Teólogos y cristianos de base ven arcaico el mensaje del Papa

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

La resaca de la gran cita de la juventud católica

Teólogos y cristianos de base ven arcaico el mensaje del Papa

Critican que casi haya olvidado hablar del paro, la primera preocupación juvenil

Ratzinger se ha cerrado en banda ante una juventud cada vez más permisiva

Martes, 23 de agosto del 2011 

JORDI CASABELLA / ANTONIO M. YAGÜE
MADRID

 

Arcaico, más de lo mismo, excluyente y alejado de la realidad y de los problemas de los jóvenes. Así han visto destacados teólogos y representantes de los movimientos cristianos de base el mensaje que ha hilvanado el Papa durante los cuatro días de su visita a Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), en la que Ratzinger ha echado mano de la postulados más ortodoxos de la Iglesia católica para aleccionar a su audiencia.

Dos recientes encuestas sociológicas de la Fundación Santa María, de corte católico, y del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) señalan que la juventud es cada vez más permisiva, no ya con las relaciones sexuales prematrimoniales, que se inician a los 13 o 14 años, sino con el divorcio, el aborto y la eutanasia. No así con los inmigrantes, ni con la Iglesia, en la que cada vez confían menos y que ocupa la cola en la tabla de sus simpatías por debajo de las multinacionales.

Frente a esta realidad, el Papa ha recurrido a un mensaje sin concesiones, en el que el matrimonio no solo es indisoluble, sino que tiene una finalidad primordialmente reproductiva; las técnicas científicas avanzadas que posibilitan la fecundación in vitro son rechazables; la misa dominical, imprescindible, y las relaciones prematrimoniales, al igual que todas aquellas prácticas en materia de moral sexual que se apartan del guión que dictan los obispos y el Papa, condenables. El paro juvenil, por lo contrario, solo ha merecido una simple alusión al inicio del viaje, cuando los estudios sociológicos lo sitúan al frente de los intereses de los jóvenes.

MIEDO A PENSAR / «Este discurso, que repite desde que es Papa, no ha resuelto los problemas más grandes de la Iglesia. Eso indica que este hombre ha dado de sí todo lo que podía dar», analiza José María Castillo. A juicio de este teólogo emérito granadino el discurso papal trasluce el miedo a pensar, «que se da mucho en los ambientes clericales», y que el Vaticano ha optado por un tipo de Iglesia muy tradicional.

Para Antonio Duato, fundador de Iglesia Viva, ni las minorías aleccionadas y de familias acomodadas de todo el mundo que han venido a la JMJ le van a hacer caso, por mucho que insista en que vayan a misa, se confiesen o sean castos. «Ni ha tocado -advierte el teólogo valenciano- el grave problema del paro y les ha puesto en el falso dilema de que le sigan o, si no, se quedarán sin valores y serán víctimas del consumismo y la búsqueda pecaminosa del placer».

Raquel Villavibarrena, portavoz de Redes Cristianas, considera que el mensaje papal ha sido excluyente, en lugar de plantear a todos los jóvenes, dentro y fuera de la Iglesia, una propuesta de trabajar juntos por un mundo mejor. «Ha dejado claro que solo busca -apostilla- fortalecer una Iglesia con muros, sin sintonía con los problemas e inquietudes de la juventud, en la que muchos no están interesados».

Crítico con el «desmesurado y servil apoyo del Gobierno» a la JMJ, Juan José Tamayo cree que el Papa no tenía otra cosa que ofrecer. «Ha mostrado -denuncia el teólogo de la Asociación Juan XXII- una Iglesia de sacristía, con las puertas y ventanas cerradas a los aires de la modernidad y al compromiso social, que fomenta la rancia devoción al rosario, el vía crucis y los sacramentos».

ESTRATEGIA VATICANA / Josep Torrens, portavoz de Esglèsia Plural, coincide en que su mensaje no tendrá ninguna incidencia en la vida cotidiana de la sociedad en general. Pero advierte en las palabras de Ratzinger «una estrategia vaticana para tratar de recuperar el peso perdido en la sociedad occidental, cada vez más secularizada» y, de paso, «contrarrestar al islamismo radical» que está tomando posiciones. «Ha sacado a flote lo peor de la España profunda, en busca de una presión política, sin calar en los jóvenes ni escucharlos», resume Pedro Tarquis, portavoz de la Alianza Evangélica Española.

 

http://www.elperiodico.com/

 


 

Papa juventud 

Europa Laica: el papa ha lanzado mensajes que ni creyentes practican 

Autor: Agencia Efe.Fuente: Terra Noticias.

El presidente de Europa Laica, Francisco Delgado, ha asegurado hoy que el papa Benedicto XVI, durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), ha lanzado mensajes que 'ni cristianos, ni creyentes aceptan o practican'.

