Uruguay: Salió a la calle la Revista de Agronomía Social “Suma Sarna Qaña” Crítica y compromiso para el cambio social rural

Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.

Suma-Sarnaqana-Revista-de-Agronomia-Social.png

 

Salió a la calle la Revista de Agronomía Social “Suma Sarna Qaña”, saber caminar en aymara. Una nueva herramienta de comunicación que se suma, desde la mirada del medio rural, a la reflexión y acción crítica contra el modelo hegemónico de explotación. Aportando otras visiones y experiencias desde los diversos actores del campo, técnicos de las distintas áreas, asalariados, productores familiares y sus organizaciones; que buscan avanzar en la construcción de otras realidades.

La revista se sustenta en un Colectivo Social, y se encuentra en formato digital, vía web: www.ssq.com.uy/revista y de forma impresa, se consigue contactándose a través del correo electrónico: ssq.revista@gmail.com.

Compartimos un video donde los/as compañeros/as cuentan del proyecto…

 

 

Contrafuegos

 

Suma-Sarnaqaña Revista de Agronomía Social

 


Critica y compromiso para el cambio social rural


 

Año 0, N°0 – Diciembre 2011

www.ssq.com.uy/revista - ssq.revista@gmail.com

Es una publicación cuatrimestral que busca promover la reflexión crítica y sistemática por parte de diversos actores

comprometidos socio-políticamente con la transformación de las estructuras agrarias del país. Ésta herramienta, apunta a incluir la reflexión y el trabajo de todos aquellos que trabajan y piensan desde y para los sectores populares del campo, desde su inserción laboral o militante, desde el trabajo directo en el medio rural, o en el trabajo intelectual y científico volcado a estos sectores.

Los artículos firmados son de entera responsabilidad de sus autores.

Invitamos a todos los lectores a que hagan circular los artículos de la revista. Está permitida la reproducción total o parcial de los artículos, no olvide citar correctamente la fuente.

Integrantes activos del colectivo:

  • Consejo editor: Mariana Scarlato, Ignacio Paparamborda, Carlos Brasesco y Ramón Gutiérrez
  • Diseño y diagramación: Inés Garaza
  • Foto (Imagen) de portada: Mariano Albistur
  • Aportes - diseño de tapa: Javier Stella
  • Impresión: Aragon Impresora SRL.
  • Página web: Federico Martín, Pablo Vidal (SAXUM)
  • Entrevistas: Gerónimo Cardozo
  • Banco de Imágenes: Gustavo Benítez
  • Evento lanzamiento: Matilde Nauar
  • Imagen Suma Sarnaqaña: Silvia Scarlato

Asegurando y fortaleciendo el proyecto:

Se invita a todos los interesados a formar parte de este proyecto.

Las especificaciones para integrar el colectivo social así como para realizar la suscripción a la revista pueden encontrarse en la página web.

Se incita fervorosamente a todos los lectores a realizar contribuciones para las próximas ediciones de la revista. En la

página web podrá encontrar un documento de sugerencia para la redacción de artículos así como los criterios que se utilizarán para la evaluación de los mismos.

Todos los aportes, dudas o sugerencias agradecemos hacerlos llegar al correo electrónico de la revista ssq.revista@gmail.com

Banco de imágenes: Es una herramienta para enriquecer la edición de la revista. Todo compañero que desee colaborar con el banco de imágenes enviando fotografías, deberá hacerlo a través de un correo a ssq.imagenes@gmail.com La foto deberá contener la siguiente información: fotógrafo (o fuente original de la imagen), temática o título de la foto que se envía para facilitar su clasificación dentro del Banco.

Entrevistas: Este espacio busca amplificar la voz de asalariados y productores, recoger testimonios de los pobladores rurales, recoger entrevistas a diversos actores realizadas por los integrantes del colectivo social, aprovechando instancias de formación o intercambio a nivel nacional o en el exterior.

Animamos a los compañeros a realizar entrevistas enviando el clip de sonido y la desgrabación a ssq.entrevistas@gmail.com

Suma sarnaqaña significa en aimara saber caminar y es uno de los componentes del vivir bien (suma qamaña), que los pueblos originarios de nuestra América están impulsando como nueva referencia paradigmática, frente al modelo hegemónico de desarrollo, organización social y relación del hombre con la naturaleza.

