Francia: Au revoir Sarkozy
François Hollande se convierte en el séptimo presidente francés
François Hollande, candidato por el Partido Socialista, se ha hecho con la victoria en las elecciones presidenciales francesas frente a su rival en la segunda vuelta, Nicolas Sarkozy. Las primeras estimaciones realizadas tras el cierre de las urnas dan a Hollande entre el 51,8 y el 52% de los votos.
El líder del PS habría logrado entre un 51,8% y un 52,7% de los votos según esas estimaciones, que otorgan en torno a un 48% a Sarkozy, quien optaba a la reelección.
El propio Sarkozy ha declarado que “no continuaré con la batalla de las legislativas” y ha pedido “respeto” para el nuevo jefe de Estado.
El sondeo del instituto CSA da a Hollande un 51,8% de los votos, el del Ipsos un 51,9%, el de Sofres un 51,1% y el del diario “Le Monde” da un 51,9% para Hollande y la horquilla global de TNS Sofres, Ifop, Harris y CSA sube el porcentaje hasta el 52,7%.
A Sarkozy CSA le da un 48,1%, como Ipsos y “Le Monde”, mientras que Sofres lo sube hasta el 48,5% de los votos.
Hollande, de 57 años, se convierte así, de confirmarse estos sondeos con el resultado del escrutinio oficial, en el séptimo presidente francés.
CELEBRACIONES
Pocos minutos después de las 20.00 de la tarde han comenzado a hacerse públicas las primeras estimaciones tras el cierre de las urnas, tras lo cual han comenzado las celebraciones en diferentes puntos del Estado francés.
En París, en Bastilla, ha arrancado la fiesta tras la victoria del candidato del PS, al igual que en Correze, feudo de Hollande.
El primer ministro belga, Elio di Rupo, ha felicitado “calurosamente” al candidato del PS, según informa AFP.
Al cierre de los colegios electorales, Hollande se encontraba en la localidad de Tulle, en la que ha votado y donde está previsto que pronuncie unas palabras antes de viajar a París.
Fotografía: Hollande, junto a su pareja, tras depositar su voto en la localidad de Tulle. (Fred Dufour/AFP)
06/05/2012
Publicado en www.gara.net
El socialista François Hollande se hará con la presidencia de Francia en la segunda y definitiva vuelta de las elecciones celebradas hoy en el país, cumpliendo con los pronósticos de los últimos sondeos.
Según los últimos datos hechos públicos, Hollande habría ganado con el 51% de los votos frente al aproximadamente 49% de su rival, el conservador Nicolas Sarkozy.
El actual mandatario ha reconocido su derrota y deseó "buena suerte" al candidato socialista. “Francia tiene un nuevo presidente”, dijo Sarkozy en una reunión a sus seguidores en París. Es una elección democrática, republicana”, por lo que “Hollande es el presidente y debe ser respetado”.
La victoria del socialista, que promete relajar la disciplina fiscal y la austeridad e incrementar los servicios de ayudas sociales, podría suponer un significativo cambio en el equilibrio de fuerzas en el seno de la política europea.
La segunda vuelta de los comicios se ha desarrollado con calma y la participación hacia la mitad de la jornada era del 30,6%, superior a la registrada a la misma hora en la primera vuelta, cuando fue del 28,29%.
Hollande se convierte así en el segundo presidente socialista de la V República Francesa después de François Mitterrand, jefe de Estado entre 1981 y 1995.
Cerca de 45,5 millones de franceses estaban llamados a ejercer su derecho al voto para escoger al jefe del Estado que gobernará durante los próximos cinco años una de las principales potencias políticas y económicas de la Unión Europea.
Elecciones francesas: Sarkozy, derrotado
por Kaos. Internacional Domingo, 06 de Mayo de 2012
François Hollande se ha convertido en el nuevo presidente del país tras derrotar, como preveían todos los sondeos, en segunda vuelta a Nicolas Sarkozy. Al 99% escrutado, el socialista se ha hecho con el 51,7% de los votos frente al 48,3% del conservador. (Así te hemos contado la jornada electoral en directo).
