Panamá: Indígenas exigen cese de represión policial y liberación de detenidos
Miembros de la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y Derechos del Pueblo Ngäbe Buglé y Campesinos exigieron al Gobierno que detenga la oleada de represión en San Félix y que libere a las decenas de detenidos.
La Coordinadora exige al Gobierno de Ricardo Martinelli que retire a la policía de la zona y cesen los abusos contra la comunidad.
Los indígenas exigieron que se retire la policía del área de conflicto, que se detenga la represión y la persecución a los manifestantes y la liberación inmediata de todos los detenidos, atención médica urgente a los heridos y apoyo a los familiares de Jerónimo Rodríguez, la persona muerta fruto de la represión policial en San Félix.
También se pidió el restablecimiento del sistema de comunicación de telefonía móvil y que se llame como observadores y mediadores a la Iglesia Evangélica de Panamá, la Relatora de la ONU y al Rector de la Universidad de Panamá.
Desde hace una semana, la comunidad indígena bloqueaba la carretera Interamericana para exigir al Gobierno la prohibición de exploraciones y explotaciones mineras en el territorio.
La Coordinadora informó sobre la muerte de Francisco Miranda, lo que dejaría un balance de dos víctimas, decenas de heridos y cientos de detenidos fruto de la represión policial contra la comunidad indígena en San Félix.
El Gobierno asegura que la muerte de Miranda no fue debida a la actuación policial y lo achacó a otras causas.
LibreRed.net
- Martes, febrero 7, 2012
Trabajadores de la construcción, que respaldan las protestas de los grupos indígenas Ngäbe Buglé, fueron reprimidos por unidades antidisturbios de la Policía Nacional en Coco Solo, Colón, provincia panameña 85 kilómetros al norte de la capital del país.

Saúl Mendez, Secretario General del Suntracs
Los obreros, que pertenecen al poderoso Sindicato de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS), trataron de cerrar las vías que comunican a las ciudades terminales de Panamá, en el Pacífico, y Colón, en el Atlántico.
Los antimotines lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes y reabrir la vía.
El conflicto entre los grupos indígenas, que rechazan la explotación minera y la construcción de hidroeléctricas en sus comarcas, y las autoridades tiene ya una semana de duración y aún no se vislumbra un acuerdo. Una oleada de represión policial contra grupos indígenas en Las Lomas, provincia de Chiriquí, dejó un saldo de un muerto, 39 heridos y 41 detenidos.
Los indígenas tenían cerrada hasta el domingo pasado la carretera Interamericana, en la provincia de Chiriquí, escenario principal de los enfrentamientos, que fue abierta por la Policía Nacional en una actuación desproporcionada y muy polémica, debido a las denuncias por uso de perdigones y allanamientos de morada.
Otro de los hechos que generaron una gran indignación fue el corte de la señal de telefonía móvil e internet por parte del Gobierno para tratar de censurar los abusos de los agentes y frenar posibles denuncias por parte de la comunidad indígena.
Los indígenas exigieron que se retire la policía del área de conflicto, que se detenga la represión y la persecución a los manifestantes y la liberación inmediata de todos los detenidos.
LibreRed.net / Ansa
Porque conocemos la aldea...
(AW)Las situaciones se entrecruzan como la historia de nuestra América Latina. Expoliada, castigada hasta la marginalidad y el confinamiento. Sus luchas desde el coloniaje salvaje, la resistencia al conquistador o el exterminio, hoy se repiten como vuelta de tuerca desde un continente multiétnico y plural donde los pueblos unen sus pesares potenciando las fuerzas e ideales en común. Esta vez es el turno de la minería en el país hermano de Panamá.
Comunicado del Movimiento Popular Unificado
Ante la codicia de Ricardo Martinelli, SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO NGÄBE-BUGLE
Una vez más, mostrando una prepotencia imbuida de un racismo evidente y de un profundo desprecio por el pueblo que lo encumbró en el poder,
Ricardo Martinelli se ensaña contra los derechos de los habitantes de la Comarca Ngäbe-Buglé e insiste, a través de sus diputados de la Asamblea
Nacional, en incumplir los acuerdos que los pueblos indígenas alcanzaron en 2011, cuando se opusieron decididamente al desarrollo minero en los
territorios comarcales.
