Opinan que Constitución chilena debe cambiarse porque no fue escrita en democracia y no representa a la mayoría

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

 

  • El dirigente estudiantil chileno manifestó que espera que el ministro de Educación saque el proyecto GANE. (Foto: teleSUR)

Los diferentes conflictos sociales que se han generado en Chile, como el experimentado recientemente con los estudiantes, demuestra que el país necesita cambiar su Constitución, que no representa a la mayoría de los chilenos y que fue redactada durante la dictadura militar (1973 -1990), consideró este miércoles el secretario general de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Cristobal Lagos.

En una entrevista para teleSUR, Lagos afirmó que ''tenemos una Constitución que no fue escrita en democracia, una Constitución que está muy retrasada en función de los tiempos (...) se ha demostrado no sólo con el conflicto estudiantil (...) exigen se cambie la Constitución porque no fue escrita en democracia y no representa los intereses de la mayoría del país''.

Con respecto a la propuesta gubernamental Gran Acuerdo Nacional por la Educación (GANE), que permitirá una reprogramación de las deudas estudiantiles que cuenten con el Aval del Estado, Lagos expresó que ''hoy día el GANE no está reflejando lo que los estudiantes estamos  pidiendo''.

A su vez, el dirigente estudiantil indicó que ''estamos construyendo una plataforma social (...)  construyendo un proyecto paralelo al GANE (...) donde sean los mismos actores', el mismo pueblo chileno el que decida. ''Tenemos el 80 por ciento del apoyo de la ciudadanía''.

''Esperaremos a que el Ministro (de Educación, Felipe Bulnes) saque el proyecto GANE  y escuche a la ciudadanía'', añadió.

  • Navarrete consideró que los estudiantes deben rearmarse. (Foto: teleSUR


Sobre el cambio de Gabinete que el presidente Sebastián Piñera efectuó hace poco, Lagos consideró que ''el Gobierno se equivoca cuando plantea que cambiando el Gabinete va mejorar su popularidad (...)  las políticas que se están aplicando en este Gobierno no le gusta a la gente''.

Por otro lado, sobre el panorama que se vislumbra ante la situación de los estudiantes, el analista político chileno Bernardo Navarrete expresó en la misma entrevista para teleSUR que ''en alguna medida el Ejecutivo está contra la pared (...) la única posibilidad de sacar el conflicto de las calles es llevarlo al Congreso'' y ''sacar un proyecto de Ley, en ese proceso los estudiantes se pueden rearmar''.

Desde mediados de mayo los estudiantes universitarios y de secundaria, entre otros, han realizado multitudinarias manifestaciones tanto en Santiago (capital) como en varias provincias. Hasta la fecha hay cerca de 300 establecimientos ocupados por los alumnos.

Entre las demandas que piden los estudiantes se encuentran la desmunicipalización de los establecimientos educacionales, mejoras en la infraestructura de éstos y un cambio a nivel constitucional relacionado con el derecho a una educación de calidad.

Los alumnos también demandan gratuidad del pase escolar y vigencia todo el año para el transporte público. No obstante, sus peticiones no han sido respondidas por el Gobierno sino con las intenciones expresadas por el mismo presidente Sebastián Piñera de no acceder a las reformas solicitadas.

Antes esta situación del estudiantado chileno, que suma a otros conflictos sociales que se experimentan en el país, Piñera cambió a ocho ministros de su gabinete incluyendo al titular de Educación, Joaquín Lavín quien fue sustituido por Felipe Bulnes.

Pese a estos cambios, el mandatario chileno consiguió el rechazo de la mayoría de los chilenos al  afirmar que la educación era un bien de consumo.

Durante la inauguración de un centro de enseñanza profesional, Piñera  señaló que la educación "es un bien de consumo" y que "tiene un componente de inversión", así como también se  requiere de “una mucho mayor interconexión entre el mundo de la educación y el mundo de la empresa, porque la educación cumple un doble propósito".

El rol del Estado en la educación es secundario hoy en Chile, tras la serie de reformas impuestas por la dictadura de Augusto Pinochet, que redujo a menos de la mitad el aporte fiscal a educación (del siete  por ciento del Producto Interno Bruto al 2,4 por ciento), fomentó la creación de universidades privadas y traspasó desde el Estado central a los municipios la administración de los colegios.

El aporte fiscal a la educación pública alcanza el cuatro por ciento del PIB, sobre el siete por ciento recomendado por la Unesco, haciendo recaer el mayor peso en las familias.

Chile cuenta en la actualidad con 3,5 millones de escolares y casi un millón de estudiantes de educación superior, un 70 por ciento de los cuales representan la primera generación en sus familias que cursa este nivel de estudios.

 

teleSUR /jl -MM
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