Uruguay: Combatir la pobreza con 20 pesitos ¿Y la riqueza? ¿Con qué?
Este fin de semana pasado pudimos asistir o más bien nos encontrarnos en distintos puntos de la ciudad con un vasto despliegue de jóvenes en los semáforos montevideanos, haciendo una colecta masiva de 20 pesitos para “Un Techo para mi país”.
Sonrientes, maquillados en algunos casos, con presencia de personajes alegóricos y atuendos vistosos y también con la infaltable ¡bandera uruguaya! Además de una maqueta reproduciendo los techos de emergencia, que se levantan con este tipo de organización.
Una mezcla de sentimientos nos invadieron, además de un montón de preguntas acerca de los tan nobles propósitos de este tipo de emprendimiento.
Primeramente vamos aclarar que resulta evidente que no se le puede reprochar a nadie que colabore voluntariamente con quienes viven inmersos en todo tipo de carencias, al contrario, es un gesto muy noble.
Pero convendría que estos privilegiados jóvenes universitarios agudizaran sus capacidades analíticas acerca de la realidad socio política de la sociedad en donde viven, para desentrañar los reales objetivos que pueden estar detrás de muchos de estos emprendimientos, a quienes pueden estar sirviendo en realidad y como si fuera poco de manera “voluntaria “
No es inocente el lenguaje utilizado por los impulsores de estos proyectos; hablan de “combatir la pobreza”, estimular el “espíritu crítico” de los jóvenes voluntarios; pretenden denunciar las situaciones de injusticia social e incidir en la comunidad en donde se llevan acabo estas construcciones a más largo plazo. Todo está pensado para que jóvenes con alguna sensibilidad y ganas de hacer algo por los menos privilegiados se embarquen en tan noble empresa.
Veamos ahora como están construidos esos techos, el costo que tienen, y quienes son los actores que participan en dicho emprendimiento.
Las casitas que se levantan, son precarias claro pero bien derechitas y al menos permiten que cuando llueve no se desmorone sobre quienes las habitan; claro, están hechas con chapas de madera sin tratar y con clavos. No tiene ninguna división interna, son de un solo espacio y su resistencia no es mayor a un año, pero eso no parece importar ni a quienes participan en la construcción ni a quienes lo promueven.
Las personas beneficiarias deben pagar un 10% del valor de la misma que se eleva a
30. 000 pesos, según los organizadores, para evitar de caer en el asistencialismo. Esto es visto por los promotores como una forma de integración; ¿a que? al sistema de trabajo formal, para lo cuál recibirán una formación mínima.
Con esto se pretende combatir la pobreza extrema; es decir hacerles una casita de ángulos rectos y otorgarles eventualmente un micro crédito a fin de que aumenten su productividad.
¿Qué nos revela esto?
Primero: que la pobreza extrema es lo que más crece y la misma es generada por el propio sistema capitalista. Por lo tanto ha llegado a un punto en donde se torna peligrosa para las elites dominantes.
Segundo: desde algún lugar hay interés en alentar ahora a la “solidaridad” individual antes que ver surgir movimientos autoorganizados de los sectores más carenciados, a fin de tomar en sus manos la construcción de alternativas autónomas para su emancipación.
Tercero: “Un Techo para mi país”; dice promover la denuncia de la pobreza extrema cuando en realidad lo que se produce es el ocultamiento de la riqueza. Denunciar la pobreza pasaría por mostrar, señalar y cuestionar a la riqueza.
La aplicación de estrategias emanadas del Banco Mundial para la contención de los movimientos populares pasa por el otorgamiento de créditos y la instrumentalización.
de políticas de equidad través de las ONGS, quienes son depositarias por parte de la relatoría del Banco Mundial de un rol a cumplir; es decir, la sustitución de la función de servicios públicos, como medio de promoción de la participación de sectores populares en la aplicación de políticas relativas a paliar las acuciantes situaciones sociales generadas por la pobreza extrema.
Estas políticas tienen como objetivo principal el de domesticar a los sectores populares, dado que una gran desigualdad social podría ser destabilizadora para el sistema económico hegemónico.
Dentro de estas políticas se encuentra en primer término el de despolitizar la lucha contra la pobreza, para justamente alejar todo amenaza de rebelión por parte de los más desposeídos y toda posibilidad de cambio estructural dentro de las sociedades.
Estas políticas se generalizaron a partir de los años 90, implicando todo un proceso de profesionalización en equipos conformados por: políticos, sociólogos, psicólogos, antropólogos capacitados en las reglas de juego para obtener financiamientos a través de las grandes agencias de cooperación.
Por otra parte estas ONGS, no dejan casi flancos, sus proyectos están meticulosamente estudiados; recuperan el lenguaje de la izquierda, empleando los mismos términos: “comunidad”, “autonomía”, “crítica a la pobreza”, formación en “saberes y liderazgos.
Todo un andamiaje con el único fin de desencarnar el tema de la pobreza de su razón política que la produce.”
“Un Techo para mi país” es una ONG y su principal socio es el BID (Banco Interamericano de Desarrollo). Esta ONG tiene como modalidad de funcionamiento el voluntariado y las empresas.
Veamos ahora cuales son las empresas que participan en Uruguay:
Además de los aportes de las empresas están las campañas de donaciones masivas como la de los 20 pesos y las donaciones de colaboradores individuales.
Ahora bien, da que pensar cuando sabido es que muchas empresas participan en estos emprendimientos ya sea porque ello constituye una lavada de cara o por la deducción de impuestos.
De lo que no se habla a todo esto es de la propiedad privada y aquí nos volvemos a plantear algunas preguntas: ¿Cuantas viviendas no habitadas hay en Uruguay? ¿Y cuantas personas en extrema pobreza sin una vivienda digna hay?
¿No es por ahí que se debería empezar a tratar el tema de la vivienda? Y decimos vivienda porque la pobreza es un tema más vasto que nos llevaría a adentrarnos en las causas que la generan es decir, la excesiva riqueza de una minoría..
Un techo para mi país? …. sin un cuestionamiento a la propiedad privada y al poder, seguirá siendo misión imposible.
Luna
16/08/ 2011
Fuentes Movimientos Sociales y Emancipaciones de Raúl Zibechi Alter Ediciones 2010 alterediciones@gmail.com www.alterediciones.com
: http://www.untechoparamipais.org.uy/que_hacemos/
http://habitat.aq.upm.es/bpal/onu08/bp2172.html
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