Con esta actitud, Martinelli y sus compinches intentan burlarse, una vez más, de la inteligencia popular, pues la codicia lo enceguece hasta el punto de pretender la venta de la nación a países extranjeros que ansían nuestros minerales y de no reparar en los sacrificios que tiene que hacer el país entero ante la firme determinación del pueblo ngäbe-buglé de defender, hasta las últimas consecuencias y unidos como un solo hombre, aquello que tienen por única y más cara riqueza: las tierras en que siempre han vivido.
Lejos de lo que su mente calculaba, el pueblo panameño ha apoyado, por mayoría abrumadora, la lucha de los indígenas, y ya son cada vez más las voces que se alzan no solo para exigir que se ponga fin al conflicto generado por la irresponsabilidad del Gobierno y de la Asamblea Nacional en forma favorable a las justas reclamaciones de los pueblos originarios, sino que ponen en entredicho la legitimidad de la administración gubernamental y llaman a la resistencia popular contra un Gobierno que ha roto una gran cantidad de regulaciones que el Estado ha signado en materia de derechos humanos y ha torcido y violentado, a su antojo, la Constitución de la República.
He aquí, entonces, que el Movimiento Popular Unificado jamás podría permanecer impávido ante las monstruosas dimensiones de sevicia e inhumanidad de las que ha hecho y hace gala la administración entera de Ricardo Martinelli y su recua de facinerosos que han convertido a la nación en trampolín hacia el enriquecimiento dudoso, el abuso, el crimen y la vergüenza, por lo que hemos participado y seguiremos participando activa y denodadamente en toda iniciativa tendiente a la oposición organizada contra semejantes desmanes, sin parangón en la historia nacional.
Por ello, repudiamos con todas nuestras fuerzas las erráticas y cada vez más peligrosas actitudes y acciones que urde y ejecuta Ricardo Martinelli con el beneplácito de su cohorte de aduladores y los responsabilizamos absolutamente de la vida, seguridad, propiedades, tranquilidad y bienestar de los habitantes de las comarcas indígenas que luchan contra sus desaciertos.
Llamamos a la participación completa y decidida de la ciudadanía en la resistencia popular para apoyar a nuestros pueblos indígenas en su lucha y acabar de una buena vez con el esquema político-social que ha propiciado el surgimiento de este engendro del vicio y la crueldad que es la administración gubernamental de Ricardo Martinelli a través de una Asamblea Constituyente Originaria en la que el pueblo panameño, en forma directa, participe en la elaboración de una nueva Carta Magna que dé la racionalidad y el sosiego al país fundamentados en un nuevo gran acuerdo que procure la justicia social y que aplique la justicia popular a los responsables de latrocinios, cohechos y crímenes que, por desgracia, detentan el poder político en el país.
Dado en la Ciudad de Panamá, a los 4 días del mes de febrero de 2012.
Mineras más mineras menos, la misma represión
(AW)Una extensa nota enviada por un compañero desde Panamá da cuenta de la suerte común de nuestros pueblos ancestrales y multiétnicos asesinados, reprimidos o encarcelados por repudiar proyectos mineros e hidroeléctricos. Los miembros de la etnia Ngabe Buglé, vulgarmente llamados por la élite gobernante "cholos" o "guamíes" han sido por más de cien años la fuerza de trabajo barata para el sector agrícola panameño. Son la mano de obra esencial en las bananeras, en la zafra del azúcar, en la cosecha del café y para lo que 'gusten' mandar. Pero su cosmovisión continúa intacta: defender la madre tierra, único medio natural como raíz de su conformación humana. Va un fragmento.
Al menos un asesinado, el compañero Jerónimo Rodríguez Tugrí, podrían ser más, decenas de heridos, centenares de detenidos, la imposición no
declarada del estado de sitio en la zona, incluyendo el corte de las comunicaciones, ha sido el costo impuesto por el gobierno de Ricardo Martinelli para despejar la vía Interamericana, bloqueada en varios lugares durante seis días por miles de habitantes de la comarca Ngabe-Buglé, en la República de Panamá. La demanda que moviliza al pueblo Ngabe-Buglé, dirigido por un organismo asambleario, la Coordinadora de Lucha, cuyos principales dirigentes son Rogelio Montezuma y la cacique comarcal Silvia Carrera, consiste en exigir la prohibición de la explotación minera y la construcción de nuevas hidroeléctricas en su comarca.