En su primer discurso antes de viajar a la emblemática plaza parisina de la Bastilla, Hollande prometió que será "un presidente ejemplar". "Muchos esperaban este momento desde hace tiempo. Estoy orgulloso de haberles devuelto la esperanza. Siento su emoción y la comparto, pero debe ir acompañada de orgullo y sentido de la responsabilidad", declaró ante la multitud que le aclamaba antes de añadir que el 6 de mayo "debe ser un nuevo punto de partida para Europa".
Hollande: "Hay que poner fin a la Europa de la austeridad"
"A partir de hoy estoy al servicio del país y pondré todos mis esfuerzos en conseguir el cambio. Serviré a la República con los valores que he demostrado en toda la campaña. El cambio tiene que estar a la altura de Francia. Ese cambio empieza ahora", apostilló.
Hollande es consciente de la tarea que tiene por delante ("me doy cuenta de que los ojos de Europa están sobre nosotros y que muchos países han sentido alivio"), pero, a tenor de sus palabras, ya tiene en mente cuáles son sus prioridades: "Dar a la construcción europea una dimensión de crecimiento y empleo. La reducción del déficit, la preservación de nuestro modelo social para garantizar a todos el mismo acceso a los servicios públicos y la igualdad entre territorios".
Hollande parece tener claro por dónde pasa ese cambio. Durante su primera intervención, en la ciudad de Tulle lanzó el primer mensaje a Angela Merkel: "La austeridad no puede seguir siendo una fatalidad para Europa. Hay que poner fin a la Europa de la austeridad y promover el crecimiento. Es lo que le diré a nuestros socios de la UE con Alemania a la cabeza", dijo.
El socialista promete "un nuevo punto de partida para Europa"
"El país ha vivido demasiadas fracturas, demasiadas heridas. Esto ha terminado. Mi primer deber será reunir a cada ciudadano con las acciones comunes para recoger el guante del reto que tenemos por delante", prometió el socialista.
Mucho antes de conocer el escrutinio definitivo, el champán empezaba a correr por la sede del Partido Socialista, en la calle parisina de Solferino, para celebrar el ascenso al Palacio del Elíseo del primer socialista 17 años después de la salida de François Miterrand. Escenario habitual de las celebraciones de izquierda, el fervor en la Bastilla contrastaba con la soledad de la también parisina plaza de la Concordia, allí donde los simpatizantes de Sarkozy habían planeado celebrar una reelección imposible.
No hubo lugar a la sorpresa. El principal aval de la victoria de Hollande antes de conocer los resultados oficiales fue la intervención de Sarkozy. El conservador, el enésimo mandatario que cae tras la explosión de la crisis dentro de la Unión Europea, no tardó en salir ante sus seguidores para reconocer su derrota. "Toda la responsabilidad es mía", declaró. "No he logrado convencer a la mayoría", se lamentó.
Sarkozy confirma su retirada de la política: "Quiero volver a ser un francés más"
Sin embargo, Sarkozy no sólo se ha despedido del Elíseo. Su discurso también ha servido para confirmar su despedida de la política activa: "Después de 35 años de carrera política, después de 10 años de responsabilidad al máximo nivel, después de cinco años a la cabeza del Estado mi compromiso con el país será distinto. Quiero volver a ser un francés más". De hecho, antes de salir ante sus seguidores, ya había comunicado a los suyos que no iba a dirigir la campaña de las próximas elecciones locales, según fuentes de su partido citadas por los medios franceses.
La victoria de Hollande echa por tierra la gestión de Sarkozy, que encaraba las elecciones presidenciales con una impopularidad récord dentro de Francia. El voto de los franceses ha sido de castigo. Pero, el electorado también tenía claro que las urnas lanzarían un mensaje en clave europea y de lo que ellas saliera podría depender en gran medida el futuro del continente.
El triunfo del socialista supone el fin del entente Merkozy que ha liderado la UE bajo la bandera de la austeridad. Hollande ha conseguido reunir el apoyo suficiente para plantarse ante Berlín y promover un cambio de rumbo para Europa. En ello confían sus votantes, y buena parte del continente, que ven en el socialista la primera oportunidad contra la imposición de los recortes.
