Uruguay: Los cimientos podridos de una sociedad. Por Gonzalo Solari.
Qué podridos que están los cimientos de la sociedad uruguaya!
Hace un rato me crucé en el chat con una "amigo" de Facebook, un coterráneo que durante muchos años fue uno de los tantos presos de la dictadura cívico-militar que asoló al Uruguay. También lo fue su hermano; abogado, comunista y fraybentino fallecido prematuramente. Creo que se fue en agosto de 1992, justo cuando yo andaba de gira por el sur de nuestro continente.
Alcancé a despedirme de él en Fray Bentos, saludando también a su familia. A éste, el de ahora, le escribí textualmente: "Felicitaciones, coterráneo! Ahora sí que tienen una Impunidad como dios manda, con el aplauso de algunas víctimas a sus verdugos. Vos estás de acuerdo con esta mierda?"
Manso el oriental, metiendo violín en bolsa y haciéndose el "argentino". Silencio en la noche, el músculo duerme... Si no fuera porque su madre vino a mi casa a pedirme que agarrara una papa que en un pueblo chico quemaba- la Presidencia de la Comisión Dptal. Pro Referéndum de Río Negro contra la Ley de Impunidad- lo mandaría adonde se merece. Me lo impide el respeto por la memoria de su vieja y de su hermano.
Para mí personalmente esa changa significó la marginación y una segunda emigración. En esa época era Director de la Escuela Municipal de Guitarra de Río Negro, bajo una administración colorada capitaneada por un caudillejo local- Mario Carminatti- que no veía con buenos ojos mi actitud. El hombre, como siempre, estaba con los mandones de turno-Sanguinetti, Tarigo, etc.,- que a su vez apoyaban desde arriba la Ley de Impunidad.
Esto no es para pasarle la factura a desclasados como este porque si se volviera a presentar la oportunidad yo haría exactamente lo mismo, aún a sabiendas de que eso- a la postre- habría de costarme el trabajo como ocurrió. Lo haría por respeto a mí mismo, por mi propia dignidad y no por solidaridad con estas escorias que a diario, escupen en la memoria de quienes dejaron el cuero en la estaca para que ellos puedan vivir como ejecutivos.. Echándome prácticamente me hicieron un favor, pero en ese momento, con una familia a cuestas, no fue fácil volver a empezar de este otro lado del océano. Ya se habían encargado de advertirme a través de un querido amigo que no está entre nosotros: Ricardo Arbiza.
El Flaco era encargado de la Oficina de Relaciones Públicas de la IMRN. Un día grisón, en la rambla de Fray Bentos y entre dos mates me dijo cabizbajo -era buena gente y le sobraba el pudor que a estos "progresistas" de mierda les falta-: "Cabeza, el baile en el que te metiste no te conviene".
Ya sé-le contesté, agregando además: "El que te mandó haría bien en decírmelo en la cara en lugar de tirar la piedra y esconder la mano".
Y bueno, la cosa quedó ahí y ya se sabe como terminó.
Ah, me olvidaba de un detallecito antes de irme de la página (casi nada lo del ojo y lo tenía en la mano!): El coterráneo del chat en cuestión es uno de los tantos "jerarcas progresistas" puestos a dedo como el Causalón.
Podría "quemarlo" con nombre y apellido pero es tanta la verguenza ajena, que le perdono la vida. Me da lástima. Ya tiene bastante con la cara que le muestra el espejo y, además, uno como yo que practicó el boxeo durante varios años-te acordás, Chiquito Aquino?- sabe que no se le pega a un caído con la rodilla en el piso. Alguno me tildará de anacrónico pero yo me sigo quedando con don Fidel: " No hay nada peor que un renegado, eso es seguro".
Gonzalo Solari
Arezzo, 22-5-11
Parroquia de San Rufino de Leivi, el pueblito de los Solari.