Panamá: Policía ataca con bombas lacrimógenas Centro Misional Jesús Obrero en Comarca Ngobe Buglé
COMUNICADO AL PAÍS
COMUNICADO AL PAÍS DE LOS PADRES AGUSTINOS DEL CENTRO MISIONAL JESÚS OBRERO DE TOLÉ
“No tengo plata ni oro, pero lo que tengo, te lo doy” (Hch 3,6).
PANAMÁ. Atendiendo a los últimos acontecimientos registrados en Tolé, en el oriente chiricano y en el país; la Comunidad de Padres Agustinos de Tolé comunica al país la angustiosa situación que se vive en los distritos de Tolé y Munä, ya conocidos a través de los medios; y aclaramos lo siguiente:
1. El Centro Misional Jesús Obrero ha sido siempre, por más de cuarenta años de nuestra presencia aquí, un centro de Evangelización y Promoción Humana que ha atendido a todas las personas sin distingos de ninguna condición. Testigo de esto son todos los que pasan por nuestra casa, particularmente los funcionarios del Ministerio de Educación, de Salud, de Desarrollo Social, Tribunal Electoral, ONGs y personas de buena voluntad.
2. Rechazamos las insinuaciones del Señor Ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, sobre nuestro accionar en este conflicto. El 5 de febrero en la mañana nuestro Centro fue atacado con bombas lacrimógenas, hemos atendido a las víctimas, hemos arriesgado nuestro “pellejo” recogiendo heridos por los potreros y hemos brindado primeros auxilios en coordinación con los equipos de salud del pueblo.
3. Sobre este conflicto señalamos lo siguiente: las reiteradas protestas de los indígenas y campesinos de la Comarca y el oriente chiricano no son un capricho de la Coordinadora o de los Caciques, todos sabemos que los indígenas llevan décadas protestando por las mismas causas: que no haya minería ni hidroeléctricas en su territorio, al menos. Nadie les ha hecho caso de verdad. El Estado panameño sigue adelante con todo su poderío económico, político y militar. Los indígenas están totalmente desprotegidos jurídicamente. No tienen medios justos para defender sus derechos. Por eso han creído en la posibilidad de lograr una ley especial que proteja sus recursos ambientales.
4. Consideramos que hemos llegado a un punto crítico. No hay verdadero diálogo porque el gobierno no tiene nada que dialogar, simplemente no quiere acceder a restituir el artículo 5 de la propuesta de ley de los indígenas, porque toca muchos intereses económicos de empresas mineras e hidroeléctricas. No hay verdadero diálogo porque la Coordinadora y la Cacique General no pueden ceder ante la convicción de los indígenas de que se deben cancelar todos los proyectos mineros e hidroeléctricos en la Comarca Ngobe-Buglé, esta lucha atañe a su vida y a su supervivencia como pueblo.
5. Hacemos oración a Dios que protege a los más desvalidos, llamamos a la cordura e inteligencia de todos los panameños, especialmente al Gobierno, y nos hacemos eco del reciente comunicado de la oficina de Naciones Unidas en Panamá. La solución a este conflicto debe estar inspirado y ser compatible “con los estándares internacionales de derechos de los pueblos indígenas, incluso aquellos sentados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas” de la cual Panamá es miembro. En ella se consagra el derecho de verdadera autodeterminación de los pueblos indígenas.
Tolé, 6 de febrero de 2012.
Firmado: P. Carlos De la Cruz; P. Nicanor Jiménez y P. Roberto Carpintero, sacerdotes agustinos de Tolé y Munä.

¡ PANAMÁ SE SUBLEVA !
"Ahora, sí, la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia (APLAUSOS). Ya se les ve por los caminos, un día y otro, a pie, en marchas sin término, de cientos de kilómetros, para llegar hasta los “olimpos” gobernantes a recabar sus derechos. Ya se les ve, armados de piedras, de palos, de machetes, de un lado y otro, cada día, ocupando las tierras, fincando sus garfios en la tierra que les pertenece y defendiéndola con su vida; se les ve llevando sus cartelones, sus banderas, sus consignas, haciéndolas correr en el viento por entre las montañas o a lo largo de los llanos. Y esa ola de estremecido rencor, de justicias reclamada, de derecho pisoteado que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase, porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia, y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron."
De la Segunda Declaracion de La Habana - 4 DE FEBRERO DE 1962
Panamá: brutal desalojo de bloqueos
deja un indigena muerto y 32 heridos
Publicado el 2/06/12 • en Contrainjerencia
Un indígena murió, 32 resultaron heridos y unos 40 fueron detenidos este domingo en Panamá cuando la policía desalojó a la fuerza los bloqueos que mantenían desde hace seis días en rutas estratégicas, en protesta contra la minería y proyectos hidroeléctricos en sus territorios, reporta AFP.
