Uruguay: En el Cuento de Caperucita Roja, ¿EL LOBO, ERA MALO O BUENO?

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

LA MESA POLITICA NACIONAL DEL FRENTE AMPLIO, EN SU SESION DEL  15 de julio de 2011, APRUEBA POR UNANIMIDAD LA SIGUIENTE HOJA DE RUTA COMO PUNTO DE PARTIDA PARA LA DISCUSION:

Nombre.jpg

 

1.   Cuáles son los requisitos previos para que se cumplan los Acuerdos?

2.   Teniendo claro que no todos los temas deben pasar por la estructura central del Frente Amplio (Plenario Nacional, Mesa Política), ¿cuáles son los que sí deben hacerlo necesariamente, y cómo se definen?

3.  Los temas que no pasan por la estructura central del FA y se resuelven en las Bancadas Parlamentarias en el marco del Reglamento definido: ¿se van a respetar?

4.  Cuál es el alcance del término “cuestión de principios”?

5 Con el Programa aprobado por el Congreso del FA: ¿Quién interpreta el mismo, el colectivo o cada uno de nosotros? ¿Cómo lo hacemos?

6.  Sobre el tema de interpretar diversas sensibilidades, ¿qué es más importante: interpretar la sensibilidad de un colectivo específico o la sensibilidad de la Fuerza Política en su conjunto?

7 El cumplimiento del Acuerdo Político: ¿implica sólo el acatamiento mediante el voto, o implica también respetarlo en las expresiones en los medios de comunicación cuando éstas son peyorativas hacia el Frente Amplio o hacia una de las partes del mismo?

8. Definir qué se entiende por mayorías circunstanciales.

9. Unidad de Acción Política o Unidad de Acción Parlamentaria?

 

NUEVE RESPUESTAS DE UN MILITANTE

 

Como mero militante, vayan estas primarias humildes respuestas, a las nueve preguntas, (¿no habrá más?), que ha decidido hacer la Mesa Política del FA, supongo que, fundamentalmente, dirigidas a la militancia.

 

1-   Los requisitos previos,  fundamentales e imprescindibles para poder exigir que se cumplan los acuerdos, son,  una ética política fraterna acorde con la fundacional y con la aplicada durante la gloriosa época en que fuimos esperanzada y esperanzadora oposición.

Todo ello, sin desconocer las dificultades de lograr acuerdos  para actuar como gobierno, en tanto somos una coalición, que tiene, hoy en día, conglomerados definidos en su accionar claramente como de centro.
Y ocurre, sin  anestesia, en la actual mecánica del FA  “gobernante”, que se tomen decisiones, en temas trascendentes, sin la consulta imprescindible a la fuerza política, y, ya salteada ésta, algunas veces, a la propia bancada frentista.

Algunas que no están en el programa, atractivo electoral de votantes, y otras, por imperio del peso de los grupos más alejados del “Frente de los cambios” y los que,  siendo inicialmente, “bien” de izquierda, han “girado” para “aggiornarse” con las necesidades que parece que plantea el gobernar (?).  

      De darse la famosa discusión de la  “actualización ideológica”, veremos las reales dificultades existentes y más aún, la imposibilidad de acordar, en casos en que, por sobre la necesidad imperiosa de la  “unidad de acción”, van a estar las dificultades de transar con decisiones que van contra principios irrenunciables diferentes de determinados grupos de ambas puntas del espectro político.

2-   El punto 2 aparece como  de muy fácil respuesta teórica. Partiendo de la base de un organigrama natural y normal, la fuerza política es mandante de todos los compañeros que desempeñen cargos en el gobierno.

 Desde el Presidente de la República, inclusive, para abajo, hasta el cargo más humilde. Entonces, es preceptiva la participación  decisoria de la fuerza política en todos los temas trascendentes.

Y no está  el peligro de “cuales son”, porque los casos dudosos son muy pocos.
¿Alguien tiene dudas, acaso de  que temas como,  PPP, ARATIRÍ, AFE, aborto, son de tal trascendencia que requieren dicha previa e insalvable consideración?

3-  La respuesta a la pregunta que resulta fútil, capciosa o pueril, es teóricamente sencilla, ubicándose, otra vez, dentro de una ética política normal. ¿Alguien, previamente a la consideración de un tema podría válidamente contestar que no se van a respetar?

Pero el tema es cuando se llevan a la decisión de la bancada, temas trascendentes que no pasaron por la orgánica de la fuerza política.