Alemania avisa de que el pacto fiscal "se mantendrá vigente"
De momento, en su primera conversación telefónica, Merkel ya ha invitado al nuevo presidente electo francés a viajar a Alemania cuando asuma el cargo. La canciller alemana se ha comprometido a colaborar con el nuevo Gobierno del país que hasta había sido su principal aliado. Pero no en todo. "Queremos trabajar muy estrechamente", declaró el ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, quien, sin embargo, avisó a París de que "tenemos un pacto fiscal que se mantendrá vigente". La propia Merkel ya ha avisado en diversas ocasiones que es algo "innegociable".
"Es el momento de cambiar la dirección de Europa", se apresuró a declarar el presidente del Parlamento Europeo, el socialista alemán Martin Schulz, tras conocer los resultados en Francia. También, en los últimos días, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha urgido en Bruselas a poner en marcha una estrategia de crecimiento; mientras que el comisario europeo de Economía, Olli Rehn, el gran oráculo de la austeridad, abogó ayer en la capital europea por potenciar las inversiones públicas en sectores clave para promover la recuperación.
El triunfo de Hollande supone el fin del entente 'Merkozy' que ha liderado la UE
Incluso el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, afirmó hoy que comparte con Hollande "la convicción de que hay que invertir en el crecimiento y en las grandes redes de infraestructura". Sin embargo, no parece que la fijación de Bruselas por el cumplimiento del déficit y la reducción de la deuda vaya a dar paso a una eliminación inmediata de la imposición de recortes.
La tarea de Hollande no será fácil. Sus próximos objetivos pasan por consolidarse en Francia en las elecciones legislativas que se celebran a principios de junio y empezar a convencer a Merkel de su apuesta por una nueva hoja de ruta europea en la próxima cumbre europea prevista para el 28 y 29 del mismo mes.
El programa del socialista François Hollande contiene 60 medidas para cambiar a Francia. El empleo de los jóvenes, la justicia social, y la igualdad de derechos para los homosexuales son algunas de las prioridades. Además, propone sendas reformas fiscal y bancaria. La renegociación del tratado presupuestario europeo (pacto fiscal) para añadirle medidas de crecimiento es su gran iniciativa europea. Y su medida más llamativa, la tasación del 75% para los ingresos superiores al millón de euros.
Desempleo. Los socialistas aspiran a crear 150.000 empleos de futuro en los barrios populares, y 500.000 “contratos generacionales”. Las empresas que contraten a un joven y mantengan a un trabajador veterano durante tres años no pagará las cotizaciones sociales. Además, promete aumentar los costes de los despidos colectivos a las compañías que obtengan beneficios, introducir el diálogo social en la Constitución, y aumentar las cargas sociales a las empresas que abusen de los contratos precarios.
Poder adquisitivo. El salario mínimo se actualizará cada año según el crecimiento del PIB y no sobre la inflación. Ganarán un 30% menos el presidente y los ministros, y se ajustará el sueldo de los dirigentes de empresas públicas. Subirá un 25% la ayuda estatal a la vuelta al colegio.
Pensiones. Regresa la jubilación a los 60 años (Sarkozy la elevó a 62) para quienes hayan cotizado 41,5 anualidades, y el mayor gasto se cubrirá subiendo 0,1 puntos anuales las cotizaciones salariales y empresariales.
Déficit público. Hollande promete bajar el déficit al 3% en 2013 y llevarlo al equilibrio en 2017.
Fiscalidad. Una de las grandes prioridades. Se anularán las exenciones fiscales a los ciudadanos más ricos para recuperar 29.000 millones de euros. El Tesoro francés renegociará los acuerdos bilaterales con Suiza, Bélgica y Luxemburgo para poder cobrar impuestos a los exiliados fiscales. Se introducirá un nuevo tramo del 45% para las rentas superiores a 150.000 euros anuales, y una tasa del 75% para los ingresos que sobrepasen el millón anual. Se suprimiría la exoneración fiscal a las horas extra, salvo a las empresas muy pequeñas, y se crea un nuevo impuesto de sociedades: 35% a las grandes empresas, 30% a las medianas y 15% a las pequeñas.