 

 

DESCARGA

Escrito por Consejo Editor

Con enorme emoción y sentido de responsabilidad, damos luz al primer número de la Revista de agronomía social Suma Sarnaqaña, crítica y compromiso para el cambio social rural. En esta nuestra primera editorial, queremos simplemente presentar la propuesta de comunicación e invitar a participar activamente en su construcción a todos los que se identifiquen con la preocupación central que nos motiva a militar para que este espacio exista: la profundización de un modelo de desarrollo rural eminentemente concentrador y extractivo, y la necesidad imperiosa de aunar esfuerzos y reflexiones para construir alternativas al mismo. Al tiempo, iremos amplificando las experiencias de lucha, organización y producción alternativa existentes, para ir forjando caminos de superación junto a los sectores populares rurales.

 Este espacio de comunicación pretende ser una herramienta de participación, reflexión y compromiso con la acción transformadora de la realidad, orientado a incrementar las capacidades organizativas y técnicas de los sectores populares del campo para llevar adelante sus intereses. 

 La revista no es el órgano oficial (u oficioso) de ninguna organización específica, ni política, ni social, ni cultural, ni de ningún tipo, aunque entre en relación de colaboración o de debate con alguna organización o institución. Constituye en sí misma un espacio de participación y debate abierto a todos los que compartan sus finalidades. No obstante, no es un espacio “neutro” en el debate contemporáneo por el desarrollo rural y la transformación social agraria. Asume como supuesto la necesidad y deseabilidad de una transformación profunda de las estructuras agrarias y aportar a la construcción de modelos de desarrollo rural más soberanos, más democráticos y saludables en un vasto sentido del término.

 Este espacio de comunicación no busca unanimidades. Estimulará la reflexión, el debate y la polémica, siempre con una certeza: que los compañeros que escriben lo hacen con los pies en la realidad y su empeño puesto en el trabajo con y para los sectores populares rurales.

 La revista pretende llegar a una gama diversa de actores: docentes, estudiantes y egresados universitarios, técnicos agrarios, maestros rurales, instituciones vinculadas al medio rural, productores familiares y asalariados rurales. Procura desenclaustrar diversos espacios de generación de conocimiento, popular y académico, para ponerlos a opinar sobre los temas que estructuran la realidad rural. Para todos ellos el esfuerzo y a todos la invitación a ser parte activa en la construcción de este rinconcito de pensamiento crítico dentro del debate rural.

 Para este número fundacional invitamos a diversos compañeros a escribir, de diferentes oficios, trayectorias e inserciones geográficas. La invitación fue a realizar un artículo libre, que surgiera del conocimiento de la propuesta de comunicación en la que nos embarcamos. Es así que podrán encontrar en las páginas de este número, generosos aportes desde la educación, la agronomía, y la cultura. Vaya el agradecimiento a todos por abonar a este primer paso de lo que esperamos sea un intrincado, pero lindo camino de búsqueda y construcción colectiva.

 Las razones para existir e invitar a tomar parte

 Este proyecto pretende constituir una línea de trabajo que permita generar reflexión crítica y sistemática por parte de diversos actores comprometidos socio-políticamente con la transformación de las estructuras agrarias del país. Ésta herramienta, apunta a incluir la reflexión y el trabajo de todos aquellos que trabajan y piensan desde y para los sectores populares del campo, desde su inserción laboral o militante, desde el trabajo directo en el medio rural, o en el trabajo intelectual y científico volcado a estos sectores.

 El trabajo en el medio rural es frecuentemente un factor de dispersión, y suele encontrarnos aislados y con dificultades para encontrar espacios de intercambio y discusión, donde volcar preocupaciones e inseguridades, donde respaldar nuestros actos en referencias colectivas, donde continuar la búsqueda de caminos de mejora.

 El Uruguay vivió y vive un particular momento, donde encontramos que el retorno del estado al fortalecimiento de la producción familiar y su institucionalidad, a través de diferentes proyectos, así como el avance en los derechos de los trabajadores rurales con la ley de 8 hs., ha ocurrido en paralelo a la profundización de un modelo de concentración y transnacionalización de los recursos naturales del país, de las cadenas agroindustriales y de la apropiación de la riqueza nacional, un modelo que amplia la dependencia y la desigualdad. En este marco, es preciso generar un instrumento que nos permita ampliar la mirada, salir de la dinámica de trabajo cotidiano para volver sobre los nudos problemáticos que condicionan la realidad de las grandes mayorías del medio rural y que estructuran el proyecto de país que se está construyendo.

