Sobre la ineficacia de la protesta. (2 de pocos) Por Meyer Lozano Quintana

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

 

“La maleabilidad de la masa”

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Parafraseando a Le Bon, la masa no es mas que un gigantesco retardado mental, sin capacidad de crítica y sugestionable por cualquiera que asuma – temporal o permanentemente – el rol de líder. Este concepto es un hecho. Lo que tendríamos que definir es los conceptos de masa y colectivo. La masa no es más que la reunión de una gran cantidad de personas unidas por un lazo emocional, mientras que el colectivo lo hace por un lazo afectivo.

 

La inclusión del elemento ideativo le da un carácter distintivo al colectivo, lo hace menos permeable a la sugestión y su capacidad de crítica permanece casi intacta. Pero entonces, ¿Por qué aún es tan difícil pasar de la masa al colectivo? Las razones se pueden resumir en tres puntos que convergen y concomitan entre ellos: Lapulsión gregaria, la tradición social (Familia) y la propaganda.

 

El gregarismo puede tener efectos positivos siempre y cuando el sujeto se halle individuado. El principio del colectivismo es la unión de seres completa y absolutamente individuados, con creencias, ideas y emociones propias, personales y auténticas, que no hayan sido creadas por sugestión – directa o subliminal – del entorno. Es sumamente difícil eliminar al “sujeto” y dejar salir al “individuo”, pero un sistema que permita al ser actuar, pensar y expresarse libremente permitirá la generación de una sociedad menos violenta y/o neurótica, con una propensión menor al estallido social.

 

Esta divergencia entre “sujeto” e “individuo” se crea en el órgano primario de formación social: La familia. La familia es el centro de difusión de ideas, emociones y conductas  mas  poderoso, su influencia puede perdurar toda la vida y sus características como colectivo-masa varían muy poco de generación en generación. Por lo menos así ha sido hasta ahora.

 

En los últimos años se ha visto un incremento vertiginoso en la venta de los mal llamados libros de “autoayuda” que giran sobre el tema de la paternidad y la crianza de los niños. La variedad de títulos sobre este tema van desde como hacerlos exitosos, eficaces, libres, felices, etc. Y si la familia es el centro de formación perfecto, ¿de dónde proviene ese deseo de cambio? Hay obviamente una reacción inconsciente en contra del método tradicional de crianza, pero la formación social y la pulsión gregaria son tan fuertes que el individuo trata aun de cambiar el “como” y no el “para que”.

 

La disyuntiva radica en el deseo de crear seres libres, auténticos y espontáneos que a su vez sean obedientes, se subordinen ciegamente a la autoridad y mantengan un régimen de vida que pueda ser aceptado por sus pares. Es la dualidad del deseo ancestral de libertad y el apetito jamás satisfecho de aceptación social. Ahí es donde el sujeto se siente orgulloso de ser aceptado por sus padres y el individuo se siente feliz de ser lo que es. El sujeto se subordina al sistema incondicionalmente, el individuo lo critica (aunque se desenvuelva en el).

 

El elemento crítico es el principal elemento de la individuación (sin caer en el oposicionismo) y es lo que permite tener una visión de hacia donde “se quiere ir” y no del donde “no se quiere estar”. Esta última elección es la que permite a la propaganda penetrar en lo más profundo de la psique de la masa, haciendo que se sacrifique al individuo en una enorme espiral de miedo, injusticia y opresión. Solo cuando se cansa de esta situación, explota en protestas y motines que prometen un mejor futuro, pero que solo lo hacen caer de nuevo en el juego del sistema a causa del miedo de “no querer estar”.

 

Meyer Lozano Quintana

"Individuo colectivista"

15/08/11

 

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