Los italianos rechazan en referendo privatización del agua, energía nuclear e impunidad de ministros
Los italianos se pronunciaron de manera contundente contra la reincorporación de la energía nuclear en el país. Tras el recuento de un tercio de los votos del referéndum, una clara mayoría del 90% se manifestó en esta línea, lo que supone una nueva derrota para el primer ministro Silvio Berlusconi.
El gobernante obtiene así otro severo revés, apenas dos semanas después de haber perdido las elecciones municipales. Además de la energía atómica, los italianos también se pronunciaron claramente contra la privatización del suministro del agua y contra la denominada “ley de amnistía”, la polémica normativa que beneficiaba en primer lugar al primer ministro y su gabinete.
Desde hace décadas Italia rechazó la energía atómica y ahora, tras esta votación, seguirá siendo así. El gobierno de centro derecha que encabeza Berlusconi se reserva la opción de la energía nuclear para el futuro.
Antes de que se cerraran los colegios electorales, el primer ministro adelantaba que su gobierno tendría que hacerse fuerte “e implicarnos en el campo de las energías renovables”. Al igual que una serie de ministros, Berlusconi había anunciado que no iba a votar.
En 1987, después de la catástrofe de Chernobyl, los italianos ya rechazaron en un referéndum la energía nuclear. Hace dos años el primer ministro Berlusconi anunció que quería reintroducir este tema.
Tras lo ocurrido en Fukushima, el gobierno congeló sus planes y anunció una moratoria que intentaba torpedear el referéndum de la oposición. Sin embargo los tribunales decidieron que el referéndum tendría validez.
La oposición de izquierda, que planteó la consulta popular también como un plebiscito sobre el primer ministro conservador, se mostró especialmente satisfecha por la elevada asistencia a las urnas, del 57%, que significa que por primera vez en 16 años se consigue el quórum suficiente para la validez del referéndum.
Además, también se pedía a los ciudadanos pronunciarse por la privatización del agua y la polémica “ley de amnistía”, que permite a al primer ministro no asistir a los cuatro procesos judiciales que actualmente tiene en marcha. La población se ha pronunciado en contra de ambas cosas, de que se privatice el agua y de la ley que el gobierno de Berlusconi confeccionó a medida del primer ministro.
DPA
El referéndum italiano ha conseguido con creces la participación necesaria para ser vinculante y arroja un resultado abrumadoramente en contra de la energía nuclear.
Ecologistas en Acción ha celebrado el resultado y ha pedido al Gobierno español que tome nota de la opinión que los españoles manifestaron en la encuesta del CIS y proceda al abandono de la energía nuclear.
La participación en el referéndum italiano supera ligeramente el 57%, lo que le da validez al superar el 50% del electorado. Los sondeos a pie de urna anuncian una abrumadora victoria de los antinucleares al conseguir un 95% de apoyos. Asimismo los italianos han votado en contra de la privatización del agua y de la inmunidad de los altos cargos.
Estos resultados tienen especial mérito dados los impedimentos que el Gobierno de Berlusconi ha puesto a la consulta. En un intento de que el referéndum nuclear no se celebrara recurrió al Tribunal Supremo y al Constitucional que refrendaron la legalidad de la consulta. Durante toda la campaña el partido de Berlusconi llamó a la abstención para intentar que el referéndum no fuera valido.
Él mismo, conocedor del mayor tirón de la pregunta nuclear intentó también que las consultas se realizaran por separado, aún sabiendo que el coste de realizar un referéndum en Italia asciende a unos 400 millones de euros. Incluso realizó un patético intento de movilizar a sus partidarios haciendo declaraciones en la mañana del día 13.
El referéndum pone final feliz a un largo proceso de lucha de la sociedad civil italiana que consigue así airear la política y el medio ambiente italianos.
A la vista de estos datos, la organización Ecologistas en Acción ha celebrado la victoria contra la energía nuclear y ha pedido al Gobierno español que sea consecuente con los resultados del último barómetro del CIS que muestra que más del 60% de los españoles están en contra de la energía nuclear y proceda al cierre escalonado de las centrales nucleares españolas.
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