más de lo mismo, apueste a sostener un sistema que solo genera desigualdad y miseria.
Llevar adelante acciones basadas en esos criterios implica perpetuar políticas de corte neoliberal que lleven a agudizar el deterioro de las ya precarias condiciones de vida de millones de personas que hasta ahora solo han “disfrutado” de la muestra más acabada de Capitalismo.