Banca y finanzas. La reforma bancaria separará a los bancos de depósito y de inversión, prohibirá a las entidades tener actividad en paraísos fiscales, y subirá un 15% el impuesto sobre los beneficios. Además, se prohíben las stock options y se regularán los bonos. La tasa a las transacciones financieras se dedicará a la ayuda al desarrollo y a luchar contra el cambio climático (empezando con tres o cuatro países).
Educación. Hollande promete contratar a 60.000 profesionales de educación en cinco años, reducir a la mitad el fracaso escolar, revalorizar los salarios de los profesores y tocar la ley de autonomía universitaria para dotar de más democracia a los liceos. Otras ideas: construir 40.000 viviendas nuevas para estudiantes, y abrogar la circular Guéant que prioriza la contratación de estudiantes nacionales sobre los extranjeros.
Derechos. El derecho de matrimonio y adopción para las parejas homosexuales y la ley de eutanasia son dos de las medidas faro.
Instituciones. Hollande planea revisar el estatuto penal del Presidente de la República. Los antiguos presidentes de la República no podrán formar parte del Tribunal Constitucional, y los funcionarios públicos condenados por corrupción no podrán ejercer durante diez años. Se suprimiría el Tribunal de la República que juzga a los ministros, y se aprobaría una ley contra la acumulación de cargos públicos.
Barriadas desfavorecidas. Habrá ventajas en el acceso a los empleos jóvenes, una filial de la banca pública de inversión dedicada a los barrios más pobres, y una nueva policía de proximidad.
Energía. Hollande se compromete a reducir la cuota nuclear en la producción de electricidad pasándola del actual 75% al 50% en 2025. Promete tarifas progresivas para agua, luz, y gas; bloqueo de los precios de la gasolina durante tres meses, y más energía renovable.
Europa. Renegociar el tratado presupuestario y promover un nuevo pacto de responsabilidad, gobernanza y crecimiento para salir de la crisis es la gran amenaza para Merkel, junto al nuevo papel del Banco Central Europeo para privilegiar el empleo y el crecimiento, y la creación de eurobonos para mutualizar la deuda europea. Hollande quiere que los presupuestos europeos de 2014-2020 estén al servicio de grandes proyectos de futuro, y promete una agencia de calificación europea.
Inmigración. Habrá un debate anual en el Parlamento para decidir el número de inmigrantes necesarios. Las peticiones de asilo se resolverán en seis meses, y solo se regularizará “caso por caso” a los inmigrantes ilegales.
Fuente: Prensa y Agencias
- Lunes, mayo 7, 2012
El candidato socialdemócrata, François Hollande, ha ganado las elecciones y arrebata la presidencia de la República francesa al candidato conservador Nicolas Sarkozy , que ha logrado el 48,1%, según ha confirmado los primeros resultados oficiales del Ministerio del Interior francés que se han conocido a través de la televisión pública francesa.
En la plaza de la Concordia, punto de concentración de la derecha, apenas hay seguimiento y fuentes de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) del presidente Nicolas Sarkozy han informado de que se ha desconvocado el acto previsto para celebrar una eventual victoria de Sarkozy.
El presidente saliente aseguró en campaña electoral que dejaría la política si perdía las elecciones. En su intervención tras conocer la derrota, Sarkozy ha deseado “suerte” a Hollande porque “va a ser difícil” y asume “toda la responsabilidad” de la derrota en las elecciones presidenciales.
El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, reconoció este domingo la “derrota” de Nicolas Sarkozy ante el socialdemócrata François Hollande.
“Es una derrota, pero no es un tsunami”, aseguró en declaraciones a la cadena TF1 poco después de conocerse que según los sondeos Hollande ha logrado entre un 51,8% y un 52,7% de los votos, frente a alrededor de un 48% del hasta ahora presidente.