Así lo ha señalado a Efe Francisco Delgado un día después de quedar clausurada la JMJ, en la que el 'guión previsto ha sido superado con creces'.

Y lo ha sido, en su opinión, porque 'aunque el papa, según los medios de comunicación, no ha criticado leyes directamente, sí ha hecho una apuesta por cuestiones que están superadas por la sociedad civil europea desde hace ya bastante tiempo'.

El papa, según Europa Laica, 'ha cuestionado el tema del divorcio indirectamente, los matrimonios de homosexuales y el modelo de familia que no sea hombre y mujer para toda la vida'.

'Sigue lanzando mensajes que incluso ni personas cristianas y creyentes aceptan o practican, como el uso de los anticonceptivos, de preservativos', según Delgado, quien ha criticado 'el empecinamiento' de la Iglesia católica en estas cuestiones.

A esta organización no le ha sorprendido la multitud de personas que ha acudido a los diversos actos de la JMJ, sobre todo a la misa celebrada en Cuatro Vientos, por 'los enormes medios que tiene la Iglesia católica'.

'No tiene ningún mérito -ha dicho Delgado- juntar a un millón o millón y pico de personas con todas las enormes facilidades y dinero que la Iglesia católica tiene y que ha puesto a disposición de las organizaciones que han movido a tantísima gente'.

Además, ha subrayado que España 'hay 50 millones de personas y 41 millones no comulgan con la Iglesia católica'.

 


 

 

Dos lecturas de una frase de Ratzinger



dirigido a los jóvenes reunidos en Madrid con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud (católica), dijo lo siguiente: “Hay muchos que creyéndose dioses piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos”.

Debe reconocerse que, en tanto representante de una iglesia tan poderosa como la católica y que influye de una u otra forma en millones de personas alrededor del mundo, lo que diga Ratzinger no resulta banal. Es decir, puede ser que lo que afirme sea cualquier banalidad, pero debido a su posición se convierte en un sujeto emisor que logra producir efectos con lo que dice en un número importante de personas (basta pensar en la cantidad de jóvenes católicos que escucharon esta frase en Madrid y su reproducción en medios de comunicación).

Creo que esto es bastante claro y es suficiente como para ocuparse de los posibles efectos de sus discursos y actos.

Respecto a la frase citada pueden considerarse, al menos, dos lecturas posibles en clave antropocéntrica. Si se es caritativo, la frase puede ayudar a recordar, contra la ideología neoliberal individualista y solipsista, que los seres humanos necesitamos de otros para vivir. No estamos solos y no podemos vivir solos, lo cual es algo con lo que no hay necesidad de pelear. Sin embargo, viniendo de una figura religiosa conservadora como Ratzinger, otra lectura, menos amable, resulta más probable.

En efecto, una lectura más acorde al movimiento de secularización que reivindicó la tan vilipendiada modernidad debe considerar, precisamente, al hombre como capaz de ser un sujeto autónomo e independiente que puede, dentro de ciertas condiciones, producir su mundo y así autoproducirse. Esta producción del mundo y esta autoproducción del hombre podría llevar a la creación de un mundo mejor (“otro mundo es posible” nos recuerdan los movimientos sociales) en donde no se produjera explotación y humillación. Como lo dijera uno de los autores modernos más significativos, el también muy vilipendiado K. Marx:

“La crítica de la religión desemboca en la doctrina de que el hombre es la esencia suprema para el hombre y, por consiguiente, en el imperativo categórico de echar por tierra todas las relaciones en que el hombre sea un ser humillado, sojuzgado, abandonado y despreciable”.1

Aquí se advierte lo reaccionario del discurso papal. Retrocede a una visión medieval y borra la herencia moderna.

En otras palabras, contrario a lo que dice Ratzinger, el hombre es el sol del hombre y es el criterio con el que se deben juzgar las cosas.2 El problema es que, hasta el día de hoy, no ha sido así. Tanto las posiciones católicas conservadoras como las posiciones capitalistas y neoliberales se tocan en un punto importante: son fuertemente antimodernas en tanto que se centran en algo distinto al hombre. El catolicismo conservador se centra en dios y el capitalismo se centra en el mercado.

Puede que lo que diga Ratzinger sea una banalidad (y una barbaridad), pero considerando sus efectos, es necesario estar dispuesto a dar la batalla hermenéutica (de producción de sentido). Aunque los recursos sean mucho menores.

 

 

Notas:

1 Fromm, E. (1964) Marx y su concepto del hombre (Karl Marx: Manuscritos económico-filosóficos). FCE. México.

 

2 La crisis capitalista no se debe juzgar principalmente por los efectos económicos que produce, sino principalmente, por el hambre y el empobrecimiento que trae aparejada.

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

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