Unidades antidisturbios disolvieron con gases lacrimógenos las protestas en distintos pueblos de las occidentales provincias de Chiriquí -fronteriza con Costa Rica- y Veraguas, para levantar las barricadas que bloqueaban carreteras importantes como la Interamericana, que comunica a Panamá con el resto de Centroamérica.
El ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, precisó en conferencia de prensa que los enfrentamientos dejaron un indígena muerto, 32 nativos y siete policías heridos, así como “41 detenidos, dos de los cuales son menores de edad”.
“Lamentablemente un indígena murió (…) el arma que causa la muerte no pertenece al reglamento de la policía”, dijo Mulino. Y señaló que el Ministerio Público y medicatura forense realizan las investigaciones.
Desde zonas de conflicto, dirigentes indígenas dijeron que la policía los reprimió violentamente. Fabio Pinzón, uno de los manifestantes, afirmó que les tiraron “bombas (lacrimógenas) y perdigones”.
“Nos han tirado los antimotines. Estábamos tan tranquilamente manifestándonos pacíficamente y nos han reprimido”, dijo desde Chiriquí a radio RPC Omayra Silvera, dirigente de la coordinadora indígena que organiza las protestas.
Carlos de la Cruz, sacerdote de Tolé (Chiriquí), dijo a la prensa local que policías habían “disparado balas, perdigones y gases lacrimógenos”. “Temprano llevé tres heridos (al hospital) y se han llevado varios detenidos. He visto los proyectiles”, afirmó.
“No se pueden permitir en este país las violaciones a los derechos humanos”, expresó desde Chiriquí Patria Portugal, ombudsman de Panamá.
Mulino negó tajantemente que la policía haya usado “armas letales” y acusó a los indígenas de quemar un cuartel de Policía en San Félix (punto más conflictivo de la protesta), de intentar atacar otro en David, capital de Chiriquí; y de saquear la sucursal de un banco.
“La policía ha despejado casi el 100% de la ruta. Lo importante es que el tráfico se ha ido normalizando y la Policía viene limpiando la carretera de escombros, troncos, láminas de acero y los camiones han empezado a circular”, expresó Mulino.
Desde San Félix, Chiriquí, el sacerdote Adonais Cortés, miembro de una comisión que buscaba el diálogo, dijo que los dirigentes indígenas habían acordado despejar las vías para empezar a negociar, pero los manifestantes se negaron por no tener una propuesta concreta del gobierno.
El gobierno “tiene la mejor de las disposiciones para iniciar ya un proceso de diálogo que la comunidad está reclamando y espera que nos conduzca a llevar al país nuevamente por el sendero de calma y desarrollo que todos necesitamos”, dijo el ministro de Gobierno, Jorge Fábrega, tras los serios enfrentamientos.
La intervención policial se dio luego de que el sábado delegados del gobierno del derechista Ricardo Martinelli no acudieran al diálogo con los indígenas promovido por la Iglesia Católica.
Los indígenas de la etnia Ngöbe Buglé -la mayor del país- iniciaron el lunes la protesta para exigir que un proyecto que debate el Congreso prohíba la construcción de hidroeléctricas y la explotación de minas en sus comarcas.
El gobierno acepta no desarrollar actividades mineras pero rechaza prohibir la construcción de hidroeléctricas, ya que asegura que ello supondría un sobrecosto de 200 millones de dólares para el Estado para suplir la demanda energética.
Los bloqueos dejaron varadas a cientos de personas, entre ellas turistas, principalmente de Costa Rica, y ya empezaban a provocar desabastecimiento de alimentos en la capital y otras zonas.

El Partido Revolucionario Democrático denuncia que lo que está ocurriendo es responsabilidad exclusiva del Presidente de la República que sin ninguna credibilidad, busca en la confrontación y en la violencia, ocultar su incapacidad para generar un diálogo responsable y participativo, que hubiese evitado el actual derramamiento de sangre de humildes pobladores indígenas que lo único que hacían era defender los derechos inalienables del pueblo.
COMUNICADO DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DEMOCRÁTICO DE PANAMÁ
Nuevamente, se repiten los acontecimientos de julio de 2010 de Changuinola, cuando el pueblo trabajador y los indígenas bocatoreños rechazaron la "Ley Chorizo", a costa de varios muertos y decenas de heridos, muchos privados para siempre de la vista.