Los partidarios de Hollande se encuentran en La Bastilla festejando la victoria y se han instalado dos pantallas gigantes para facilitar la difusión de las declaraciones de los dirigentes.
LibreRed.net
La campaña electoral ha estado marcada por numerosas declaraciones que, bajo pretexto de atraer al electorado del Frente Nacional, contribuyen a banalizar un pensamiento reaccionario y portador de exclusiones.
François Hollande ha sido elegido presidente de la República prometiendo que “el cambio es ahora”. Cambiar de presidente, ya está hecho; cambiar de gobierno va a hacerse. Las elecciones legislativas de junio pueden dar a los partidos de izquierdas una mayoría en la Asamblea Nacional que ya tienen en el Senado. Para que esto sea útil para todos, son precisas decisiones concretas. La Union Sindical Solidaires reafirma las reivindicaciones y propuestas alternativas que ha defendido en las movilizaciones sociales de estos últimos años. No pensamos estar en una situación social que permita imponer que todas ellas sean impuestas en una semana. Pero, al contrario, algunas decisiones pueden ser tomadas sin esperar, y deben ser anunciados desde ahora compromisos fuertes.
-Aumento inmediato del Salario Mínimo Interprofesional y de los mínimos sociales (1.700 euros netos), de los subsidios de desempleo y de las pensiones de jubilación.
Librarse de Sarkozy es una cosa, imponer otra política al mercado y a las finanzas es otra.
Desde el mismo día de las elecciones, los planes sociales atrasados por razón electoral van a volver todos juntos, las finanzas van a presionar para imponer más austeridad. La experiencia nos indica que la correlación de fuerzas es determinante: para que los derechos adquiridos no retrocedan, para ganar más derechos, es indispensable un clima social reivindicativo, y la Unión Sindical Solidaires actuará con todas sus fuerzas, en la unidad, para movilizar.
2012-05-07

Hollande y el futuro de la Social Democracia
Frida Modak
Chávez felicita a Hollande y desea que Francia retome “la senda de la construcción de un mundo multipolar”
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, felicitó al socialista François Hollande por su triunfo sobre el conservador Nicolas Sarkozy en la segunda vuelta presidencial celebrada hoy en Francia.
En un comunicado el mandatario, quien se encuentra en Cuba en un tratamiento contra el cáncer que padece, expresa su esperanza de que Francia retome “la senda de la construcción de un mundo multipolar”.
Chávez y su Gobierno, según la nota oficial, “reiteran su voluntad de profundizar la cooperación con la República Francesa y, sobre la base del respeto mutuo, explorar espacios de intercambio novedosos que ayuden a colocar en otro nivel las históricas relaciones de amistad que han mantenido nuestros países”.
“A 31 años de la histórica victoria de François Mitterrand, y en el contexto de una Europa asediada por la crisis económica, el pueblo francés ha reafirmado su profunda vocación republicana, que antepone la voluntad política a la fatalidad de los mercados, la sensibilidad social a la receta financiera, la justicia y la solidaridad a la exclusión”, añade la nota.
“En esta coyuntura histórica marcada por la crisis estructural del capitalismo”, prosigue, el Gobierno de Venezuela “formula votos para que en este nuevo período político, Francia retome la senda de la construcción de un mundo multipolar, donde impere la paz, el respeto a la soberanía y la solidaridad entre las naciones”.
El socialista Hollande obtuvo el 51,13 % de los votos y Nicolas Sarkozy un 48,87 %, según datos oficiales del ministerio del Interior.
Horas antes, el candidato de la oposición a la Presidencia de Venezuela, Henrique Capriles, saludó el triunfo de Hollande, a quien llamó “estimado amigo”.
El candidato, que dentro de cinco meses buscará impedir que Chávez gane su tercer período presidencial consecutivo, le expresó a Hollande sus “sinceras felicitaciones” y su disposición a “trabajar juntos”.
“Desde ahora, le aseguro mi disposición de trabajar juntos en torno a esas visiones compartidas, cuando el pueblo de Venezuela me elija el venidero 7 de octubre como el presidente de todos los venezolanos”, señala el texto enviado por Capriles a Hollande.