 Ahí, si se saltea la decisión orgánica imprescindible, no hay obligación para los legisladores,  de sumarse a la decisión de la mayoría de la bancada, dado que, como en el caso de los PPP, el mandatario (de la fuerza política mandante), integrante del P. Ejecutivo (Presidente de la República, en este caso), por haberse salteado el paso de resolución indispensable  de la fuerza política, no conlleva autoridad para obligar a acompañar la decisión.

Aquí no opera el requisito de la “unidad de acción”, porque la decisión es orgánicamente inválida

   4 y 5-       Los puntos 4 y 5 presentan un menudo problema, que es, nada menos que, la definición de,  en qué casos estamos ante un principio, y por tanto, pasible de ser agredido por una decisión colectiva y que amerite ser defendido con el consiguiente justificado desobedecimiento  (individual o grupal), de la posición colectiva.

 6 y 7-    En los puntos 6 y 7 estamos otra vez ante una pregunta fútil, capciosa y pueril, y  de fácil resolución por ser sencillo, si se opta por una respuesta de acuerdo a un criterio de ética política que parece lamentablemente lejano.

¿Quién puede dudar que la “sensibilidad de lo colectivo” deba estar por encima de la de lo meramente  grupal?

Cuando el grupo perteneciente al colectivo, ante una decisión válidamente orgánica, opta por “la personal”, si ésta colide con la posición del colectivo, se está colocando, indefectiblemente, por fuera de ese colectivo que integra. 

Respecto al respeto en materia de expresiones volcadas por, o en los medios de prensa, no debe confundirse lo peyorativo contra el  FA, herramienta habitual de la prensa cómplice de la derecha, con la libertad de opinar y aun de criticar, las posiciones tomadas que se visualicen como erróneas.

La actitud contraria, que pregonan algunos, de que no se debe salir “afuera” de la interna para criticar, no es para nada válida, en tanto,  ampara la triste y manida costumbre de “barrer la basura para debajo de la alfombra”.

 Lo que le da a los que la producen, posibilidades de seguir actuando así, con total impunidad interna.

La culpa del  efecto del conocimiento por la opinión pública, de la “ropa sucia” que se genera en la interna, no la tienen los que se prestan a difundirla, sino los que realmente, la ensucian…con la idea de que, como denunciarlo es considerado como  traición, se puede seguir actuando así impunemente. No se trata de culpar o condenar al mensajero….

8-   Tras otra pregunta pueril, decimos que para obtener la definición de “mayorías circunstanciales” no hace falta más que recurrir al diccionario, o quizás al menos común de los sentidos, Este último nos dirá que son aquellas posiciones mayoritarias dadas o producidas en una circunstancia especial, y que pueden modificarse en otra.

9 - Y por fin la última cuestión del acertijo elaborado también es de fácil definición política:

Es prioritaria la unidad de acción política, que luego de que  emana la decisión orgánicamente válida del mandante de mayor jerarquía (Principios fundacionales y/o Acuerdo político, Programa, Congresos, Plenarios, Mesa Política, en sus casos), debe cumplirse disciplinadamente.

 Y resulta imprescindible tenerla en los casos de “asuntos trascendentes”, ya definidos ub supra. La “unidad de acción” parlamentaria es una consecuencia de esta anterior.

 Si está definida la primera, resulta inevitable el seguirla a nivel parlamentario.

Y en los casos de temas menos trascendentes, que no requirieran un pronunciamiento previo e ineludible de la fuerza política, ahí se aplicará, el criterio de unidad de acción parlamentaria, (y la posible libertad de acción), resuelta de acuerdo a los mecanismos existentes (reglamento de funcionamiento parlamentario).

Como conclusión, me resulta oportuno decir que muchas de las preguntas que se hacen, algunas de las cuales  resultan triviales, capciosas y pueriles,  no tendrían sentido, si, dentro del escenario de frecuentes obscenidades de la política, no se desvirtuaran, las conductas normales, que marca la ética política normal.

 Si ello no hubiera  sido así, muchos de los males que sufre el FA actual  no serían tales, y no se debería perder tiempo, pues, buscando solucionar estas “anormalidades”.

Es por conductas políticas patológicas, como las que anteceden, que muchos compañeros “se han ido del Frente” y otros tantos tienen dudas de si continuar allí.

¿No será que es éste frente el que se ha ido alejando del FRENTE herramienta del Pueblo, comprometido con los cambios necesarios por los que se fundó?

 

JORGE CROCCE - postaporteñ@ nº 593 - 2011-07-25
Postaporteñ@

Etiquetado en Uruguay y sus cosas

Comentar este post