Hace menos de un año, San Félix y regiones aledañas fueron el escenario de lucha del pueblo Ngöbe Bugle, en contra de una ley minera, que respondiendo a la insaciable avidez lucrativa de Ricardo Martinelli y sus allegados, pretendía entregar los recursos naturales de esa Comarca en beneficio de los gobiernos de Corea del Sur y Singapur y de las transnacionales asiáticas que se dedican a la comercialización del cobre.
En aquella ocasión, con la mediación oportuna y acertada de la Iglesia Católica, en la persona de monseñor José Luis Lacunza, luego de serios enfrentamientos con la población indígena, se comprometieron a prohibir expresamente, por ley, que se permitiera en el futuro la explotación cuprífera en la Comarca Ngöbe Bugle. Pero, nuevamente, como es su costumbre, el Presidente de la República engaña al país y en particular a los pueblos indígenas, pretendiendo desconocer con subterfugios y mentiras el compromiso asumido e impulsa la explotación minera en esa región para agrandar sus cuentas bancarias y hacer realidad su deseo de convertirse en el hombre más rico del país y Centroamérica sin importarle cuántas vidas haya que sacrificar, cuánta orfandad, viudez, luto y destrucción y dolor cause su desmedida ambición.
El Partido Revolucionario Democrático denuncia que lo que está ocurriendo es responsabilidad exclusiva del Presidente de la República que sin ninguna credibilidad, busca en la confrontación y en la violencia, ocultar su incapacidad para generar un diálogo responsable y participativo, que hubiese evitado el actual derramamiento de sangre de humildes pobladores indígenas que lo único que hacían era defender los derechos inalienables del pueblo.
Las declaraciones del Ministro de Seguridad acusando a prelados de la iglesia Católica, que actuaban como mediadores, de fomentar la confrontación, así como las declaraciones del Presidente, reiteradas por el Ministro Mulino, de que los indígenas habían "secuestrado" a centenares de extranjeros y que habían saboteado las comunicaciones por celular, son una muestra del empleo de tácticas fascista al más puro estilo gobeliano, cuando no existió ningún secuestro y cuando existe una grabación de una empresa de comunicaciones que informa que quienes dieron las órdenes de cortar las comunicaciones fueron "las autoridades competentes".
Todo esto demuestra, la incompetencia, incapacidad y deshumanización de quienes integran el gobierno, los únicos responsables del estado de desobediencia civil que se produce con toda justificación en la Comarca Ngöbe Bugle y que se extenderá por todo el país, mientras continúe imperando el estilo de gobierno caracterizado por el insulto, la imposición, la confrontación, la corrupción, el engaño, la persecución y el enriquecimiento ilícito de Ricardo Martinelli y sus principales allegados.
El PRD apoya la lucha del pueblo Ngöbe Bugle contra la minería en sus tierras; denuncia y responsabiliza al Presidente de la República, Ricardo Martinelli, de las consecuencias luctuosas y de las pérdidas materiales producidas en los últimos días, como resultado de sus mentiras e intransigencia. Nos solidarizamos con la Iglesia Católica que ha interpuesto sus buenos oficios en la búsqueda del diálogo que resuelva definitivamente las causas del conflicto. Reiteramos que la única forma posible de resolver la actual situación, es el retiro inmediato de la Ley Minera que se discute en la Asamblea Nacional, propuesta por el gobierno o la incorporación del artículo correspondiente que conlleva el compromiso de que no se produzcan explotaciones mineras en las comarcas indígenas.
Hacemos un llamado a toda la dirigencia y membrecía del PRD a movilizarse en sus respectivas áreas, realizando acciones de denuncia contra el gobierno de Ricardo Martinelli y de solidaridad con el pueblo Ngöbe Bugle. Asimismo, advertimos que las amenazas de represión e intimidación contra nuestro partido no nos asustan ni intimidan y que continuaremos de pie o muertos, nunca de rodillas.
Presidente Martinelli, usted cosecha lo que ha sembrado:
¡Retire del debate de la Asamblea de Diputados el anteproyecto de la Ley Minera!
¡Cumpla por una vez su palabra empeñada!
¡Usted es el único responsable del caos y de los enfrentamientos con la Nación Gnabe-Bugle!
Panamá, 5 de febrero de 2012.
COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL


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