El genoma del pariente más sociable y sexual

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

EFE - 14/06/2012

Un grupo internacional de científicos completó la secuenciación del genoma del bonobo, el simio más parecido al ser humano junto con el chimpancébonobo

El genoma del bonobo y el del ser humano difieren en 1,3%

Un grupo internacional de científicos completó la secuenciación del genoma del bonobo, el pariente vivo más cercano al hombre junto al chimpancé, aunque más pacífico, juguetón y promiscuo sexualmente.

Se trata de la secuenciación del último gran simio que faltaba por analizar: el chimpancé lo fue en 2005, el orangután en 2011 y el gorila este mismo año, 2012.

De esta forma se ha obtenido información detallada de la base genética de las relaciones evolutivas de estas especies y su grado de coincidencia con el hombre, explica el jefe del grupo de Genómica de Primates del Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC) de España, Tomás Marqués-Bonet.

En el estudio publicado este jueves por la revista Nature, participaron una veintena de laboratorios de ocho países coordinados por Kay Pruefer y Svante Paabo, del instituto Max Planck de Leipzig, Alemania. Su objetivo es buscar las bases genéticas que ayuden a explicar las diferencias de comportamiento entre bonobos y chimpancés.

Primos hermanos

Para la investigación se ha secuenciado el genoma de Ulundi, una hembra de bonobo del Zoológico de Leipzig.

Bonobos (Pan paniscus) y chimpancés (Pan troglodytes) se separaron como especies hace apenas un millón de años, mientras que el hombre abandonó la rama común con los otros primates hace seis millones de años

La comparación de su genoma con el mapa genético de chimpancés y humanos refleja que ambas especies de simios difieren con el hombre aproximadamente en 1,3% de su genoma, mientras que bonobos y chimpancés están más estrechamente relacionados: en 99,6%.

Bonobos (Pan paniscus) y chimpancés (Pan troglodytes) se separaron como especies hace apenas un millón de años, mientras que el hombre abandonó la rama común con los otros primates hace seis millones de años.

Marqués-Bonet señala que, a pesar de que los genomas del bonobo y chimpancé son igualmente distantes del hombre, la secuencia del bonobo revela que en algunas partes específicas el genoma humano está más cercano al de los bonobos que al de los chimpancés y en otras regiones ocurre lo contrario.

De hecho, hay partes del genoma humano más parecidas al del chimpancé o al del bonobo de lo que coinciden entre sí las dos especies de simios.

Pocos y pacíficos

En el mundo solo quedan unos miles de ejemplares de bonobos en la zona de la República Democrática del Congo, en Africa, los cuales desarrollaron a lo largo de la historia un comportamiento muy distinto al de sus parientes los chimpancés.

El sexo cumple una función de reducción del estrés en los bonobos, que lo practican entre individuos de ambos géneros

Mientras el chimpancé es muy agresivo y territorial (son habituales las guerras entre “tribus”), el bonobo se destaca por ser sociable, pacífico y tener una gran actividad sexual. De hecho, el sexo cumple una función de reducción del estrés en esta especie, que lo practica entre individuos de ambos géneros.

Los investigadores del estudio internacional han localizado unos “genes candidatos” que podrían explicar estas diferencias de comportamiento.

Al otro lado del río

El bonobo, conocido también como chimpancé pigmeo, fue descubierto en 1928 en unas pequeñas poblaciones al sur del río Congo, cuyo enorme cauce fluvial podría ser la causa de la separación evolutiva de esta especie de los chimpancés, sin que luego se crearan mestizajes ni cruces posteriores.

Esto es bastante inusual entre los primates y contrasta con otras escisiones más complejas en las que dos especies coexisten durante más tiempo.

Con estos datos, los biólogos funcionales serán quienes habrán de retomar los trabajos en el laboratorio (con ratones transgénicos utilizados como organismos modelos) para observar si las mutaciones en esas regiones del genoma pueden estar ligadas a los rasgos de comportamiento social que difieren entre estas especies.

Que esto haya pasado con la especie más cercana al hombre, para estudiar en vivo cómo la genética luego afecta al comportamiento, es muy importante”, dice el científico Tomás Marqués-Bonet

“El problema es que este tipo de estudios son muy caros y lentos. Obtener resultados del estudio de esas regiones en profundidad igual puede tardar diez años”, subraya Marqués-Bonet.

Para el investigador barcelonés, el bonobo es un animal clave desde el punto de vista biológico porque no hay demasiados casos en la naturaleza en los que se puedan estudiar cambios evolutivos tan rápidos.

“Que esto haya pasado con la especie más cercana al hombre, para estudiar en vivo cómo la genética luego afecta al comportamiento, es muy importante”, remarca el científico.

El gorila es el tercer pariente más cercano del hombre, con el que comparte 98,25% del ADN, seguido por el orangután, con 97%. http://www.cromo.com.uy/wp-content/themes/elobservador/img/cromo-logo.png

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