 Además del compromiso de este espacio de comunicación con la transformación social agraria, cabría agregar la convicción acerca de la “politicidad” inevitable de los procesos de generación, transferencia y aplicación del conocimiento y la tecnología, y acerca de la necesidad que tienen los procesos de cambio social agrario de unos procesos de generación y aplicación de conocimientos y tecnologías “apropiadas” que los acompañen potenciándolos cotidianamente, tanto en materia de contenidos como de metodologías.

 Es por ello que parece interesante rescatar la idea-fuerza de la “Agronomía Social”, expuesta por A.V. Chayanov, allá por la década del 20 del siglo XX, en el marco del proceso de transformación agraria provocada por la Revolución Rusa, donde dio una formalización definitiva e insuperable de la teoría de la economía campesina familiar, conceptos sobre los cuales se han construido todas las nociones actuales acerca de la “agricultura familiar” en el contexto de procesos de modernización y explotación (capitalista o socialista). Chayanov entendió que la capa emergente de los “técnicos agrarios” serían un vector fundamental en la modernización y el desarrollo de la producción campesina, mediante la integración vertical de las unidades familiares campesinas y sus comunas rurales tradicionales, en un complejo sistema cooperativo de distribución, transformación y comercialización de la producción agraria. Era, en aquellos tiempos, la formulación de un camino alternativo al de la colectivización forzada del campesino, y su integración compulsiva en un sistema nacional de expoliación orientado a construir sobre la base del subconsumo de una mayoría campesina, la “acumulación originaria socialista” de la industrialización y la urbanización que caracterizó el modelo socialista a partir de la década de los 30. El resto es historia conocida.

 Pero más allá de estas circunstancias históricas y el debate intelectual y político que supieron prohijar en su hora, es interesante rescatar el rol “estratégico” que hoy también cumple esa capa de intelectuales vinculados al agro (técnicos, maestros y profesionales de diversas disciplinas) en la construcción de propuestas de transformación social agraria que integren los distintos elementos que se han ido incorporando a los procesos de acción y reflexión sobre las transformaciones agrarias (soberanía alimentaria, distribución de la riqueza agropecuaria, reforma agraria y colonización, ordenamiento del territorio, agroecología, educación popular, extensión y comunicación rural, etc.) que nos permitan caminar hacia un modelo de desarrollo rural asentado en los intereses, propuestas y expectativas de los sectores populares del campo.

 Se trata de contar con un medio participativo de comunicación y difusión de ideas, propuestas, reflexiones, análisis, vinculados a la orientación antes mencionada. Se busca generar el nexo necesario entre los compañeros que trabajan y piensan, en y desde distintos ámbitos y ubicaciones sociales e institucionales, en la reforma de las estructuras agrarias y de los modelos productivos en Uruguay y los países de la región.

La idea es tener un espacio de referencia para ir construyendo un “pensamiento social agrario” apropiado a nuestra realidad, a los efectos de generar y proyectar una perspectiva crítica del modelo de desarrollo rural y agropecuario hegemónico, haciendo el “hueco” necesario para el ensayo y la difusión pública de experiencias productivas y organizativas innovadoras en materia de relaciones sociales de producción y en la vinculación de los sistemas de producción agropecuarios con el entorno medio ambiental.

Con esto se podrían capitalizar, visibilizar, tal vez potenciar muchas de estas experiencias, y a su vez generar lazos y sinergias entre muchas acciones y emprendimientos de nivel “micro” (en el campo económico, social, político o cultural) en las cuales muchos de nosotros podemos estar embarcados, generando la imprescindible “elevación de miras”, abriendo espacios de debate colectivo sobre las políticas agropecuarias, las instituciones vinculadas al desarrollo rural y su quehacer, desde una perspectiva crítica que se encuentre arraigada en la acción concreta de cada uno de los que forma parte de este espacio. Por eso lo de “crítica y compromiso”.

La invitación es entonces a construir un camino de superación social a través de la comunicación participativa y la convocatoria a la acción transformadora. De ahí parte del nombre, SUMA SARNAQAÑA, saber caminar, uno de los componentes del vivir bien – suma qamaña-, que los pueblos originarios de nuestra América están impulsando como nueva referencia paradigmática, frente al modelo hegemónico de desarrollo.

Etiquetado en Uruguay y sus cosas

Comentar este post